DICCIONARIO MÉDICO
Sistema reproductor
El sistema reproductor es el conjunto de órganos que, en el varón y en la mujer, producen los gametos y las hormonas sexuales y hacen posible la reproducción. Lo forman las gónadas (los testículos y los ovarios), una red de conductos propia de cada sexo, varias glándulas accesorias y los genitales externos. El adjetivo reproductor deriva de reproducir, del latín re- (de nuevo) y producere (producir, sacar adelante). El verbo conserva en español, entre sus acepciones, la que interesa aquí: dicho de los seres vivos, engendrar y producir otros seres de sus mismos caracteres biológicos. El sustantivo sistema subraya, además, que estos órganos, pese a su origen embrionario distinto, funcionan como una unidad coordinada por un mismo eje hormonal. En el uso corriente, sistema y aparato reproductor se emplean casi como sinónimos. La distinción clásica, aplicada también al aparato digestivo o al aparato respiratorio, reserva aparato para conjuntos de órganos de procedencia embrionaria diversa que cooperan en una función común. Sistema se emplea, en cambio, para tejidos de origen más homogéneo, como el sistema nervioso o el sistema circulatorio. La diferencia es más terminológica que biológica. El testículo abre la vía masculina: es la gónada que produce los espermatozoides y la testosterona. De ahí, la vía espermática recorre el epidídimo, el conducto deferente y el conducto eyaculador, que desemboca en la uretra a la altura de la próstata. Las vesículas seminales y la propia próstata aportan la mayor parte del líquido seminal; las glándulas bulbouretrales añaden antes una secreción lubricante. El pene es el órgano copulador, y el escroto, la bolsa cutánea que aloja los testículos fuera de la cavidad abdominal, en un entorno algo más frío que favorece la producción de espermatozoides. Frente al testículo, la gónada femenina es el ovario, que produce los óvulos y las hormonas estrógeno y progesterona. La trompa de Falopio recoge el óvulo liberado en cada ciclo y es, habitualmente, el lugar donde ocurre la fecundación. De ahí el futuro embrión desciende hacia el útero, el órgano muscular donde se implanta y se desarrolla hasta el parto si el embarazo llega a término. El cuello uterino comunica el útero con la vagina, y esta con el exterior, en la vulva, formada por los labios mayores y menores y el clítoris. Las glándulas mamarias, aunque anatómicamente independientes, suelen incluirse entre los órganos accesorios del sistema por su regulación hormonal compartida. El embrión conserva, hasta aproximadamente la sexta semana de gestación, una gónada bipotencial y dos pares de conductos capaces de formar tanto la vía masculina como la femenina: los conductos mesonéfricos, o de Wolff, y los paramesonéfricos, o de Müller. La presencia o ausencia del gen SRY en el cromosoma Y decide qué camino sigue la gónada indiferenciada, y a partir de ahí un juego de conductos se desarrolla mientras el otro regresa. El proceso completo, con sus genes y sus hormonas, se explica con detalle en la entrada dedicada a la determinación del sexo. Simultáneamente, las gónadas cumplen una doble función poco habitual entre los órganos del cuerpo. Producen gametos, como cualquier glándula exocrina, y vierten hormonas a la sangre, como cualquier glándula endocrina. Ese doble papel está regulado por el eje hipotálamo-hipófiso-gonadal, la misma cadena de mando que gobierna otros ejes endocrinos del organismo. La producción de gametos recibe el nombre genérico de gametogénesis: espermatogénesis en el varón, un proceso continuo que se prolonga durante toda la vida adulta, y ovogénesis en la mujer, que en cambio se detiene con la menopausia. Ambos procesos comparten un mecanismo celular central: la meiosis, la división que reduce a la mitad el número de cromosomas para que, al unirse óvulo y espermatozoide, el cigoto recupere la dotación completa. Conviene distinguir varios términos que se solapan en el uso diario. La gónada es un órgano concreto, el ovario o el testículo. El sistema reproductor es mucho más: incluye también los conductos, las glándulas accesorias y los genitales externos. Genital es un adjetivo que califica todo lo relativo a estos órganos, no un sustantivo que los agrupe. Y el aparato genitourinario añade a todo lo anterior el sistema urinario, con el que el reproductor comparte un origen embrionario común y, en el varón, buena parte del trayecto final. En la práctica, sí. La distinción clásica reserva aparato para órganos de origen embrionario diverso unidos por una función común, y sistema para tejidos más homogéneos, pero el uso médico corriente emplea ambos términos como sinónimos. El aparato genitourinario agrupa el sistema reproductor y el sistema urinario bajo un mismo término, porque comparten origen embrionario y, en buena parte de su trayecto, también anatomía. El sistema reproductor, por sí solo, no incluye los riñones ni la vejiga. No. La gónada es un órgano: el ovario o el testículo. El sistema reproductor es el conjunto completo, con sus conductos, sus glándulas accesorias y sus genitales externos. Hacia la sexta semana de gestación entra en juego el gen SRY, que decide si la gónada bipotencial sigue la vía testicular o la ovárica. A partir de ahí, unos conductos se desarrollan y otros retroceden, según el sexo que tome la gónada. Habitualmente, en el tercio externo de la trompa de Falopio, poco después de la ovulación. El óvulo fecundado inicia entonces su descenso hacia el útero, un trayecto de varios días.Qué es el sistema reproductor
El aparato reproductor masculino
El aparato reproductor femenino
Un origen embrionario común
Función: gametos y hormonas
Diferencia con gónada, genital y aparato genitourinario
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo sistema reproductor y aparato reproductor?
¿Qué diferencia hay con el aparato genitourinario?
¿Es lo mismo la gónada que el sistema reproductor?
¿Cuándo se diferencia el sistema reproductor en el embrión?
¿Dónde tiene lugar la fecundación?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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