DICCIONARIO MÉDICO
Ginecomastia
La ginecomastia es el aumento palpable y benigno del tejido glandular mamario en el varón, resultado de un desequilibrio entre la acción de los estrógenos y la de los andrógenos sobre la glándula. Puede ser unilateral o bilateral y aparece en cualquier etapa de la vida, aunque con picos de frecuencia bien definidos en el periodo neonatal, la pubertad y la senectud. El término combina dos raíces griegas: γυνή (gynḗ, mujer) y μαστός (mastós, mama). Su sentido literal, «mama de mujer», refleja con bastante crudeza el signo clínico que designa: un crecimiento mamario en un individuo de sexo masculino que recuerda, al menos en volumen, al de la mama femenina. La voz aparece en tratados de cirugía del siglo XIX, aunque las descripciones clínicas del fenómeno se remontan a la Antigüedad. Un matiz importante: la ginecomastia se refiere exclusivamente a la proliferación de tejido glandular mamario, no al depósito de grasa. Cuando lo que aumenta es el tejido adiposo sin que exista proliferación glandular, el cuadro recibe el nombre de lipomastia (o pseudoginecomastia), y su abordaje es distinto. La glándula mamaria masculina conserva desde la vida fetal los receptores estrogénicos necesarios para responder al estímulo hormonal. En condiciones normales, la concentración de testosterona circulante mantiene frenado ese potencial proliferativo. Basta con que la relación estrógeno/andrógeno se incline a favor del primero para que el tejido ductal y estromal comience a expandirse. Ese desequilibrio puede producirse por varias vías: un aumento absoluto de los estrógenos (como ocurre en ciertos tumores testiculares o suprarrenales productores de hormonas), un descenso de la testosterona libre (por hipogonadismo, hepatopatía crónica o envejecimiento), o una mayor conversión periférica de andrógenos en estrógenos a través de la enzima aromatasa, cuya actividad se incrementa en el tejido adiposo. Desde el punto de vista histológico, la proliferación afecta sobre todo al estroma periductal y, en fases tempranas, a los conductos mamarios. No se observa desarrollo lobulillar completo como en la mama femenina. Se reconocen tres picos fisiológicos. En el recién nacido, los estrógenos maternos y placentarios atraviesan la placenta y pueden provocar un aumento transitorio de la mama que se resuelve en pocas semanas. Durante la pubertad, la activación gonadal genera un periodo de desajuste relativo entre andrógenos y estrógenos que explica la ginecomastia puberal, presente en una proporción considerable de adolescentes varones. Y en varones mayores de 60 años, el descenso progresivo de testosterona libre favorece de nuevo el predominio estrogénico relativo. Fuera de estos tres escenarios, la ginecomastia obedece a causas identificables en la mayoría de los casos. Una proporción significativa, no obstante, queda catalogada como idiopática tras haber descartado las etiologías conocidas. La exploración física permite distinguir ambas entidades con razonable fiabilidad. Con el paciente en decúbito supino y las manos detrás de la cabeza, el examinador aproxima el pulgar y el índice desde lados opuestos de la areola: en la ginecomastia verdadera se palpa un disco o nódulo de tejido firme, concéntrico al pezón, que ofrece resistencia; en la lipomastia, lo que se desplaza entre los dedos es grasa blanda sin un nódulo central definido. La maniobra no requiere instrumentación y proporciona la primera orientación clínica. Procede del griego γυνή (gynḗ, mujer) y μαστός (mastós, mama). En sentido médico estricto designa la proliferación del tejido glandular mamario en el varón, no el simple acúmulo de grasa. No. La neonatal y la puberal son autolimitadas en la mayoría de los casos y se resuelven sin necesidad de actuación. Cuando persiste más allá de dos años, progresa o aparece en un contexto clínico que sugiere causa subyacente, sí precisa evaluación para orientar la causa y decidir el abordaje más adecuado. Sí, y con cierta frecuencia. Puede afectar a una sola mama o a ambas con distinto grado de aumento. La presentación unilateral obliga a descartar con mayor cuidado otras causas, incluidas lesiones focales de la mama masculina, que, si bien son raras, merecen atención. No tiene relación directa. La ginecomastia es un proceso benigno. El cáncer de mama en el varón es una entidad muy infrecuente, y su presentación clínica difiere: suele manifestarse como una masa dura, excéntrica respecto al pezón, fija y a veces con retracción cutánea o secreción sanguinolenta.Qué es la ginecomastia
Mecanismo hormonal
Momentos vitales de mayor frecuencia
Diferencia entre ginecomastia y lipomastia
Preguntas frecuentes
¿Qué significa exactamente «ginecomastia»?
¿Toda la ginecomastia requiere intervención?
¿Puede la ginecomastia ser unilateral?
¿Es lo mismo ginecomastia que cáncer de mama masculino?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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