DICCIONARIO MÉDICO
Fecundación
La fecundación es el proceso biológico por el cual un espermatozoide se fusiona con un óvulo (técnicamente, un ovocito secundario) para dar lugar a una nueva célula diploide: el cigoto. En la especie humana, este encuentro se produce en el tercio externo (ampolla) de la trompa de Falopio, habitualmente entre 12 y 24 horas después de la ovulación. El término proviene del latín fecundatio, -onis, derivado de fecundare («hacer fértil»), y este de fecundus («fértil, productivo»). La raíz indoeuropea se relaciona con fetus (lo engendrado) y comparte campo semántico con fecundidad y fertilización. En el uso médico actual, fecundación y fertilización se emplean como sinónimos cuando se refieren a la unión de los gametos, si bien fertilización tiene mayor implantación en la literatura anglosajona. Conviene separar fecundación de concepción. Aunque en el habla coloquial se usan indistintamente, algunos autores reservan «concepción» para designar el momento en que el embrión se implanta en el endometrio, varios días después de la fusión de los gametos. La distinción no es universal, pero aparece en textos de embriología y tiene consecuencias terminológicas en bioética. La fecundación no es un acontecimiento instantáneo. Comprende una secuencia de eventos que puede durar varias horas, desde que el primer espermatozoide contacta con las cubiertas del ovocito hasta que los dos genomas se integran en el primer huso mitótico. Antes de poder fecundar, el espermatozoide necesita experimentar la capacitación: un conjunto de modificaciones bioquímicas en su membrana que ocurren durante el ascenso por el útero y la trompa. La capacitación elimina proteínas de superficie, altera la permeabilidad al calcio y confiere al espermatozoide un patrón de movilidad hiperactivo que le permite atravesar las barreras del ovocito. Al alcanzar la corona radiada (capa de células de la granulosa que rodea al ovocito), el espermatozoide la disgrega parcialmente con ayuda de enzimas y de su propia motilidad. Llega entonces a la zona pelúcida, una matriz glucoproteica gruesa donde una molécula específica (ZP3 en la nomenclatura clásica) desencadena la reacción acrosómica: la liberación masiva de enzimas contenidas en el acrosoma, un orgánulo situado en la cabeza del espermatozoide. Estas enzimas perforan la zona pelúcida y permiten el contacto directo entre las membranas de ambas células. En el momento de la fusión se desencadena la reacción cortical del ovocito. Los gránulos corticales vierten su contenido al espacio perivitelino y modifican la zona pelúcida de forma que otros espermatozoides ya no pueden atravesarla. Es el mecanismo de bloqueo de la polispermia, un sistema de defensa sin el cual el cigoto resultante tendría una dotación cromosómica incompatible con el desarrollo. Tras la fusión de membranas, el ovocito completa la segunda división de la meiosis, que había quedado detenida en metafase II. Se expulsa un segundo corpúsculo polar y el material genético materno se reorganiza en un pronúcleo. El núcleo del espermatozoide se descondensa y forma el pronúcleo paterno. Durante unas horas, ambos pronúcleos coexisten en el citoplasma; es el estadio de cigoto pronuclear, visible en condiciones de laboratorio como dos estructuras esféricas dentro de la célula. Cuando las envolturas pronucleares se disuelven y los cromosomas maternos y paternos se disponen sobre el primer huso mitótico, se establece un genoma diploide de 46 cromosomas. A partir de ahí el cigoto inicia sus primeras divisiones celulares (segmentación), avanza hacia el estadio de mórula y, hacia el quinto o sexto día, alcanza la fase de blastocisto, preparado para la implantación en el útero. El ovocito mantiene su capacidad de ser fecundado durante un período breve, estimado entre 12 y 24 horas tras la ovulación. Los espermatozoides, en cambio, pueden sobrevivir hasta cinco días en el tracto reproductor femenino si las condiciones del moco cervical son favorables. Esta diferencia en la longevidad de los gametos explica que relaciones sexuales mantenidas varios días antes de la ovulación puedan dar lugar a un embarazo. La trompa de Falopio no es un conducto pasivo. Sus células ciliadas y sus contracciones musculares transportan al ovocito desde el ovario hacia la ampolla, y favorecen el encuentro con los espermatozoides que ascienden en sentido contrario. La fecundación se produce casi siempre en esta porción ampular de la trompa. Depende del autor. Muchos textos los tratan como sinónimos. Sin embargo, en embriología estricta, algunos autores distinguen la fecundación (fusión de gametos) de la concepción (inicio del desarrollo embrionario tras la implantación). En el uso cotidiano, la diferencia rara vez se marca. De los cientos de millones depositados en el tracto genital femenino, solo unos pocos centenares alcanzan la ampolla tubárica. Las barreras anatómicas, el moco cervical y la propia longitud del recorrido actúan como filtros sucesivos. Solo uno penetra finalmente el ovocito. En condiciones naturales, la fecundación se produce en la trompa de Falopio. Si el ovocito es captado con retraso o si hay anomalías tubáricas, la fecundación puede ocurrir excepcionalmente en la cavidad peritoneal, dando lugar a gestaciones ectópicas de localización abdominal, que son infrecuentes y de riesgo elevado.Qué es la fecundación
Fases del proceso
Formación del cigoto
Ventana temporal y lugar
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo fecundación que concepción?
¿Cuántos espermatozoides llegan hasta el ovocito?
¿Puede producirse fecundación fuera de la trompa?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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