DICCIONARIO MÉDICO

Cartílago

El cartílago es un tejido conectivo especializado, avascular y de consistencia firme pero flexible, compuesto por células llamadas condrocitos inmersas en una abundante matriz extracelular. Se localiza en las superficies articulares, las vías respiratorias, el pabellón auricular, la nariz y los discos entre las vértebras, entre otras regiones. Existen tres variedades histológicas: hialino, elástico y fibroso.

Qué es el cartílago

El cartílago es un tejido conectivo de sostén que ocupa un lugar intermedio entre los tejidos blandos y el hueso. Se caracteriza por carecer de vasos sanguíneos, de nervios y de drenaje linfático: los nutrientes llegan a sus células exclusivamente por difusión desde el pericondrio que lo envuelve o, en el caso del cartílago articular, desde el líquido sinovial de la articulación.

La palabra castellana procede del latín cartilago, -inis, documentada ya en Celso (siglo I d. C.) para designar las partes del cuerpo que no son ni hueso ni carne. Los griegos, en cambio, usaban el término χόνδρος (khóndros), cuyo significado original era "grano de trigo machacado" o "gránulo". Hipócrates lo aplicó para nombrar el cartílago xifoides del esternón (χόνδρος ξιφοειδής) y también el de la nariz y la tráquea. Del prefijo griego chondr(o)- derivan hoy centenares de términos médicos: condrocito, condroblasto, condritis, condrosarcoma, condromalacia.

Composición y organización del tejido cartilaginoso

Aproximadamente el 80 % del peso del cartílago es agua. El resto lo constituyen los condrocitos y la matriz que estos secretan. Los condrocitos residen en pequeñas cavidades de la matriz denominadas lagunas, a menudo agrupados en racimos de dos a cuatro células (los llamados grupos isógenos, que son, sencillamente, células hijas que aún no se han separado tras dividirse). La matriz extracelular contiene sobre todo colágeno de tipo II, proteoglicanos como el agrecano y glucosaminoglicanos como el ácido hialurónico y el sulfato de condroitina.

Esa composición le confiere una combinación poco habitual de propiedades: resistencia a la compresión, cierta elasticidad y una superficie de deslizamiento con un coeficiente de fricción bajísimo en las articulaciones. La ausencia de vasos sanguíneos, que a primera vista parece una limitación, resulta ventajosa para la función articular porque evita que el movimiento repetido dañe capilares; el inconveniente es que, cuando el cartílago se lesiona, su capacidad de reparación es muy escasa.

Variedades histológicas

La clasificación se basa en el tipo de fibras que predomina en la matriz y en las propiedades mecánicas resultantes.

El cartílago hialino es el más abundante del organismo. Su nombre viene del griego ὕαλος (hýalos, "vidrio"), porque en fresco presenta un aspecto translúcido, casi vítreo. Lo encontramos cubriendo las superficies articulares, formando los anillos de la tráquea y los bronquios, en los cartílagos costales y en el esqueleto nasal. Durante la vida fetal actúa como molde provisional del esqueleto: la mayor parte de los huesos largos se forman por osificación endocondral, es decir, sustituyendo cartílago hialino por tejido óseo.

A la trama de colágeno, el cartílago elástico añade una red densa de fibras elásticas ramificadas que le dan flexibilidad y capacidad de recuperar su forma tras deformarse. Se localiza en el pabellón de la oreja, la epiglotis, la trompa auditiva y parte de la laringe. No se osifica con la edad.

Por último, el cartílago fibroso (o fibrocartílago) contiene abundantes fibras de colágeno de tipo I, lo que le permite soportar fuerzas de tracción y compresión simultáneas. Carece de pericondrio. Se encuentra en los discos intervertebrales, los meniscos de la rodilla y la sínfisis púbica.

