DICCIONARIO MÉDICO

Ciclo menstrual

El ciclo menstrual es la secuencia recurrente de cambios hormonales y uterinos mediante la cual el organismo femenino se prepara cada mes para un posible embarazo. Comprende la descamación del endometrio (la menstruación), su regeneración progresiva y la transformación secretora que lo hace receptivo a la implantación de un embrión. Su duración normal oscila entre 24 y 38 días, con una variabilidad individual que se considera fisiológica.

Qué es el ciclo menstrual

Se denomina ciclo menstrual al intervalo comprendido entre el primer día de una regla y el primer día de la siguiente. El término procede del latín menstruus ("mensual"), derivado a su vez de mensis ("mes"). La raíz es antigua: el protoindoeuropeo *mē- significaba "medir", y de ella nacieron en paralelo las voces que designan al mes y a la luna en casi todas las lenguas indoeuropeas, desde el griego mḗn (μήν, "mes", "luna") hasta el sánscrito māsa. El médico romano Celso (siglo I d.C.) ya empleaba el sustantivo menstrua para referirse al sangrado periódico femenino; la forma menstruatio se consolidó en el latín medieval tardío.

Desde el punto de vista fisiológico, el ciclo menstrual describe lo que sucede en el útero: la construcción, maduración y eventual destrucción cíclica de la mucosa endometrial bajo el gobierno de los estrógenos y la progesterona ováricos. Conviene no confundirlo con el ciclo ovárico, que se refiere a los acontecimientos que tienen lugar dentro del ovario (reclutamiento folicular, ovulación, formación del cuerpo lúteo). Ambos procesos están sincronizados por el eje hipotálamo-hipófisis-ovario, pero responden a preguntas distintas: el ciclo ovárico explica qué ocurre en la gónada; el menstrual, qué consecuencias tiene todo ello sobre la mucosa uterina.

Fases del ciclo menstrual

La división clásica del ciclo menstrual reconoce tres fases sucesivas, delimitadas por los cambios que experimenta el endometrio.

Fase menstrual. Comprende los primeros días del ciclo (habitualmente del día 1 al 5, aunque la duración del sangrado varía entre 2 y 7 días). Al caer los niveles de estrógenos y progesterona al final del ciclo precedente, las arterias espirales del endometrio se contraen, el tejido se isquemia y la capa funcional se desprende. El resultado es el sangrado menstrual, que arrastra también restos celulares y moco. La cantidad de sangre perdida en un ciclo normal se sitúa aproximadamente entre 30 y 80 ml. No toda es sangre pura.

Fase proliferativa. Coincide con la fase folicular del ciclo ovárico. A medida que los folículos ováricos crecen y producen cantidades crecientes de estradiol, el endometrio se regenera a partir de su capa basal. Las glándulas endometriales se alargan, el estroma se expande y la vascularización se ramifica. El grosor del endometrio puede multiplicarse por tres o por cuatro en poco más de una semana. Esta fase es la más variable en duración: puede oscilar entre 10 y 16 días, lo que explica buena parte de las diferencias individuales en la longitud total del ciclo.

Fase secretora. Tras la ovulación, el cuerpo lúteo comienza a secretar progesterona. Bajo su influencia el endometrio detiene su crecimiento y adquiere capacidad secretora: las glándulas se tortuosan, acumulan glucógeno y producen un líquido rico en nutrientes destinado a sostener un eventual embrión antes de que se establezca la circulación placentaria. El moco cervical, que durante la fase proliferativa era filante y permeable al paso de espermatozoides, se espesa y cierra el canal. La fase lútea dura en torno a 14 días con escasa variación entre ciclos; esa constancia relativa se ha utilizado clásicamente para calcular de forma retrospectiva la fecha probable de ovulación.

Regulación por el eje hipotálamo-hipófisis-ovario

El hipotálamo libera GnRH en pulsos cuya frecuencia varía a lo largo del ciclo. Los pulsos rápidos de la primera mitad favorecen la secreción de FSH, que recluta una cohorte de folículos ováricos; los pulsos más espaciados de la segunda mitad favorecen la de LH. El ascenso progresivo del estradiol folicular ejerce primero una retroalimentación negativa sobre la hipófisis (mantiene bajas la FSH y la LH), pero al superar un umbral de concentración sostenido durante unas 36 horas, la retroalimentación se invierte y desencadena el pico preovulatorio de LH. Ese pico provoca la rotura del folículo dominante. La ovulación ocurre unas 10 a 12 horas después.

Conviene notar que la inhibina B, producida por los folículos en crecimiento, contribuye de manera selectiva a frenar la FSH sin afectar a la LH, lo cual facilita que un solo folículo alcance la madurez mientras los restantes se atresian. Es un mecanismo fino y no siempre infalible: cuando falla, pueden madurar dos o más folículos simultáneamente, lo que explica la mayoría de los embarazos gemelares dicigóticos espontáneos.

