DICCIONARIO MÉDICO
Vejiga
La vejiga es el órgano hueco y distensible del aparato urinario que recibe la orina fabricada por los riñones y la almacena hasta el momento de la micción. Forma parte del tracto urinario inferior, junto con la uretra, y su capacidad para llenarse y vaciarse de forma coordinada depende de un control nervioso muy preciso. Situada en la pelvis, por detrás del pubis, la vejiga recoge la orina que llega de forma continua desde los riñones a través de los uréteres y la retiene hasta que el sistema nervioso autoriza su salida. El nombre procede del latín vesīca, la misma raíz que ha dado vesical o vesícula. El griego aportó su propia palabra para el mismo órgano, κύστις (kystis), de la que deriva toda la familia de términos que empiezan por cist-: cistitis, cistoscopia o cistoplastia. Las dos raíces conviven sin competir, una para el adjetivo y otra para casi todos los procedimientos. Vacía, la vejiga tiene forma de pirámide triangular invertida, con una base posterior, dos caras laterales, un techo y un vértice anterosuperior. Llena, pierde esa geometría y adopta un contorno ovoide que puede rebasar el borde superior de la pelvis. Su capacidad fisiológica normal se sitúa entre 400 y 500 mililitros, aunque el primer deseo de orinar suele aparecer mucho antes, con apenas 150 a 200 mililitros acumulados. La pared vesical tiene tres capas: una mucosa interna revestida de urotelio, un grueso manto muscular conocido como detrusor y una capa serosa externa. El detrusor no es una lámina uniforme. Se trata de un entramado de fibras musculares lisas dispuestas en distintas direcciones que, al contraerse de forma coordinada, expulsan la orina durante la micción; cerca del cuello vesical, esas mismas fibras se organizan en un anillo que actúa como esfínter interno. Hacia la cuarta semana de gestación, la cloaca embrionaria se divide y su porción superior da origen a la vejiga. Su epitelio procede del endodermo; el detrusor, del mesénquima esplácnico circundante. Al principio, el vértice vesical se continúa con la alantoides, un conducto que después se oblitera y queda reducido a un cordón fibroso, el uraco, presente en el adulto como ligamento umbilical medio entre la vejiga y el ombligo. Los conductos mesonéfricos, al incorporarse a la pared posterior, dan lugar al trígono vesical, la zona triangular delimitada por los dos orificios ureterales y el orificio uretral cuya mucosa permanece lisa aunque la vejiga esté vacía. El resto de la pared, en cambio, se arruga. Del latín vesīca, con el mismo significado. Es una raíz distinta de la griega κύστις (kystis), que dio nombre a la familia de términos que empiezan por cist-, de modo que en español conviven dos vocabularios paralelos para referirse al mismo órgano según se hable del adjetivo o del procedimiento. Entre 400 y 500 mililitros en condiciones normales, aunque puede distenderse mucho más si el vaciado se retrasa. La sensación de urgencia real suele aparecer entre los 250 y los 300 mililitros. No. El trígono es solo una parte de la pared vesical, la zona triangular fija que delimitan los orificios ureterales y el uretral. El resto de la vejiga es distensible y cambia de forma según su contenido; el trígono, no. Un cordón fibroso sin función, el ligamento umbilical medio, que une el vértice de la vejiga con el ombligo. Es el vestigio de un conducto que en el feto comunicaba la vejiga con la alantoides y que se oblitera antes del nacimiento.Qué es la vejiga
Estructura de la pared y desarrollo embrionario
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra vejiga?
¿Cuánta orina puede contener?
¿Es lo mismo la vejiga que el trígono vesical?
¿Qué queda en el adulto del uraco embrionario?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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