DICCIONARIO MÉDICO
Testosterona
La testosterona es una hormona esteroidea del grupo de los andrógenos, sintetizada principalmente en las células de Leydig del testículo. Constituye el andrógeno circulante con mayor actividad biológica en el varón. Su código en la clasificación ATC como fármaco es G03BA03. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). La testosterona es una hormona con 19 átomos de carbono derivada del colesterol. Las células de Leydig, situadas en el intersticio testicular, producen la mayor parte de la testosterona circulante en el varón; la corteza suprarrenal aporta una fracción menor, y en la mujer tanto el ovario como la suprarrenal sintetizan cantidades pequeñas pero fisiológicamente relevantes. El nombre combina dos raíces: testis ("testículo" en latín) y el sufijo -sterona, de la nomenclatura química de los esteroides. Ernst Laqueur aisló la molécula por primera vez en 1935 a partir de extracto testicular bovino en su laboratorio de Ámsterdam. Ese mismo año, Adolf Butenandt en Gdansk y Leopold Ruzicka en Zúrich lograron sintetizarla de forma independiente a partir de colesterol, un trabajo por el que ambos recibieron el Premio Nobel de Química en 1939. La producción de testosterona no es autónoma: depende de una cadena de señales que arranca en el hipotálamo. Las neuronas hipotalámicas secretan GnRH (hormona liberadora de gonadotropinas) de forma pulsátil, y esos pulsos estimulan a la hipófisis anterior para que libere LH (hormona luteinizante). La LH viaja por la sangre hasta el testículo y se une a receptores en las células de Leydig, que responden activando la cascada enzimática que transforma el colesterol en testosterona. Existe un mecanismo de retroalimentación negativa: cuando la testosterona en sangre sube, el hipotálamo y la hipófisis reducen la secreción de GnRH y LH. Si baja, la relanzan. La FSH regula otro brazo del testículo (las células de Sertoli y la espermatogénesis), de modo que LH y FSH controlan funciones testiculares complementarias. En el torrente sanguíneo, solo un 2-3 % de la testosterona circula libre. El resto viaja unido a proteínas transportadoras, sobre todo a la globulina fijadora de hormonas sexuales (SHBG) y, en menor proporción, a la albúmina. Solo la fracción libre y la unida a albúmina son biológicamente activas. La testosterona funciona como un precursor en algunos tejidos. En la próstata, la piel y los folículos pilosos, la enzima 5-alfa-reductasa la convierte en dihidrotestosterona (DHT), un andrógeno con afinidad por el receptor androgénico varias veces superior. En el tejido adiposo y en el ovario, otra enzima, la aromatasa, transforma la testosterona en estradiol, el principal estrógeno. Esa conversión no es una curiosidad bioquímica: en el varón, el estradiol derivado de la testosterona participa en la mineralización ósea y en el cierre de las placas de crecimiento epifisario durante la pubertad. El receptor androgénico se expresa en una gama amplia de tejidos: músculo esquelético, hueso, hígado, sistema nervioso central, médula ósea. De ahí que la testosterona influya en procesos tan variados como la eritropoyesis, la densidad mineral ósea, la distribución de la grasa corporal, la libido y ciertos aspectos del comportamiento. De la fusión de testis (testículo) y el sufijo -sterona, que identifica a los compuestos esteroideos con función cetónica. Laqueur acuñó el término en 1935 al aislar la molécula a partir de tejido testicular bovino. Butenandt y Ruzicka la sintetizaron poco después. Sí, aunque en cantidades mucho menores. El ovario y la corteza suprarrenal sintetizan testosterona, que en la mujer interviene en la libido, la densidad ósea y el metabolismo muscular. Un exceso patológico puede provocar virilización; un déficit marcado se asocia a fatiga y pérdida de deseo sexual, aunque la frontera entre lo normal y lo patológico en la mujer es objeto de debate. Andrógeno es el nombre del grupo; testosterona, el de su miembro más activo en sangre. El grupo incluye también la dihidrotestosterona, la androstendiona y la dehidroepiandrosterona. Todos comparten la capacidad de unirse al receptor androgénico, pero difieren en potencia y en los tejidos donde predominan. Si desea ampliar información sobre las hormonas sexuales y el eje gonadal, puede consultar:Qué es la testosterona
Síntesis y regulación por el eje hipotálamo-hipófisis
Conversión en tejidos periféricos
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre "testosterona"?
¿Producen testosterona las mujeres?
¿Es lo mismo testosterona que andrógeno?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026