DICCIONARIO MÉDICO
Uréter
El uréter es un conducto muscular par que transporta la orina desde la pelvis renal hasta la vejiga mediante ondas de contracción rítmicas. Cada persona nace, salvo anomalía, con dos uréteres, uno por cada riñón, y su longitud ronda los 25 a 30 centímetros en el adulto. La palabra procede del griego οὐρητήρ (ourētḗr), formado sobre οὐρεῖν (oureín, orinar) y emparentado con οὖρον (oûron, orina). Los romanos no lo tradujeron al latín médico; lo tomaron prestado tal cual, y así ha llegado hasta el español casi sin deformarse. Anatómicamente forma parte de la vía urinaria superior, junto con el riñón y la pelvis renal, y desemboca en la vejiga a través del meato ureteral, en el trígono vesical. No participa en la fabricación de la orina, tarea que corresponde por entero al riñón. Su función se limita a conducirla. El uréter nace en la unión pieloureteral, el punto donde la pelvis renal se estrecha hasta convertirse en conducto, y desciende por el retroperitoneo pegado a la cara anterior del músculo psoas. Su recorrido dibuja una ligera forma de ese, algo más marcada en el lado izquierdo que en el derecho. Antes de llegar a la vejiga cruza los vasos ilíacos y entra en la pelvis menor. A lo largo de ese trayecto presenta tres estrechamientos fisiológicos: la propia unión pieloureteral, el cruce con los vasos ilíacos y la unión ureterovesical, este último el más estrecho de los tres. Son los puntos donde con más frecuencia queda retenido un cálculo ureteral durante su descenso hacia la vejiga. La pared se organiza en tres capas. La mucosa, la más interna, está recubierta de urotelio (epitelio de transición), un tejido capaz de estirarse sin perder su función de barrera. La capa muscular, con fibras lisas dispuestas en haces longitudinales y circulares, genera el peristaltismo: ondas de contracción que nacen de forma autónoma en células marcapasos situadas en los cálices renales y que empujan la orina hacia la vejiga incluso en contra de la gravedad. La adventicia, por fuera, es tejido conjuntivo que ancla el conducto a las estructuras vecinas y aporta parte de su riego. Ese peristaltismo no depende de la inervación: sigue activo en un uréter trasplantado y desconectado de sus nervios de origen, lo que confirma su naturaleza miogénica. No existe una única arteria ureteral. El conducto recibe ramas de distintos vasos según el tramo: de la arteria renal en la porción superior; de las arterias gonadales, la ilíaca común y la propia aorta en el tramo medio; de las vesicales en el inferior. Esa irrigación segmentaria y redundante es la razón por la que el uréter tolera bien la manipulación quirúrgica en un punto concreto sin comprometer el riego del resto del conducto. La inervación llega desde los plexos renal, aórtico y pélvico, con fibras simpáticas que salen de la médula entre los niveles T10 y L1. Cuando el dolor ureteral aparece, se refleja precisamente en ese territorio: la zona lumbar y el flanco. La semejanza fonética entre uréter y uretra genera confusiones frecuentes, pero son conductos distintos, con funciones y orígenes embriológicos separados. El uréter conecta el riñón con la vejiga y existe siempre por parejas. La uretra conecta la vejiga con el exterior, es un conducto único y, en el varón, sirve también a la eyaculación. Un cálculo alojado en el uréter provoca el dolor característico del cólico renal; uno alojado en la uretra dificulta la micción desde el primer momento. El calibre, el trayecto o el número de uréteres puede alterarse por causas congénitas o adquiridas. Si el diámetro se dilata de forma anómala, se habla de ectasia ureteral, o de megauréter cuando la dilatación es marcada y de origen habitualmente congénito. Si un mismo riñón desarrolla dos uréteres en lugar de uno, la anomalía se llama duplicidad ureteral. Y si el extremo distal protruye hacia el interior de la vejiga, el término empleado es ureterocele. Del griego οὐρητήρ (ourētḗr), derivado de οὐρεῖν (oureín, orinar). El término pasó al latín médico y de ahí al español prácticamente sin modificarse. Dos, uno por cada riñón. Es posible nacer con un uréter adicional en un mismo lado, lo que se conoce como duplicidad ureteral, o con uno solo si falta un riñón. No. El uréter va del riñón a la vejiga; la uretra, de la vejiga al exterior. Comparten raíz griega, pero no función ni trayecto. Entre 25 y 30 centímetros en el adulto, con un diámetro interno de entre 2 y 10 milímetros según el tramo. Sí, siempre que el riñón correspondiente compense la función. Ocurre habitualmente en personas con un solo riñón, congénito o tras una nefrectomía.Qué es el uréter
Trayecto y anatomía
Estructura de la pared
Irrigación e inervación
Diferenciación con la uretra
Cuando el uréter cambia de forma o de número
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra uréter?
¿Cuántos uréteres tiene una persona?
¿El uréter y la uretra son el mismo conducto?
¿Qué longitud tiene el uréter?
¿Puede vivirse con un solo uréter funcionante?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026