DICCIONARIO MÉDICO
Cuerpo lúteo
El cuerpo lúteo (en latín, corpus luteum) es una glándula endocrina transitoria que se forma en el ovario tras la ovulación. Su función principal es la secreción de progesterona, la hormona que prepara el endometrio para una posible implantación embrionaria. Si no se produce la fecundación, el cuerpo lúteo involuciona y deja paso a un nuevo ciclo menstrual. Recibe también el nombre de cuerpo amarillo. El término procede de dos voces latinas: corpus (cuerpo, masa tisular) y luteus (amarillo, del color del azafrán). El nombre alude al tono amarillento que adquiere la estructura, debido a la acumulación de lípidos y pigmentos carotenoides en las células que la componen. La denominación castellana cuerpo amarillo es, simplemente, la traducción literal de la forma latina, y ambas se emplean indistintamente en la literatura médica. La primera descripción detallada de esta estructura se debe al anatomista neerlandés Reinier de Graaf, quien en 1672 publicó De mulierum organis generationi inservientibus. De Graaf observó que, tras el apareamiento, ciertas vesículas del ovario (lo que hoy conocemos como folículos) desaparecían y en su lugar aparecía una masa de tejido glandular que se proyectaba en la superficie del órgano. No llegó a establecer su naturaleza endocrina, pero intuyó que cumplía una función ligada a la gestación. Hubo que esperar más de dos siglos para que, hacia 1900, los trabajos de Ludwig Fraenkel y otros fisiólogos demostrasen que el cuerpo lúteo segregaba una sustancia capaz de mantener el embarazo. La hormona fue aislada y bautizada como progesterona en 1934 por cuatro grupos de investigación de forma casi simultánea. El cuerpo lúteo nace del folículo de De Graaf una vez que este ha expulsado el ovocito. Durante la ovulación, un pico de hormona luteinizante (LH) desencadena la rotura de la pared folicular y la liberación de la célula germinal hacia la trompa uterina. Lo que queda en el ovario no es un simple hueco: las células de la granulosa y las de la teca interna sufren un proceso de remodelación llamado luteinización, en el que aumentan de tamaño, acumulan lípidos y reorientan su maquinaria enzimática hacia la síntesis de progesterona y, en menor medida, de estradiol e inhibina A. El resultado es una estructura muy vascularizada. En pocas horas, capilares procedentes de la teca invaden la capa granulosa (que en el folículo intacto carecía de vasos propios), y el cuerpo lúteo se convierte en uno de los tejidos con mayor flujo sanguíneo por gramo del organismo. Esa irrigación es necesaria para que las hormonas lleguen a la circulación general con rapidez. La progesterona secretada por el cuerpo lúteo transforma el endometrio de proliferativo a secretor: las glándulas se vuelven tortuosas, acumulan glucógeno y el estroma se edematiza. Todo ello prepara el revestimiento uterino para recibir un posible embrión. La fase lútea dura, por término medio, unos catorce días. Es la porción más estable del ciclo; la variabilidad individual tiende a concentrarse en la fase folicular. Si no hay fecundación, la caída de LH arrastra consigo la producción hormonal del cuerpo lúteo. Progesterona y estradiol descienden, el endometrio pierde su sostén hormonal y se desprende: comienza la menstruación. El cuerpo lúteo, privado de estímulo, se fibrotiza y encoge hasta convertirse en una cicatriz blanquecina conocida como cuerpo albicans. Cuando el embrión se implanta, el trofoblasto comienza a secretar gonadotropina coriónica humana (hCG), una hormona que actúa sobre los mismos receptores que la LH. La hCG "rescata" al cuerpo lúteo de la involución y lo mantiene activo durante las primeras ocho a diez semanas de gestación. En ese periodo, la progesterona de origen lúteo sostiene el embarazo hasta que la placenta asume la producción hormonal de forma autónoma. El cuerpo lúteo gravídico es mayor que el del ciclo menstrual y puede alcanzar varios centímetros de diámetro, lo que en ocasiones lo hace visible en una ecografía de primer trimestre. Del latín luteus, adjetivo que designa el color amarillo del azafrán. El nombre se refiere al aspecto macroscópico de la estructura en el ovario, teñida de amarillo por los lípidos y carotenoides que contienen sus células. La forma castellana cuerpo amarillo es la traducción directa. No. Se forma en cada ciclo ovulatorio, haya o no fecundación. La diferencia está en su destino: sin embarazo, involuciona en unos catorce días; con embarazo, la hCG lo mantiene activo hasta que la placenta toma el relevo hormonal. Una producción insuficiente de progesterona durante la fase lútea puede dificultar la implantación embrionaria. Esta situación, denominada a veces insuficiencia de fase lútea, sigue siendo debatida entre los especialistas, tanto en sus criterios de definición como en su relevancia clínica real. Reinier de Graaf, en 1672, al estudiar los ovarios de varias especies antes y después del apareamiento. De Graaf observó la masa glandular que se formaba en el lugar del folículo roto, aunque la demostración de su función endocrina no llegó hasta los experimentos de Ludwig Fraenkel a principios del siglo XX. Si desea profundizar en conceptos asociados al cuerpo lúteo, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el cuerpo lúteo
Del folículo roto a la glándula transitoria
Progesterona y fase lútea
Rescate por la gonadotropina coriónica
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra lúteo?
¿El cuerpo lúteo solo aparece cuando hay embarazo?
¿Qué ocurre si el cuerpo lúteo no funciona bien?
¿Quién describió el cuerpo lúteo por primera vez?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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