DICCIONARIO MÉDICO

Tejido conectivo

El tejido conectivo es uno de los cuatro tejidos básicos del organismo humano, junto con el epitelial, el muscular y el nervioso, y el único que se define no por sus células sino por lo que hay entre ellas. De él derivan estructuras tan distintas como el hueso, la grasa, el cartílago o la sangre, emparentadas todas por un mismo origen embrionario y por la presencia de una matriz extracelular que las sostiene, las rellena y las conecta entre sí.

Qué es el tejido conectivo

La palabra «tejido» procede del participio de tejer, y este del latín texere, «entrelazar»: la misma raíz que dio textil, textura y texto. Es la imagen que, en 1800, llevó al anatomista francés Xavier Bichat a hablar de «tissu» cuando propuso, sin haber mirado jamás por un microscopio, que los órganos no eran masas homogéneas sino combinaciones de unidades estructurales más simples. En su Traité des membranes llegó a distinguir 21 de ellas. Aquella idea sería, con el tiempo, la semilla de la histología.

«Conectivo» viene del latín connectere (con- + nectere, «atar»). El Diccionario de la lengua española recoge como entrada oficial «tejido conjuntivo», que define como el formado por células dispersas de aspecto diverso recorridas por fibras, sobre todo de colágeno; «conectivo», calco más cercano al inglés connective tissue, es sin embargo el que domina en la práctica clínica e histológica diaria. Ambos términos conviven sin conflicto.

Origen y estructura

Casi todo el tejido conectivo del cuerpo procede del mesodermo, la capa media del embrión trilaminar, a través de un tejido precursor laxo e indiferenciado llamado mesénquima. Sus células migran, se multiplican y se especializan en las distintas direcciones que terminarán dando el hueso, el cartílago, la grasa o la sangre, según la región del embrión y las señales que reciban.

Estructuralmente, el tejido conectivo es casi lo contrario del epitelial: mientras que este último apenas deja espacio entre una célula y la siguiente, aquel tiene pocas células y mucha sustancia intermedia. Esa sustancia se llama matriz extracelular, y su composición completa, con las proteínas estructurales y las moléculas que la forman, tiene entrada propia en este diccionario. La célula encargada de fabricarla es el fibroblasto; otras células que habitan el tejido conectivo, como los macrófagos o los mastocitos, no producen matriz: vigilan, limpian y reaccionan ante la agresión, pero no construyen el andamiaje.

Clasificación

La forma más extendida de clasificar el tejido conectivo distingue tres grandes grupos. El embrionario comprende el propio mesénquima y el tejido mucoide del cordón umbilical, la llamada gelatina de Wharton, casi sin fibras y rica en sustancia fundamental. El tejido conectivo propiamente dicho se subdivide en laxo, que rellena espacios y envuelve vasos y nervios con una trama poco compacta, y denso, ya sea regular (tendones, ligamentos, con las fibras alineadas en una sola dirección) o irregular (dermis, cápsulas de órganos, pericardio, con las fibras entrecruzadas en varios planos).

El tercer grupo, el especializado, agrupa tejidos muy alejados entre sí en apariencia pero unidos por su ascendencia común: el tejido adiposo, el cartílago, el tejido óseo y el tejido hematopoyético. Sangre y linfa son, en sentido estricto, tejido conectivo: la matriz extracelular es aquí líquida (el plasma) y las fibras, en vez de rodear a las células, permanecen disueltas en él, listas para coagular si la circunstancia lo exige.

Diferenciación con los otros tejidos básicos

Frente al tejido epitelial, que cubre superficies, carece de vasos propios y vive apretado, el conectivo casi siempre está bien irrigado y deja amplio margen entre sus células. Del tejido muscular y del nervioso lo separa algo más simple: ninguno de los dos produce una matriz extracelular comparable en volumen ni en variedad, por más que ambos, como cualquier otro tejido del cuerpo, necesiten envolturas conectivas (el epimisio, el perineuro) para sostenerse y recibir su riego sanguíneo.

Cuando el sistema inmunitario ataca de forma generalizada este tejido, el resultado son las conectivopatías, un grupo de enfermedades con entrada propia en este diccionario.

Preguntas frecuentes

¿Tejido conectivo y tejido conjuntivo son lo mismo?

Sí. Son dos nombres para la misma realidad histológica. «Conjuntivo» es la forma que recoge el Diccionario de la lengua española; «conectivo» es la que emplea con más frecuencia la literatura médica y docente en español.

¿Qué diferencia hay entre el tejido conectivo propiamente dicho y el especializado?

El propiamente dicho (laxo y denso) mantiene el patrón general de células dispersas en abundante matriz fibrosa. El especializado se ha alejado de ese patrón hasta volverse irreconocible a simple vista: en el hueso la matriz se mineraliza y se vuelve rígida, en el cartílago se gelifica y amortigua, en la sangre se licua por completo. Comparten origen, no aspecto.

¿Todas las células del tejido conectivo fabrican matriz extracelular?

No. Solo el fibroblasto y sus equivalentes en los tejidos especializados (el osteoblasto en el hueso, el condroblasto en el cartílago) sintetizan fibras y sustancia fundamental. El colágeno que producen constituye, por sí solo, entre el 20 y el 25 % de todas las proteínas del cuerpo humano. Otras células del tejido conectivo, como el macrófago o el mastocito, cumplen funciones de defensa e inflamación sin aportar un solo hilo a esa red estructural.

¿Desde cuándo se estudia el tejido conectivo como categoría propia?

La idea general de tejido es de 1800, cuando Xavier Bichat distinguió sus 21 variedades a ojo desnudo. Pero el tejido conectivo como categoría diferenciada, con entidad microscópica propia, tardó más en consolidarse. Fue el patólogo alemán Rudolf Virchow quien, en su obra de 1858 sobre patología celular, examinó al microscopio las células fusiformes del tejido conectivo y subrayó algo que hasta entonces se había pasado por alto: la importancia de la sustancia que rodeaba a esas células, no solo de las células en sí. Ese giro de atención, de la célula a lo que hay entre las células, es el que distingue todavía hoy al tejido conectivo de los otros tres tejidos básicos.

Referencias

  1. Kamrani P, Marston G, Arbor TC, Jan A. Anatomy, Connective Tissue. StatPearls [Internet]. National Library of Medicine. Ver fuente.
  2. Real Academia Española. Tejido. Diccionario de la lengua española (DLE). Ver fuente.
  3. Encyclopaedia Britannica. Marie-François-Xavier Bichat. Ver fuente.
  4. Keel O. Marie-François-Xavier Bichat (1771-1802). Ars Medica. Revista de Humanidades, 2003;1:151-153. Fundación Pfizer. Ver fuente.

Entradas relacionadas

  • Tejido adiposo. Tejido conectivo especializado en el almacenamiento de energía en forma de grasa.
  • Cartílago. Tejido conectivo especializado, flexible y sin vascularización propia.
  • Tejido óseo. Tejido conectivo especializado y mineralizado que forma el esqueleto.
  • Tejido fibroso. Variedad densa del tejido conectivo propia de tendones y ligamentos.
  • Mesénquima. Tejido conectivo embrionario del que derivan las variedades adultas.
  • Matriz extracelular. Red de moléculas que sostiene y rodea a las células del tejido conectivo.

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