DICCIONARIO MÉDICO
Pericondrio
El pericondrio es la membrana de tejido conectivo que envuelve al cartílago y le proporciona nutrición, ya que el propio cartílago carece de vasos sanguíneos. Está formado por dos capas con funciones distintas y se encuentra ausente en algunas variedades de cartílago, como el fibrocartílago y las superficies articulares. El término procede del griego perí (περί), «alrededor de», y chondros (χόνδρος), «cartílago», con el sufijo latino -ium. La palabra inglesa perichondrium quedó documentada por primera vez en 1741, y desde entonces designa esta cubierta fibrosa sin apenas variación de significado. A diferencia del cartílago que envuelve, el pericondrio sí está vascularizado. Sus capilares no penetran en la matriz cartilaginosa, pero llevan hasta su borde los nutrientes que después llegan al cartílago por simple difusión. La capa fibrosa, externa, es tejido conectivo denso rico en colágeno tipo I, con fibroblastos encargados de mantener esa trama de fibras. Proporciona resistencia mecánica y protección frente a las tensiones que soporta el cartílago subyacente. Bajo ella se sitúa la capa condrogénica, poblada de células condrogénicas y condroblastos. Estas células producen matriz cartilaginosa nueva durante el crecimiento y conservan capacidad de reparación limitada ante lesiones, sobre todo en edades tempranas. La nutrición es su papel más citado, pero no el único. El pericondrio sostiene también el crecimiento por aposición del cartílago, en el que se añaden capas nuevas desde la periferia hacia dentro, y actúa como reserva de células con capacidad de diferenciación ante una lesión. Hay un dato de desarrollo embrionario poco conocido fuera de la histología: en la osificación endocondral, la vía por la que se forman los huesos largos, el propio pericondrio se transforma en periostio a medida que el cartílago que envolvía se calcifica y es sustituido por hueso. El pericondrio recubre el cartílago hialino y el cartílago elástico. El fibrocartílago, en cambio, carece de él por completo, y su nutrición depende de los tejidos vecinos con los que se mezcla directamente. Tampoco está presente sobre las superficies articulares, donde el cartílago hialino queda expuesto a la cavidad de la articulación y se nutre del líquido sinovial. El periostio, la membrana equivalente en el hueso, comparte con el pericondrio la organización en dos capas y buena parte de su función nutritiva. La diferencia principal está en la capa profunda: mientras el pericondrio aloja condroblastos productores de matriz cartilaginosa, el periostio aloja osteoblastos productores de matriz ósea. El periostio, además, está mucho más vascularizado e inervado que el pericondrio, lo que explica por qué una fractura resulta mucho más dolorosa que una lesión equivalente del cartílago. Del griego perí, «alrededor de», y chondros, «cartílago». Es la misma raíz que da nombre a condrocito, condroblasto o condritis. Porque carece de vasos sanguíneos, linfáticos y nervios propios. Toda su nutrición depende de la difusión de oxígeno y nutrientes desde los capilares del pericondrio, un proceso lento que limita el grosor máximo que puede alcanzar el tejido cartilaginoso. No. La superficie que roza en una articulación carece de esta membrana desde etapas tempranas del desarrollo, lo que limita mucho su capacidad de reparación tras una lesión, a diferencia del resto del cartílago corporal. Se interrumpe el aporte de nutrientes en la zona afectada. Es el mecanismo que subyace a la pericondritis y a sus formas más conocidas, como la variante localizada en el pabellón auricular.Qué es el pericondrio
Estructura en dos capas
Funciones
Dónde está presente y dónde no
Diferenciación con el periostio
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra pericondrio?
¿Por qué el cartílago no puede nutrirse solo?
¿Tiene el cartílago articular pericondrio?
¿Qué ocurre si el pericondrio se separa del cartílago?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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