DICCIONARIO MÉDICO

Estrógeno

Los estrógenos son hormonas sexuales esteroideas producidas principalmente por el ovario, y en menor medida por la glándula suprarrenal, la placenta y el tejido adiposo. Los cuatro estrógenos naturales en el ser humano son la estrona (E1), el estradiol (E2), el estriol (E3) y el estetrol (E4). De todos ellos, el estradiol es el más potente y el predominante durante la etapa reproductiva de la mujer.

Qué es un estrógeno

Desde el punto de vista químico, los estrógenos son esteroides de 18 átomos de carbono que derivan del colesterol. Su rasgo estructural distintivo es el anillo A aromático, resultado de la acción de la enzima aromatasa, que convierte los precursores androgénicos (testosterona y androstenediona) en estrógenos. Esa reacción de aromatización ocurre en las células de la granulosa del folículo ovárico, pero también en otros tejidos: grasa subcutánea, hueso, cerebro e hígado.

El nombre «estrógeno» proviene del griego οἶστρος (oîstros), «celo» o «frenesí» (la misma raíz que da nombre al estro de los mamíferos), y del sufijo griego -γενής (-genés), «que produce». El término fue acuñado en la década de 1920, cuando se logró demostrar que extractos ováricos inducían el estro en animales de experimentación.

Biosíntesis y variaciones a lo largo de la vida

En la mujer en edad fértil, el ovario es la fuente principal de estradiol. La síntesis sigue el modelo «dos células, dos gonadotropinas»: la LH estimula a las células de la teca para producir andrógenos, y la FSH activa la aromatasa en las células de la granulosa para convertirlos en estradiol. Esta cooperación celular es necesaria porque ninguna de las dos poblaciones celulares posee, por sí sola, la maquinaria enzimática completa.

Durante la gestación, la placenta toma el relevo y produce cantidades masivas de estriol (E3), hasta el punto de que los niveles circulantes de estriol se multiplican por mil en el tercer trimestre. Tras la menopausia, el ovario deja de ser una fuente relevante de estradiol, y la estrona (E1), derivada de la aromatización periférica de andrógenos suprarrenales en el tejido graso, pasa a ser el estrógeno circulante predominante. En el varón, pequeñas cantidades de estradiol se producen en los testículos, el hueso y el tejido adiposo; aunque los niveles son bajos, cumplen funciones fisiológicas (cierre epifisario, metabolismo óseo, regulación de la espermatogénesis) que durante mucho tiempo pasaron inadvertidas.

Funciones fisiológicas más allá de la reproducción

La acción reproductiva de los estrógenos es la más conocida: maduración de los órganos genitales femeninos durante la pubertad, proliferación cíclica del endometrio en la primera mitad del ciclo menstrual, desarrollo mamario y regulación de la secreción de gonadotropinas por retroalimentación sobre el hipotálamo y la hipófisis. Pero los receptores de estrógenos (ERα y ERβ) están distribuidos por casi todos los tejidos del organismo, lo cual explica efectos que van mucho más allá del aparato reproductor.

En el hueso, los estrógenos frenan la resorción mediada por osteoclastos; la caída estrogénica posmenopáusica es la causa directa de la pérdida acelerada de masa ósea que predispone a la osteoporosis. En el sistema cardiovascular favorecen un perfil lipídico con colesterol HDL alto y LDL bajo, y promueven la vasodilatación dependiente del endotelio. En el sistema nervioso central participan en procesos de neuroprotección, termorregulación y modulación del estado de ánimo (los sofocos y la labilidad emocional de la perimenopausia se atribuyen, en parte, a la inestabilidad de los niveles estrogénicos). En el tracto urinario inferior mantienen el trofismo de la mucosa vaginal y uretral. La diversidad de estos efectos explica por qué el cese de la función ovárica puede repercutir en tantos órganos simultáneamente.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra estrógeno?

Del griego οἶστρος (oîstros), «celo», y -γενής (-genés), «que produce». Se acuñó en los años veinte del siglo pasado para designar la sustancia ovárica capaz de inducir el estro en animales castrados.

¿Los hombres también producen estrógenos?

Sí. El testículo, el tejido adiposo y el hueso producen pequeñas cantidades de estradiol mediante la aromatasa. Los estrógenos en el varón intervienen en el cierre de los cartílagos de crecimiento, el mantenimiento de la densidad ósea y la regulación de la espermatogénesis.

¿Cuál es la diferencia entre estradiol, estrona y estriol?

Los tres son estrógenos naturales, pero difieren en potencia y momento de predominio. El estradiol (E2) es el más potente y el principal durante la vida fértil. La estrona (E1), unas diez veces más débil, predomina tras la menopausia. El estriol (E3), el más débil de los tres, alcanza concentraciones muy altas solo durante el embarazo, ya que es producido por la placenta.

¿Qué relación tienen los estrógenos con la menopausia?

La menopausia coincide con el agotamiento de los folículos ováricos y, con ello, la caída drástica de la producción de estradiol. Muchas de las manifestaciones del climaterio (sofocos, sequedad vaginal, pérdida ósea acelerada) se deben directamente a esa carencia estrogénica.

Referencias

  1. MedlinePlus (NIH). Prueba de estrógeno.
  2. Manual MSD (versión para profesionales). Fisiología reproductiva femenina.
  3. MedlinePlus (NIH). Terapia hormonal para la menopausia.
  4. Real Academia Española. Estrógeno. Diccionario de la lengua española.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea ampliar información sobre los estrógenos y su contexto fisiológico, puede consultar:

  • Estrona: estrógeno predominante tras la menopausia, derivado de la aromatización periférica.
  • Receptor de estrógenos: proteínas intracelulares que median la acción biológica estrogénica.
  • Aromatasa: enzima que convierte andrógenos en estrógenos.
  • Estrógenos conjugados: mezcla de estrógenos de origen equino empleada en la terapia hormonal.
  • Estrogenoterapia: administración de estrógenos con fines terapéuticos.
  • Estro: fase del ciclo reproductivo que dio nombre a estas hormonas.

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