DICCIONARIO MÉDICO
Virilización
La virilización es el desarrollo, en una mujer, de caracteres sexuales propios del varón: voz grave, aumento de la masa muscular, calvicie de patrón masculino, crecimiento del clítoris, además del vello excesivo. Se debe a una exposición mantenida a niveles elevados de andrógenos y constituye, por definición, un cuadro más amplio que el simple exceso de vello. La Real Academia Española define "virilizarse" como el hecho de que una mujer adquiera caracteres sexuales exteriores propios del varón, como el pelo de la cara; "virilización" es la acción y el efecto de ese proceso. La palabra comparte raíz con viril, del latín virīlis ("propio del varón"), con el sufijo -izar que indica conversión o adquisición de una cualidad. El fenómeno tiene una base fisiológica común, la acción de los andrógenos sobre tejidos sensibles a esa familia de hormonas: folículo piloso, laringe, clítoris, glándula mamaria y musculatura esquelética. Cuando la concentración de andrógenos circulantes supera de forma sostenida el rango propio de la mujer, esos tejidos responden con los mismos cambios que produciría la testosterona en la pubertad masculina, aunque en la mujer adulta el resultado se interpreta como signo de enfermedad, no como desarrollo normal. El hirsutismo, el crecimiento de vello grueso y oscuro con distribución masculina, es con frecuencia el primer signo visible del exceso de andrógenos, y puede presentarse de forma aislada sin que exista virilización propiamente dicha. La virilización, en cambio, implica un grado de exposición androgénica mayor y añade al hirsutismo uno o varios signos adicionales: agrandamiento del clítoris, engrosamiento de la voz, alopecia de patrón masculino, hipertrofia muscular, reducción del tamaño de las mamas y alteraciones del ciclo menstrual. Esta distinción tiene valor diagnóstico: la aparición de signos de virilización, y en particular su instauración rápida, orienta hacia causas con mayor producción de andrógenos que las que suelen explicar un hirsutismo aislado. Las fuentes de andrógenos capaces de producir virilización se agrupan, en términos generales, en tres categorías. La primera es ovárica: tumores del ovario productores de andrógenos, o formas graves de hiperandrogenismo funcional del ovario. La segunda es suprarrenal: tumores de la glándula suprarrenal que secretan andrógenos, o el aumento de su producción por hiperplasia suprarrenal. La tercera es exógena, derivada de la administración de andrógenos o de esteroides anabolizantes ajenos a la producción propia del organismo. En los tres casos, el mecanismo final que produce los signos clínicos es el mismo: la sobreexposición de los tejidos diana a hormonas androgénicas. Cuando el exceso de andrógenos ocurre durante la vida fetal, en lugar de virilización se habla de un fenómeno distinto: la masculinización de los genitales externos de un feto genéticamente femenino, que da lugar a un grado variable de ambigüedad genital al nacer. Ese cuadro, propio de la vida prenatal, no debe confundirse con la virilización posnatal, que afecta a genitales ya formados con normalidad. El hirsutismo aislado es un motivo de consulta relativamente frecuente en mujeres en edad reproductiva. La virilización franca, en cambio, es mucho más rara: su sola presencia se considera un dato de alarma que orienta hacia una fuente tumoral de andrógenos, a diferencia del hirsutismo leve o moderado, que en la mayoría de los casos obedece a causas funcionales del ovario. No. El hirsutismo es el exceso de vello con patrón masculino y puede darse solo. La virilización añade otros signos, como el cambio de voz o el crecimiento del clítoris, y refleja un grado de exposición a andrógenos mayor. Los andrógenos, principalmente la testosterona y, en su origen suprarrenal, la dehidroepiandrosterona y sus derivados. Su acción sobre folículo piloso, laringe, clítoris y musculatura produce el conjunto de cambios que definen el cuadro. Depende del signo y del tiempo de evolución. Algunos cambios, como el hirsutismo, retroceden con lentitud una vez corregida la causa; otros, como el engrosamiento de la voz por crecimiento de la laringe, tienden a persistir. La entrada se limita a describir el fenómeno; su abordaje corresponde a la valoración clínica individual. El término, tal como lo recoge la RAE, se aplica específicamente a la mujer que adquiere caracteres masculinos. En el varón, un exceso de andrógenos no produce un cuadro equiparable, porque esos caracteres ya forman parte de su desarrollo normal. Consulte también la información clínica completa sobre el exceso de vello Si busca información sobre el diagnóstico y el tratamiento del crecimiento excesivo de vello, cuadro con el que la virilización con frecuencia se relaciona, puede consultar la página de hirsutismo de la Clínica Universidad de Navarra.Qué es la virilización
Diferenciación con el hirsutismo
Origen del exceso de andrógenos
Epidemiología
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo virilización que hirsutismo?
¿Qué hormonas causan la virilización?
¿La virilización es reversible?
¿Puede haber virilización en el varón?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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