DICCIONARIO MÉDICO
Adipogénesis
La adipogénesis es el proceso biológico mediante el cual las células madre mesenquimatosas se diferencian hasta convertirse en adipocitos maduros, las células especializadas en el almacenamiento de lípidos que componen el tejido adiposo. Se denomina adipogénesis al conjunto de acontecimientos moleculares y celulares que conducen desde una célula mesenquimatosa indiferenciada hasta un adipocito capaz de almacenar triglicéridos y secretar hormonas. El término se compone del latín adeps, adipis ('grasa') y el griego γένεσις (génesis, 'origen', 'formación'). Literalmente: formación de grasa, aunque en sentido estricto designa la formación de las células que la contienen y no la síntesis bioquímica de lípidos, que recibe el nombre de lipogénesis. Buena parte de lo que se sabe sobre adipogénesis procede de modelos de cultivo celular. La línea murina 3T3-L1, derivada de fibroblastos embrionarios de ratón por Howard Green y Mehammet Kehinde en la Universidad de Harvard a principios de los años setenta, se convirtió en el sistema experimental de referencia. Al estimular estas células con una mezcla de insulina, dexametasona e isobutilmetilxantina, los preadipocitos acumulaban gotas lipídicas y adquirían el fenotipo de adipocitos maduros en pocos días. Ese modelo permitió identificar los factores de transcripción clave del proceso. La adipogénesis transcurre en dos etapas, y la frontera entre ambas no siempre es nítida. En la primera, denominada fase de compromiso, la célula madre mesenquimatosa pierde la capacidad de diferenciarse hacia otros linajes (osteoblastos, condrocitos, miocitos) y queda restringida a la línea adipogénica. Se convierte así en un preadipocito: una célula morfológicamente indistinguible de un fibroblasto, pero que ya ha adquirido el programa genético necesario para responder a las señales de diferenciación. Los mecanismos exactos que gobiernan este compromiso inicial siguen siendo objeto de investigación, en parte porque no se dispone de un marcador de superficie universal que identifique al preadipocito con certeza en el tejido vivo. La segunda etapa es la diferenciación terminal. Aquí interviene una cascada de factores de transcripción bien caracterizada. Los primeros en activarse son C/EBPβ y C/EBPδ (proteínas de unión al potenciador CCAAT), que inducen a su vez la expresión de PPARγ (receptor activado por proliferadores de peroxisomas gamma) y C/EBPα. PPARγ es, con diferencia, el regulador central: sin él, la adipogénesis no se completa. Su activación pone en marcha la transcripción de genes responsables de la captación de ácidos grasos, la síntesis de triglicéridos, la formación de la gota lipídica y la secreción de adipocinas como la leptina. Varias hormonas modulan la adipogénesis con efectos opuestos. La insulina actúa como un potente estímulo positivo: favorece la expresión de PPARγ y promueve la captación de glucosa y ácidos grasos por el preadipocito en diferenciación. Los glucocorticoides refuerzan ese efecto. En el extremo contrario, la vía de señalización Wnt/β-catenina ejerce un freno sobre la adipogénesis al mantener a los precursores en estado proliferativo e impedir la activación de PPARγ. Este equilibrio tiene implicaciones metabólicas directas. Cuando la adipogénesis funciona con normalidad, el organismo genera nuevos adipocitos de tamaño adecuado que almacenan lípidos de forma eficiente. Si el proceso se bloquea o se atenúa, el exceso de energía se deposita en adipocitos ya existentes, que se hipertrofian, o bien se acumula en tejidos no adiposos (hígado, músculo esquelético, páncreas). Este depósito ectópico de grasa se asocia con resistencia a la insulina. Es frecuente que ambos términos se confundan. La adipogénesis es un proceso de diferenciación celular: transforma una célula indiferenciada en un adipocito. La lipogénesis es una vía bioquímica: sintetiza ácidos grasos a partir de precursores como el acetil-CoA, sobre todo en el hígado y en el propio tejido adiposo. Pueden coincidir en el tiempo, puesto que un adipocito recién formado comienza a sintetizar y almacenar lípidos, pero son fenómenos de naturaleza distinta. Del latín adeps ('grasa') y el griego γένεσις ('origen', 'formación'). Designa la formación de las células grasas, no la producción de lípidos en sí misma. No. La adipogénesis genera células nuevas (adipocitos) a partir de precursores mesenquimatosos. La lipogénesis sintetiza moléculas de grasa (ácidos grasos, triglicéridos) dentro de células ya existentes. Son procesos relacionados pero conceptualmente distintos. No, se mantiene a lo largo de toda la vida. El tejido adiposo del adulto contiene precursores que conservan la capacidad de diferenciarse en nuevos adipocitos. Estudios con carbono-14 han estimado que cada año se renueva aproximadamente un 10 % de los adipocitos del organismo humano. Si desea ampliar información sobre conceptos vinculados a la adipogénesis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la adipogénesis
Fases del proceso
Regulación hormonal y señalización
Diferenciación con la lipogénesis
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra adipogénesis?
¿Es lo mismo adipogénesis que lipogénesis?
¿La adipogénesis ocurre solo durante el desarrollo embrionario?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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