DICCIONARIO MÉDICO
Andrógeno
Los andrógenos son un grupo de hormonas esteroideas con 19 átomos de carbono cuya función principal es dirigir el desarrollo y el mantenimiento de los caracteres sexuales masculinos. La testosterona es el andrógeno circulante con mayor actividad biológica, pero el grupo incluye también la dihidrotestosterona, la androstendiona y la dehidroepiandrosterona, entre otros. Un andrógeno es toda sustancia hormonal capaz de unirse al receptor androgénico e inducir efectos de masculinización. El término procede del griego ἀνήρ, ἀνδρός (anḗr, andrós, "varón") y el sufijo -γενής (-genḗs, "que genera"), de modo que su significado literal es "generador de lo masculino". Se incorporó a la nomenclatura bioquímica durante la década de 1930, cuando Adolf Butenandt y Leopold Ružička aislaron e identificaron la testosterona en 1935, un hallazgo que les valdría el Nobel de Química en 1939. Conviene no confundir andrógeno con andrógino: este último combina ἀνδρός con γυνή (gynḗ, "mujer") y designa a quien presenta rasgos de ambos sexos. La confusión aparece con frecuencia en textos divulgativos, pero los dos vocablos tienen raíces y significados distintos. Todos los andrógenos derivan del núcleo del androstano, un esqueleto de cuatro anillos fusionados (ciclopentanoperhidrofenantreno) que contiene 19 átomos de carbono. Esos 19 carbonos los diferencian de los estrógenos, que poseen solo 18 al haber perdido el grupo metilo angular C-19 por acción de la enzima aromatasa. La posición y el tipo de sustituyentes sobre ese esqueleto determinan la potencia de cada andrógeno: la testosterona porta un grupo 17β-hidroxilo que la hace biológicamente activa, mientras que la androstendiona lleva un 17-cetona que obliga al organismo a reducirla antes de que ejerza un efecto completo. La materia prima es el colesterol. En las células de Leydig del testículo y en la corteza de la glándula suprarrenal, una cadena de reacciones enzimáticas lo convierte primero en pregnenolona y después, a través de dos vías posibles (la Δ5, que pasa por dehidroepiandrosterona, y la Δ4, que pasa por progesterona), en androstendiona. De la androstendiona se obtiene testosterona por acción de la 17β-hidroxiesteroide deshidrogenasa. En los tejidos periféricos la testosterona puede seguir transformándose. La 5α-reductasa la convierte en dihidrotestosterona, un andrógeno con mayor afinidad por el receptor y responsable, entre otras cosas, de la diferenciación de los genitales externos durante la vida fetal. Por otra parte, la aromatasa transforma la testosterona en estradiol, lo que explica que los andrógenos funcionen también como precursores obligados de los estrógenos en ambos sexos. El eje hipotálamo-hipófisis-gónada controla la producción testicular. La hormona luteinizante (LH), secretada por la hipófisis tras el estímulo de la GnRH hipotalámica, actúa sobre las células de Leydig; la testosterona resultante frena, a su vez, la liberación de GnRH y LH mediante retroalimentación negativa. La producción suprarrenal depende de la ACTH y no responde al mismo circuito. Las mujeres producen andrógenos en las glándulas suprarrenales y en las células de la teca del ovario. La concentración circulante es muy inferior a la del varón, pero desempeña funciones que no son prescindibles: contribuye al mantenimiento de la masa ósea y muscular, modula la libido y aporta los sustratos que las células de la granulosa ovárica convierten en estrógenos. Tras la menopausia, la androstendiona se convierte en el esteroide ovárico predominante, y su conversión periférica a estrona pasa a ser la fuente principal de estrógenos. Cuando los niveles de andrógenos se elevan por encima de lo fisiológico en la mujer se habla de hiperandrogenismo, un hallazgo frecuente en el síndrome de ovario poliquístico y en la hiperplasia suprarrenal congénita. La testosterona es el andrógeno de referencia. En el varón adulto, el testículo produce entre 5 y 7 mg diarios. La dihidrotestosterona (DHT) posee una afinidad por el receptor androgénico entre dos y cinco veces superior a la de la testosterona, pero circula en concentraciones menores porque se genera sobre todo a nivel tisular. La androstendiona y la dehidroepiandrosterona (DHEA) actúan más bien como precursores y su actividad androgénica directa es débil. Existen, además, metabolitos reducidos como el androstanediol y la androstanodiona, cuya relevancia clínica se limita a su utilidad como marcadores de la actividad androgénica periférica. Del griego ἀνήρ, ἀνδρός ("varón") y -γενής ("que genera"). Se acuñó en la década de 1930 para designar las sustancias responsables de la masculinización. No debe confundirse con andrógino, que combina "varón" y "mujer" (γυνή). No. Las mujeres también los producen, en menores cantidades, a través de las glándulas suprarrenales y los ovarios. Participan en el mantenimiento óseo, muscular y en la síntesis de estrógenos. La testosterona es un andrógeno, pero no el único. Andrógeno es la categoría general; testosterona, dihidrotestosterona, androstendiona y dehidroepiandrosterona son miembros concretos del grupo, cada uno con diferente potencia y origen. Los estrógenos se fabrican a partir de los andrógenos. La enzima aromatasa elimina el grupo metilo C-19 del anillo esteroideo y aromatiza el anillo A, convirtiendo la testosterona en estradiol y la androstendiona en estrona. Sin andrógenos, el organismo carece de la materia prima necesaria para producir estrógenos. Si desea profundizar en conceptos asociados a los andrógenos, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es un andrógeno
Estructura química y relación con el androstano
Biosíntesis y regulación
Andrógenos en la mujer
Principales andrógenos y su potencia relativa
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra andrógeno?
¿Los andrógenos son exclusivos del varón?
¿Andrógeno y testosterona son lo mismo?
¿Qué relación tienen los andrógenos con los estrógenos?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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