DICCIONARIO MÉDICO

Ciclo ovárico

El ciclo ovárico es la secuencia de cambios que experimenta el ovario en cada periodo reproductivo: reclutamiento y crecimiento de folículos, ovulación y formación del cuerpo lúteo. Constituye el motor hormonal que dirige los cambios del endometrio durante el ciclo menstrual. Su duración habitual oscila entre 24 y 38 días, con una variabilidad que depende sobre todo de la primera fase.

Qué es el ciclo ovárico

Se denomina ciclo ovárico al conjunto de acontecimientos que tienen lugar dentro del ovario desde el inicio de un periodo menstrual hasta el comienzo del siguiente. El término "ovárico" procede del latín científico ovarium, formado a partir de ovum ("huevo") con el sufijo -arium ("lugar de pertenencia"). En la antigüedad, ni griegos ni romanos disponían de un nombre específico para la gónada femenina; fue Galeno quien, en el siglo II d.C., la equiparó al testículo masculino y la llamó simplemente "testículo femenino". El término ovarium no se generalizó hasta el siglo XVII, cuando la anatomía renacentista confirmó que el órgano producía algo equiparable a un huevo.

Conviene separar con claridad el ciclo ovárico del ciclo menstrual. Mientras el primero describe lo que sucede en la gónada (desarrollo del folículo, liberación del ovocito, actividad del cuerpo lúteo), el segundo se refiere a las transformaciones que esos acontecimientos hormonales provocan en el endometrio uterino. Ambos corren en paralelo, gobernados por el eje hipotálamo-hipófisis-ovario, pero responden a preguntas diferentes.

Fase folicular

Comienza el primer día de la menstruación y se extiende hasta la ovulación. Es la fase más variable en duración: puede abarcar entre 10 y 21 días, y esa oscilación explica la mayor parte de las diferencias individuales en la longitud total del ciclo. Al inicio, la hipófisis eleva ligeramente la secreción de FSH, lo cual recluta una cohorte de folículos primordiales que abandonan su estado quiescente y empiezan a crecer.

De esa cohorte, habitualmente solo uno alcanza la madurez completa. Se le llama folículo dominante, y hacia el final de la fase puede medir unos 18 a 20 mm de diámetro. Sus células de la granulosa producen cantidades crecientes de estradiol, que a su vez actúa sobre la hipófisis frenando la FSH (retroalimentación negativa). Los folículos restantes, privados de suficiente estímulo, degeneran por un proceso de atresia. Queda uno solo. En ocasiones, sin embargo, la selección falla y maduran dos folículos a la vez, lo que puede dar lugar a una gestación gemelar dicigótica si ambos son fecundados.

Ovulación

Cuando el estradiol del folículo dominante supera un umbral y se mantiene elevado durante aproximadamente 36 horas, la retroalimentación sobre la hipófisis cambia de signo: en lugar de frenarla, la estimula. El resultado es una descarga brusca de LH (acompañada de un aumento menor de FSH) que se conoce como pico preovulatorio. Esa señal desencadena una cascada de proteasas y prostaglandinas que debilitan la pared folicular y culminan con su rotura. El ovocito, rodeado por la corona radiata, es expulsado hacia la trompa de Falopio.

Todo el proceso dura entre 16 y 32 horas desde el inicio del pico de LH. El ovocito liberado conserva la capacidad de ser fecundado durante unas 12 a 24 horas; transcurrido ese plazo sin fecundación, degenera. Algunas mujeres experimentan durante la ovulación un dolor pélvico unilateral breve, conocido en la terminología clínica alemana como Mittelschmerz ("dolor del medio del ciclo"). No ocurre en todos los ciclos ni en todas las mujeres.

Fase lútea

Tras la rotura del folículo, las células de la granulosa y de la teca se reorganizan, acumulan lípidos y un pigmento carotenoide amarillento, y forman el cuerpo lúteo. Esta estructura transitoria secreta progesterona y, en menor medida, estrógenos. La progesterona transforma el endometrio para hacerlo receptivo a un eventual embrión y espesa el moco cervical.

