DICCIONARIO MÉDICO

Tejido adiposo

El tejido adiposo es el tejido conectivo especializado en almacenar energía en forma de triglicéridos dentro de células llamadas adipocitos. Además de reserva energética, funciona como aislante térmico, amortiguador mecánico de órganos y glándula endocrina, y se organiza en dos variedades bien diferenciadas, la blanca y la parda, con estructura y cometido casi opuestos.

Qué es el tejido adiposo

«Adiposo» procede del latín adeps, adipis, «grasa, sebo». Ya en el siglo XVIII el término circulaba en los tratados de anatomía en español: en 1728, Martín Martínez hablaba en su Anatomía completa de los «vasos adiposos» que cubren los riñones. Es, junto con el hueso, la sangre y el cartílago, una de las variedades especializadas del tejido conectivo, aunque con un rasgo que lo distingue de sus parientes: apenas tiene matriz extracelular. La mayor parte del volumen la ocupan las propias células, no la sustancia que las rodea.

Origen y organización

Como el resto del tejido conectivo, el adiposo deriva de células mesenquimales. El proceso por el que esas células precursoras se convierten en adipocitos maduros capaces de almacenar grasa tiene nombre propio, la adipogénesis, y desarrollo aparte en este diccionario. Grupos de adipocitos se organizan en lóbulos separados por tabiques de tejido conectivo, por los que discurren los vasos y los nervios que irrigan e inervan el tejido.

Según su localización, el tejido adiposo recibe nombres distintos. El subcutáneo se sitúa bajo la piel y constituye la mayor reserva del organismo; el visceral rodea órganos como el riñón o el intestino. En un adulto sano representa, de forma orientativa, entre el 20 y el 25 % del peso corporal total, aunque la cifra varía considerablemente según el sexo, la edad y la constitución de cada persona.

Blanco y pardo: dos tejidos con funciones opuestas

El tejido adiposo blanco, mayoritario en el adulto, almacena energía: cada uno de sus adipocitos guarda una única y gran gota de grasa. El pardo hace justo lo contrario, quemarla para producir calor, y para ello sus adipocitos se llenan de mitocondrias y organizan la grasa en múltiples gotas pequeñas. Ambas variedades tienen entrada propia y detallada en este diccionario.

Diferenciación con el mesénquima y otros tejidos conectivos

Conviene no confundir el tejido adiposo con el mesénquima del que procede: este último es un tejido embrionario indiferenciado, presente solo durante el desarrollo, mientras que el adiposo es tejido maduro y definitivo. Tampoco debe confundirse con el tejido conectivo laxo que lo rodea y lo compartimenta en tabiques, que es fibroso y pobre en células, justo lo contrario del tejido adiposo propiamente dicho.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos tipos de tejido adiposo hay?

Dos, clásicamente: blanco y pardo. Existe además un tercer fenotipo, el llamado beige, que corresponde a adipocitos aislados dentro del tejido blanco capaces de adoptar rasgos del pardo ante ciertos estímulos. No constituye un tejido diferenciado como tal, y su descripción se recoge en la entrada dedicada al adipocito.

¿El tejido adiposo solo sirve para almacenar grasa?

No. Desde mediados de los años noventa se sabe que también funciona como glándula endocrina: sus células secretan hormonas, entre ellas la leptina, que informan al organismo sobre el tamaño de sus reservas energéticas. El hallazgo de esa función, y la historia de su descubrimiento, se desarrollan en la entrada dedicada a la leptina.

¿Qué porcentaje del cuerpo ocupa el tejido adiposo?

En torno a un 20-25 % del peso corporal en un adulto sano, aunque la proporción depende del sexo (las mujeres acumulan de forma fisiológica más tejido adiposo subcutáneo que los hombres) y de la edad.

¿Por qué el tejido adiposo tiene tan poca matriz extracelular si es un tejido conectivo?

Porque su función se aleja de la que cumple el tejido conectivo típico. Este último sostiene y conecta estructuras gracias a su matriz; el adiposo, en cambio, necesita sobre todo espacio intracelular para almacenar grasa, de modo que ha reducido su componente extracelular a una fina red de fibras reticulares que envuelve a cada célula. Comparte origen con el resto del tejido conectivo, no arquitectura.

Referencias

  1. Kamrani P, Marston G, Arbor TC, Jan A. Anatomy, Connective Tissue. StatPearls [Internet]. National Library of Medicine. Ver fuente.
  2. Real Academia Española. Adiposo, sa. Diccionario histórico de la lengua española. Ver fuente.
  3. Megías M, Molist P, Pombal MA. Tejido adiposo. Atlas de Histología Vegetal y Animal, Universidad de Vigo. Ver fuente.
  4. Moura-Assis A, Velloso LA. Leptin 30 years, a chat with Jeffrey M. Friedman. Archives of Endocrinology and Metabolism, 2025. Ver fuente.

Entradas relacionadas

  • Tejido adiposo blanco. Variedad del tejido adiposo especializada en el almacenamiento de energía.
  • Tejido adiposo pardo. Variedad del tejido adiposo especializada en generar calor.
  • Adipocito. Célula que almacena lípidos y constituye la unidad funcional del tejido adiposo.
  • Adipogénesis. Proceso por el que las células madre mesenquimatosas se convierten en adipocitos.
  • Tejido conectivo. Categoría de tejidos básicos a la que pertenece el tejido adiposo.

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