Crecimiento y pericondrio

El cartílago crece por dos mecanismos. En el crecimiento aposicional, las células de la capa interna del pericondrio se diferencian en condroblastos que van depositando matriz nueva sobre la superficie. En el crecimiento intersticial, los condrocitos que ya están dentro de la matriz se dividen y secretan matriz adicional, expandiendo el tejido desde dentro. Este segundo mecanismo predomina durante las fases tempranas del desarrollo embrionario; en el adulto, la rigidez creciente de la matriz lo limita considerablemente.

Envolviendo la mayoría de las piezas cartilaginosas se encuentra el pericondrio, una capa de tejido conectivo denso con dos estratos: una externa fibrosa, rica en colágeno de tipo I y vasos sanguíneos, y una interna celular (condrogénica) que aporta los precursores de nuevos condrocitos. No todo el cartílago posee pericondrio. Carecen de él el cartílago articular y el fibrocartílago, un dato que condiciona directamente la escasa respuesta reparadora de ambos tras una lesión.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra "cartílago"?

Del latín cartilago, -inis, término que ya empleó Aulo Cornelio Celso en el siglo I d. C. En el vocabulario médico internacional predomina la raíz griega χόνδρος (khóndros), que originalmente significaba "grano" y que Hipócrates aplicó al cartílago del esternón. De ahí vienen voces como condrocito, condromalacia o pericondrio.

¿Es lo mismo cartílago que hueso?

No. El hueso es rígido, está mineralizado y posee vasos sanguíneos y nervios propios. El cartílago es más flexible, carece por completo de irrigación (es avascular) y se nutre exclusivamente por difusión. Hay, eso sí, una relación estrecha entre ambos tejidos: durante el crecimiento, gran parte del esqueleto óseo se forma a partir de un molde de cartílago hialino que va siendo sustituido por hueso en el proceso de osificación endocondral.

¿Por qué el cartílago se repara mal?

Precisamente porque no tiene vasos sanguíneos. Cuando un tejido vascularizado se lesiona, la sangre aporta células inflamatorias y factores de reparación que inician la cicatrización. El cartílago no dispone de ese mecanismo, y los condrocitos adultos tienen una capacidad de proliferación limitada. Por eso las lesiones del cartílago articular tienden a ser permanentes si no se interviene.

¿Cuántos tipos de cartílago hay?

Tres. El hialino, con mucho el más frecuente, recubre las articulaciones, los anillos de la tráquea y los cartílagos costales. El elástico da forma a la oreja y la epiglotis. El fibroso (fibrocartílago) forma los discos entre las vértebras y los meniscos de la rodilla.

Referencias

  1. MedlinePlus en español. Enfermedades del cartílago.
  2. Real Academia Española. Cartílago. Diccionario de la lengua española.
  3. Universidad de Vigo. Departamento de Biología Funcional y Ciencias de la Salud. Tejidos animales. Tejido cartilaginoso. Atlas de Histología Vegetal y Animal.
  4. Manual MSD (versión para profesionales). Generalidades sobre los trastornos de la laringe.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados al cartílago, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Cartílago hialino: variedad más abundante; reviste las superficies articulares y forma los anillos traqueales.
  • Cartílago elástico: variedad rica en fibras elásticas; da forma a la oreja y la epiglotis.
  • Cartílago fibroso: variedad resistente a la tracción; forma los discos intervertebrales y los meniscos.
  • Condrocito: célula propia del tejido cartilaginoso, responsable de sintetizar y mantener la matriz.
  • Condroblasto: célula precursora del condrocito, activa en la producción de nueva matriz cartilaginosa.
  • Pericondrio: envoltura de tejido conectivo que rodea la mayoría de las piezas cartilaginosas.
  • Colágeno: proteína estructural predominante en la matriz del cartílago.
  • Hueso: tejido mineralizado que, durante el desarrollo, sustituye al cartílago hialino en gran parte del esqueleto.
  • Osificación: proceso de formación de tejido óseo, en muchos casos a partir de un molde cartilaginoso.

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