DICCIONARIO MÉDICO
Conducto deferente
El conducto deferente (ductus deferens) es un tubo muscular par de la vía genital masculina, de aproximadamente 45 cm de longitud y unos 2 mm de diámetro, que se extiende desde la cola del epidídimo hasta el conducto eyaculador. Su función es almacenar y propulsar los espermatozoides maduros hacia la uretra en el momento de la eyaculación. El nombre procede del latín deferre, "llevar hacia abajo" o "transportar", y describe con exactitud la misión del conducto: llevar el espermatozoide desde su lugar de maduración (el epidídimo) hasta su punto de salida. En la literatura médica más antigua y en parte de la terminología anglosajona se emplea todavía la denominación vas deferens ("vaso deferente"), pero la Terminologia Anatomica vigente y la Real Academia Nacional de Medicina prefieren ductus deferens, es decir, conducto. Ambas formas coexisten en el español médico. Embriológicamente, el conducto deferente deriva del conducto mesonéfrico (conducto de Wolff). Procede en concreto de la porción media de ese conducto embrionario, la que queda entre el segmento craneal (que forma el epidídimo) y el segmento distal (que origina la vesícula seminal y el conducto eyaculador). Esa genealogía compartida explica que un defecto embriológico en el conducto mesonéfrico pueda afectar simultáneamente a varias de estas estructuras. Desde la cola del epidídimo, el conducto deferente asciende por la cara posterior del testículo, inicialmente con un trayecto sinuoso que pronto se hace rectilíneo. Se incorpora al cordón espermático, junto con la arteria testicular, el plexo venoso pampiniforme, vasos linfáticos y el nervio genital del nervio genitofemoral, y atraviesa con él el conducto inguinal. Al salir del anillo inguinal profundo, el conducto se separa de los demás componentes del cordón y cruza los vasos ilíacos externos para descender por la pared lateral de la pelvis. Pasa medial al uréter y se dirige hacia la cara posterior de la vejiga. Allí se ensancha en una dilatación llamada ampolla del conducto deferente, un reservorio temporal de espermatozoides. La ampolla se une al conducto excretor de la vesícula seminal y, a partir de esa confluencia, el conducto cambia de nombre: se convierte en conducto eyaculador, que atraviesa la próstata y desemboca en la uretra prostática. Lo que distingue al conducto deferente de la mayoría de los conductos del organismo es el grosor de su pared muscular. Posee tres capas de músculo liso (longitudinal interna, circular media y longitudinal externa) que le confieren una consistencia firme, fácilmente reconocible a la palpación a través del escroto. El cirujano que practica una vasectomía identifica el conducto precisamente por esa textura de "cordón macizo". Durante la eyaculación, la inervación simpática (fibras procedentes del plexo hipogástrico inferior) desencadena contracciones peristálticas potentes que impulsan los espermatozoides desde la ampolla hacia la uretra en cuestión de segundos. Fuera de la eyaculación, el conducto permanece quiescente y funciona como almacén. La vasectomía consiste en la sección y ligadura bilateral del conducto deferente a nivel escrotal, con el fin de interrumpir el paso de espermatozoides hacia el eyaculado. Es el procedimiento de esterilización masculina más extendido en el mundo. En el otro extremo, la agenesia congénita bilateral del conducto deferente (CBAVD, por sus siglas en inglés) es una causa reconocida de infertilidad masculina obstructiva, responsable del 1-2 % de los casos. Se asocia en un 80 % de los casos a mutaciones en el gen CFTR, el mismo que causa la fibrosis quística. De hecho, la CBAVD puede ser la primera manifestación clínica de una mutación CFTR en un varón por lo demás asintomático: la obstrucción ductal embrionaria por secreciones deshidratadas impide el desarrollo de la porción distal del conducto de Wolff. Del latín deferre (de + ferre), que significa "llevar hacia abajo" o "transportar". El conducto deferente es, literalmente, el conducto que transporta: lleva los espermatozoides desde el epidídimo hasta la uretra. Sí. "Vaso deferente" (vas deferens) es la denominación que aparece todavía en muchos textos, sobre todo anglosajones. La nomenclatura anatómica internacional vigente prefiere ductus deferens, es decir, "conducto deferente", y esa es también la forma recomendada por la Real Academia Nacional de Medicina. Sí, con relativa facilidad. Al ser un cordón de paredes gruesas y consistencia firme, se identifica a la palpación a través de la piel del escroto. De hecho, verificar su presencia y su simetría forma parte de la exploración urológica habitual del varón. Si desea profundizar en conceptos asociados al conducto deferente, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el conducto deferente
Recorrido anatómico
Estructura de la pared y mecanismo de propulsión
Vasectomía y agenesia congénita
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "deferente"?
¿Es lo mismo "vaso deferente" que "conducto deferente"?
¿Se puede palpar el conducto deferente?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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