DICCIONARIO MÉDICO
Glándula mamaria
La glándula mamaria (en latín, glandula mammaria) es un órgano exocrino de tipo tubuloalveolar compuesto, propio de los mamíferos, cuya función es sintetizar y secretar leche. Se localiza en el interior de la mama, por delante de la fascia del músculo pectoral mayor, y su desarrollo y actividad dependen del control hormonal ejercido por estrógenos, progesterona, prolactina y oxitocina. El término «mamaria» procede del latín mamma (mama, pecho), voz que comparte raíz con la palabra «mamífero». Linnaeus eligió precisamente este rasgo anatómico para nombrar a la clase Mammalia en su Systema Naturae de 1758, subrayando que la capacidad de amamantar a las crías define al grupo más que cualquier otro carácter. Desde el punto de vista embriológico, la glándula mamaria es una glándula sudorípara apocrina modificada. Su desarrollo comienza hacia la séptima semana de vida intrauterina, cuando aparece a ambos lados del embrión una banda engrosada de ectodermo denominada cresta mamaria, que se extiende desde la axila hasta la ingle. De esa cresta solo persiste, en condiciones normales, el par torácico. La persistencia de primordios adicionales explica la politelia (pezones supernumerarios) y la polimastia (mamas accesorias), variantes que se observan en un porcentaje pequeño de la población. La glándula se organiza en 15 a 20 lóbulos dispuestos de forma radial alrededor del pezón. Cada lóbulo está constituido por numerosos lobulillos, y cada lobulillo contiene un conjunto de alvéolos (o acinos), que son las unidades secretoras donde se produce la leche. Los alvéolos desembocan en conductos terminales que confluyen progresivamente hasta formar un conducto galactóforo por lóbulo. Estos conductos galactóforos se dilatan ligeramente antes de abrirse en la superficie del pezón. Dos tipos celulares revisten los alvéolos y conductos: las células epiteliales luminales, responsables de la síntesis láctea, y las células mioepiteliales, contráctiles, dispuestas en red sobre la membrana basal. La contracción de estas últimas, inducida por la oxitocina, expulsa la leche hacia los conductos. El estroma que rodea a los lobulillos es un tejido conjuntivo laxo con respuesta hormonal (estroma intralobulillar), mientras que entre los lóbulos predomina un tejido conjuntivo denso mezclado con tejido adiposo (estroma interlobulillar). Los ligamentos de Cooper, bandas fibrosas que conectan la fascia profunda con la dermis, proporcionan soporte estructural a toda la mama. La morfología de la glándula mamaria es dinámica. Fuera del embarazo, los alvéolos son escasos y predomina el componente adiposo. Con cada ciclo menstrual se producen oscilaciones discretas: los estrógenos estimulan el crecimiento ductal y la progesterona promueve la diferenciación lobulillar, lo que explica la sensación de tensión mamaria premenstrual que algunas mujeres perciben. Durante la gestación, la glándula experimenta una expansión notable. Proliferan los alvéolos, las células luminales se diferencian en lactocitos y el estroma interlobulillar se reduce. Tras el parto, la prolactina sostiene la producción de leche y la oxitocina desencadena el reflejo de eyección (la «bajada» de la leche en respuesta a la succión del recién nacido). Al cesar la lactancia, la glándula involuciona mediante apoptosis de los lactocitos y remodelación del estroma. Una segunda involución, más profunda, ocurre con la menopausia, cuando el descenso de estrógenos reduce drásticamente el tejido glandular. El varón posee glándula mamaria, aunque en estado rudimentario. Los conductos están presentes, pero los lobulillos apenas se desarrollan porque falta la estimulación estrogénica y progestagénica propia del ciclo ovárico. En situaciones de desequilibrio hormonal puede producirse un aumento del tejido mamario masculino, lo que se conoce como ginecomastia. Porque comparte origen embriológico con las glándulas apocrinas: ambas derivan de invaginaciones del ectodermo que crecen hacia el mesénquima subyacente. A lo largo de la evolución, las glándulas mamarias de los mamíferos se han especializado en la producción de leche, pero conservan rasgos estructurales (epitelio secretor, células mioepiteliales, conducto excretor) que delatan ese parentesco. Son pequeñas elevaciones visibles en la areola que corresponden a las glándulas areolares de Montgomery. Estas glándulas producen una secreción sebácea que lubrica la piel del pezón y la areola durante la lactancia y que, según algunos estudios, emite compuestos volátiles que orientan al recién nacido hacia el pecho materno. No exactamente. La mama es el conjunto anatómico completo que incluye la glándula mamaria, el tejido adiposo que la envuelve, el tejido conjuntivo de sostén, los vasos sanguíneos, los linfáticos, los nervios y la piel que la recubre. La glándula mamaria es el componente glandular dentro de la mama, responsable exclusivo de la producción de leche. Sí, aunque con una frecuencia muy inferior a la de las mujeres. El tejido ductal residual presente en la mama masculina puede ser el origen de un carcinoma. Representa aproximadamente el 1 % de todos los carcinomas mamarios diagnosticados.Qué es la glándula mamaria
Organización anatómica e histológica
Regulación hormonal y cambios cíclicos
Glándula mamaria en el varón
Preguntas frecuentes
¿Por qué se dice que la glándula mamaria es una glándula sudorípara modificada?
¿Qué son los tubérculos de Montgomery?
¿Es la glándula mamaria la misma estructura que la mama?
¿Los hombres pueden desarrollar cáncer en la glándula mamaria?
Referencias
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