La fase lútea dura en torno a 14 días con una regularidad notable entre ciclos: rara vez baja de 12 ni supera los 16 días. Si no se produce implantación, el cuerpo lúteo involuciona (luteólisis), la progesterona y los estrógenos caen y el endometrio pierde su soporte hormonal, lo que precipita la menstruación y el inicio de un nuevo ciclo. Cuando sí hay embarazo, la gonadotropina coriónica humana producida por el trofoblasto rescata al cuerpo lúteo y prolonga su actividad hasta que la placenta asume la producción hormonal, lo cual ocurre alrededor de la semana 8 de gestación.

Reserva ovárica y envejecimiento folicular

Al nacer, cada ovario contiene entre uno y dos millones de folículos primordiales. Esa cifra disminuye a lo largo de la vida de forma continua e irreversible por atresia, sin relación directa con el número de ovulaciones que se produzcan. Hacia la menarquia quedan unos 300 000 a 400 000 folículos, de los cuales solo unos 400 llegarán a ovular en toda la vida reproductiva. El agotamiento progresivo de la reserva folicular, junto con el descenso de la calidad ovocitaria, es el principal determinante biológico del declive de la fertilidad con la edad y, en último término, de la menopausia.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se llama "ovárico" y no "ovular"?

Porque el adjetivo se refiere al ovario en su conjunto, no solo al óvulo. "Ovárico" procede del latín ovarium (de ovum, "huevo"), un término que la anatomía moderna adoptó en el siglo XVII para nombrar la gónada femenina. El ciclo describe todo lo que ocurre dentro de ella: reclutamiento folicular, producción hormonal, ovulación y función del cuerpo lúteo.

¿Es lo mismo el ciclo ovárico que el ciclo menstrual?

No. Son dos procesos simultáneos pero referidos a órganos distintos. El ciclo ovárico transcurre en el ovario; el menstrual, en el endometrio del útero. Las hormonas producidas por el ovario durante su ciclo son las que dirigen los cambios endometriales. La entrada ciclo menstrual explica con detalle el lado uterino.

¿Cuántos folículos se reclutan en cada ciclo?

Entre 3 y 30, según los datos de la literatura. Solo uno suele completar la maduración; los demás se atresian. La cifra de reclutamiento desciende con los años, un reflejo directo de la disminución de la reserva ovárica.

¿La ovulación alterna entre el ovario derecho y el izquierdo?

Estrictamente, no. La selección del folículo dominante no sigue un turno fijo entre ambos ovarios. En la práctica, la distribución parece aleatoria: un mismo ovario puede ovular varios meses seguidos antes de que lo haga el contralateral.

Referencias

  1. Manual MSD (versión para profesionales). Endocrinología reproductiva femenina.
  2. Manual MSD (versión para público general). Ciclo menstrual.
  3. Real Academia Española. Ovario. Diccionario de la lengua española.
  4. Oficina para la Salud de la Mujer (OASH). Tu ciclo menstrual.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados al ciclo ovárico, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Ciclo menstrual: secuencia de cambios del endometrio uterino que discurre en paralelo al ciclo ovárico, gobernada por las mismas hormonas.
  • Ciclo anovulatorio: ciclo en el que la ovulación no llega a producirse, frecuente durante la adolescencia y la perimenopausia.
  • Ciclo bifásico: patrón térmico y hormonal que confirma la presencia de ovulación y, por tanto, de un cuerpo lúteo funcional.
  • Ovulación: momento en que el folículo dominante se rompe y libera el ovocito hacia la trompa de Falopio.
  • Cuerpo lúteo: estructura ovárica transitoria que produce progesterona y sostiene la fase lútea del ciclo.
  • Folículo: unidad funcional del ovario que contiene el ovocito rodeado de células de la granulosa.
  • Anovulación: ausencia de ovulación, que puede tener causas fisiológicas o patológicas.
  • Fertilidad: capacidad reproductiva, condicionada en gran medida por la dinámica del ciclo ovárico.

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