Variaciones normales y ciclos en las distintas etapas de la vida

La menarquia suele ocurrir entre los 9 y los 15 años, con una mediana cercana a los 12. Durante los dos o tres primeros años posteriores, los ciclos tienden a ser más largos e irregulares porque el eje hipotálamo-hipófisis-ovario aún no ha alcanzado la madurez funcional plena; muchos de esos ciclos son anovulatorios. En la etapa reproductiva adulta, un rango entre 24 y 38 días se considera normal. La variabilidad de un ciclo a otro puede ser de varios días en una misma mujer sin que ello indique patología.

Al aproximarse la perimenopausia, la reserva folicular ovárica disminuye y los niveles de inhibina B caen, con lo que la hipófisis responde elevando progresivamente la FSH. El efecto sobre los ciclos no es uniforme: algunos se acortan al principio porque la fase folicular se abrevia, otros se espacian o se vuelven erráticos antes de cesar definitivamente con la menopausia.

Diferencias entre ciclo menstrual y ciclo ovárico

En la práctica clínica ambos nombres se usan a veces como si fueran intercambiables. No lo son. El ciclo ovárico se divide en fase folicular, ovulación y fase lútea, y describe la dinámica del folículo y del cuerpo lúteo. El ciclo menstrual, en cambio, se segmenta en fase menstrual, proliferativa y secretora: su protagonista es el endometrio, no la gónada. Las hormonas que los gobiernan son las mismas; lo que cambia es el órgano observado. Soranos de Éfeso, en el siglo II d.C., ya distinguía en su tratado Gynaecia entre la pérdida menstrual visible y los procesos internos que la desencadenaban, una separación conceptual que la endocrinología moderna ha confirmado con precisión molecular.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene el nombre "menstrual"?

Del latín menstruus, que significa "mensual". La raíz mensis ("mes") comparte un antepasado indoeuropeo (*mē-, "medir") con la palabra "luna": las fases lunares fueron uno de los primeros instrumentos que las culturas antiguas usaron para medir el tiempo, y la coincidencia aproximada entre el ciclo lunar (29,5 días) y el ciclo menstrual medio (28 días) ya llamaba la atención de los escritores clásicos.

¿Cuánto dura un ciclo menstrual normal?

Entre 24 y 38 días. La cifra de 28 días aparece en todos los manuales como referencia, pero pocas mujeres la cumplen exactamente en cada ciclo. Variaciones de varios días entre un mes y otro son habituales y, por sí solas, no indican ningún problema.

¿Es lo mismo el ciclo menstrual que la regla?

No. La regla es solo la fase de sangrado, que dura entre 2 y 7 días. El ciclo menstrual comprende todo el intervalo entre una regla y la siguiente: incluye la menstruación, la fase proliferativa y la fase secretora.

¿En qué se diferencia del ciclo ovárico?

El ciclo menstrual describe los cambios del endometrio uterino; el ovárico, los del folículo y el cuerpo lúteo dentro del ovario. Están gobernados por las mismas hormonas, pero se refieren a órganos distintos. Puede consultar la entrada ciclo ovárico para una explicación detallada de lo que ocurre en la gónada.

¿Por qué los primeros ciclos tras la menarquia suelen ser irregulares?

Porque el eje hipotálamo-hipófisis-ovario necesita tiempo para madurar. En los dos o tres años siguientes a la primera menstruación, la señal hormonal que desencadena la ovulación no siempre se produce con regularidad, lo que da lugar a ciclos de longitud variable. En la mayor parte de los casos, esta irregularidad se corrige de forma espontánea sin necesidad de intervención.

Referencias

  1. MedlinePlus en español. Menstruación.
  2. Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano (NICHD). Menstruación y problemas menstruales: Información sobre el estado.
  3. Mayo Clinic. Ciclo menstrual: ¿qué es normal y qué no lo es?.
  4. Oficina para la Salud de la Mujer (OASH). Ciclo menstrual.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados al ciclo menstrual, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Ciclo ovárico: secuencia de acontecimientos foliculares y luteínicos que tienen lugar en el ovario y que constituyen el motor hormonal del ciclo reproductivo.
  • Ciclo anovulatorio: ciclo en el que no se produce ovulación, frecuente en la adolescencia y en la perimenopausia.
  • Ciclo bifásico: patrón térmico y hormonal con dos fases diferenciadas que indica que se ha producido ovulación.
  • Ciclo monofásico: patrón sin elevación térmica posovulatoria, indicativo de anovulación.
  • Menstruación: la fase de sangrado del ciclo, en la que se expulsa la capa funcional del endometrio.
  • Ovulación: liberación del ovocito maduro desde el folículo ovárico hacia la trompa de Falopio.
  • Endometrio: mucosa que reviste la cavidad uterina y que experimenta los cambios cíclicos propios del ciclo menstrual.
  • Cuerpo lúteo: estructura ovárica transitoria que produce progesterona durante la segunda mitad del ciclo.
  • Amenorrea: ausencia de menstruación, que puede ser primaria o secundaria según sus causas.
  • Menarquia: primera menstruación de la vida, marcador del inicio de la capacidad reproductiva.

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