DICCIONARIO MÉDICO
Colesterol
El colesterol es un lípido de tipo esteroideo que forma parte de todas las membranas celulares de los vertebrados y actúa como precursor de hormonas esteroideas, vitamina D y ácidos biliares. El organismo humano sintetiza la mayor parte del colesterol que necesita, sobre todo en el hígado; una fracción menor procede de la dieta. Su transporte en la sangre se realiza a través de lipoproteínas, y la concentración plasmática de estas fracciones se denomina colesterolemia. Desde el punto de vista químico, el colesterol es un alcohol esteroideo de 27 átomos de carbono (C₂₇H₄₆O) cuya molécula presenta un núcleo de ciclopentanoperhidrofenantreno, una cola hidrocarbonada lateral y un grupo hidroxilo en posición 3 que le confiere un carácter anfipático: la cabeza polar se orienta hacia el medio acuoso mientras que el cuerpo apolar se intercala entre los fosfolípidos de la bicapa. Esa dualidad es la que le permite regular la fluidez y la permeabilidad de las membranas celulares. La palabra tiene una historia singular. François Poulletier de la Salle aisló por primera vez una sustancia sólida a partir de cálculos biliares en 1769, pero no le dio nombre. Fue el químico francés Michel Eugène Chevreul quien, en 1815, la bautizó como "colesterina", a partir del griego χολή (kholḗ, "bilis") y στερεός (stereós, "sólido"): literalmente, "sólido de la bilis". El sufijo se modificó a -ol cuando se comprobó que la molécula poseía un grupo hidroxilo propio de los alcoholes. Chevreul, que vivió 102 años, es uno de los 72 científicos franceses cuyos nombres figuran grabados en la Torre Eiffel. El hígado produce entre el 70 y el 80 % del colesterol del organismo. La ruta biosintética parte de la acetil-CoA, pasa por el mevalonato (paso regulado por la enzima HMG-CoA reductasa, la misma que bloquean las estatinas) y, tras varias reacciones de condensación, genera escualeno, que se cicliza a lanosterol y finalmente se convierte en colesterol. Este proceso ocurre en el retículo endoplasmático de los hepatocitos, aunque prácticamente todas las células nucleadas del organismo pueden sintetizar cantidades pequeñas. Las funciones del colesterol son diversas. Confiere rigidez mecánica a las membranas plasmáticas y participa en la formación de balsas lipídicas (lipid rafts), microdominios de membrana que concentran receptores y moléculas de señalización. Sirve como sustrato para la producción de cortisol, aldosterona, testosterona, estradiol y progesterona en las glándulas suprarrenales y las gónadas. En la piel, la radiación ultravioleta convierte el 7-dehidrocolesterol en previtamina D₃. Y en el hígado, la 7α-hidroxilasa transforma colesterol en ácidos biliares primarios (cólico y quenodesoxicólico), que se secretan con la bilis y resultan necesarios para la emulsión y absorción de las grasas alimentarias. Al ser una molécula hidrofóbica, el colesterol no viaja libre en el plasma. Circula en el interior de lipoproteínas, partículas esféricas con un núcleo lipídico recubierto por una capa de fosfolípidos y apolipoproteínas. Las lipoproteínas se clasifican por su densidad, y cada clase cumple un papel distinto en la distribución del colesterol entre los tejidos. Las lipoproteínas de baja densidad (LDL) transportan colesterol desde el hígado hacia los tejidos periféricos. Cuando la concentración plasmática de LDL supera la capacidad de captación de los receptores celulares, las partículas excedentes permanecen en la circulación y pueden infiltrarse en la pared arterial, donde se oxidan e inician el proceso de formación de la placa de aterosclerosis. Las lipoproteínas de alta densidad (HDL) cumplen la función inversa: recogen colesterol de los tejidos periféricos y lo devuelven al hígado para su excreción biliar, en lo que se conoce como transporte inverso del colesterol. Precisamente esa función protectora explica que las HDL se asocien a un menor riesgo cardiovascular. Otras lipoproteínas participan también en el metabolismo lipídico. Los quilomicrones transportan los lípidos de la dieta desde el intestino, y las lipoproteínas de muy baja densidad (VLDL), ricas en triglicéridos, son secretadas por el hígado y se convierten progresivamente en LDL al perder triglicéridos en la circulación. En los tejidos y en la sangre coexisten dos formas químicas. El colesterol libre (no esterificado) es el que se inserta en las membranas y el que regula la síntesis endógena a través de un sistema de retroalimentación mediado por las proteínas SREBP. Cuando la célula tiene suficiente colesterol, se activa la enzima ACAT, que une un ácido graso al grupo hidroxilo y genera un éster de colesterol, forma más compacta e inerte que se almacena en gotas lipídicas intracelulares o se empaqueta en el núcleo de las lipoproteínas. Cerca de dos tercios del colesterol plasmático viajan en forma esterificada. Del griego χολή (kholḗ, "bilis") y στερεός (stereós, "sólido"), con el sufijo químico -ol que indica un alcohol. Lo nombró en 1815 Michel Eugène Chevreul, quien lo aisló de cálculos biliares humanos. El nombre recuerda ese origen: un sólido hallado en la bilis. No. El colesterol pertenece a la familia de los esteroles, un subgrupo de lípidos con estructura cíclica rígida. Las grasas alimentarias (triglicéridos, ácidos grasos) tienen una estructura molecular diferente. Eso sí, tanto el colesterol como los triglicéridos viajan juntos en las lipoproteínas plasmáticas, lo que contribuye a la confusión entre ambos términos. Sí. Sin colesterol no hay membranas celulares funcionales, ni hormonas sexuales, ni cortisol, ni vitamina D, ni digestión correcta de las grasas. El problema no es el colesterol en sí, sino su acumulación excesiva en la sangre, que favorece la formación de placas en las arterias. Cuando las LDL que transportan colesterol se acumulan en la íntima arterial, se oxidan y desencadenan una respuesta inflamatoria que recluta macrófagos. Estos macrófagos fagocitan las LDL modificadas y se transforman en células espumosas, que van formando el núcleo lipídico de la placa aterosclerótica. El proceso, mantenido durante años, estrecha la luz del vaso y puede provocar eventos isquémicos si la placa se rompe. La concentración de LDL en sangre es el principal factor lipídico modificable en la prevención cardiovascular. Estrictamente, no. Colesterol designa la molécula; colesterolemia es la concentración de esa molécula en la sangre, un parámetro analítico. En el lenguaje coloquial se usan a veces como sinónimos ("tengo el colesterol alto"), pero la distinción es relevante en el contexto clínico. Si desea profundizar en conceptos asociados al colesterol, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el colesterol
Biosíntesis y funciones biológicas
Transporte del colesterol en la sangre
Colesterol libre y colesterol esterificado
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra colesterol?
¿Es lo mismo colesterol que grasa?
¿El organismo necesita colesterol?
¿Qué relación tiene el colesterol con la aterosclerosis?
¿Es lo mismo colesterol y colesterolemia?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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