DICCIONARIO MÉDICO
Gonadotropina
Las gonadotropinas son un grupo de hormonas glucoproteicas que actúan directamente sobre las gónadas (ovarios y testículos) para regular la función reproductiva. El grupo incluye la hormona luteinizante (LH) y la hormona foliculoestimulante (FSH), ambas de origen hipofisario, y la gonadotropina coriónica humana (hCG), de origen placentario. El nombre combina dos raíces griegas: γονάς (gonás), que alude a la semilla o al órgano reproductor, y τροπή (tropḗ), «giro» o «cambio de dirección», a la que se añade el sufijo -ina, habitual en la nomenclatura de las hormonas. La palabra describe con precisión la función de estas moléculas: son hormonas que «dirigen» o «estimulan» la actividad de las gónadas. En la literatura española conviven las grafías «gonadotropina» y «gonadotrofina» (esta última, con la raíz trophḗ, «nutrición»); ambas son aceptadas, si bien la primera es la preferida en la terminología médica actual. Desde el punto de vista bioquímico, la LH y la FSH comparten una subunidad alfa (α) idéntica, común también a la tirotropina (TSH) y a la hCG, y se diferencian por su subunidad beta (β), que confiere la especificidad de receptor. Esta arquitectura modular es un rasgo evolutivo conservado entre los vertebrados. Las dos hormonas se sintetizan en la misma célula de la adenohipófisis, el gonadotropo, pero la proporción en que se secretan varía en función de la frecuencia de los pulsos de gonadorelina (GnRH) que llegan desde el hipotálamo: los pulsos rápidos favorecen la liberación de LH, y los más espaciados, la de FSH. Se distinguen dos grandes categorías según su origen tisular. Las gonadotropinas hipofisarias (LH y FSH) se producen en la adenohipófisis bajo el control directo de la GnRH y participan en la regulación cíclica de la función gonadal a lo largo de la vida reproductiva. La gonadotropina coriónica humana (hCG), en cambio, es sintetizada por el sincitiotrofoblasto de la placenta tras la implantación embrionaria; su detección en sangre u orina es la base de las pruebas de embarazo. Conviene no confundir estas categorías con un tercer uso del término que aparece con frecuencia en textos clínicos. Cuando se habla de «gonadotropinas» en el contexto de la evaluación hormonal de laboratorio, la referencia suele ser específicamente a las concentraciones séricas de LH y FSH, y su determinación sirve para valorar la integridad del eje hipotálamo-hipófiso-gonadal. En la mujer, la FSH promueve el desarrollo de los folículos ováricos durante la primera mitad del ciclo menstrual y estimula la producción de estrógenos por las células de la granulosa. La LH, por su parte, desencadena la ovulación a mitad de ciclo mediante una descarga brusca (el llamado pico de LH) y sostiene después la formación y actividad del cuerpo lúteo, que secreta progesterona. Ambas actúan de forma coordinada, pero sobre dianas celulares distintas: la FSH madura los gametos y la LH controla la esteroidogénesis. En el varón, la LH estimula las células de Leydig del testículo para que produzcan testosterona, mientras que la FSH actúa sobre las células de Sertoli y resulta necesaria para el mantenimiento de la espermatogénesis. La regulación se completa mediante retroalimentación negativa: las hormonas sexuales gonadales (estradiol, progesterona, testosterona) y la inhibina modulan a su vez la secreción hipofisaria de LH y FSH, cerrando el circuito. La hCG merece mención aparte porque su función fisiológica es distinta. Tras la implantación del blastocisto, el trofoblasto comienza a secretarla en cantidades crecientes para mantener activo el cuerpo lúteo gestacional, que sin este estímulo involuciona y deja de producir la progesterona necesaria para sostener el endometrio. Los niveles de hCG alcanzan su valor máximo hacia la semana 10 de gestación y disminuyen después, cuando la placenta asume la producción de progesterona de forma autónoma. Del griego γονάς (gonás), «semilla» o «glándula generadora», y τροπή (tropḗ), «giro» o «estímulo dirigido». El sufijo -ina indica su naturaleza hormonal. En conjunto, el nombre significa literalmente «sustancia que estimula la gónada». La variante «gonadotrofina», construida sobre τροφή (trophḗ, «nutrición»), se usa todavía en algunos países, pero la forma con -tropina predomina en la nomenclatura médica internacional. No. Comparten la subunidad alfa y se producen en la misma célula hipofisaria, pero sus subunidades beta son diferentes y, con ellas, sus receptores y funciones. La FSH se dirige a las células de la granulosa ovárica y a las células de Sertoli testiculares; la LH actúa sobre las células de la teca ovárica y las de Leydig del testículo. La medición de LH y FSH en sangre forma parte de la evaluación del eje reproductivo. Valores elevados pueden indicar que la gónada no responde al estímulo hipofisario (situación propia de la menopausia o del fallo gonadal primario), mientras que cifras bajas apuntan a una disfunción a nivel hipotalámico o hipofisario.Qué es una gonadotropina
Clasificación de las gonadotropinas
Funciones de la LH y la FSH
Gonadotropina coriónica humana
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el término «gonadotropina»?
¿Son lo mismo FSH y LH?
¿Cuándo se determinan las gonadotropinas en un análisis?
Referencias
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