DICCIONARIO MÉDICO
Aorta
La aorta es la arteria de mayor calibre del organismo. Nace del ventrículo izquierdo del corazón, asciende brevemente, describe una curva hacia la izquierda y desciende a lo largo del tórax y el abdomen hasta bifurcarse en las dos arterias ilíacas comunes, a la altura de la cuarta vértebra lumbar. A lo largo de ese recorrido emite todas las ramas que irrigan la cabeza, las extremidades superiores, las vísceras torácicas y abdominales, y las extremidades inferiores. La aorta es la arteria principal del cuerpo humano: el primer segmento de la circulación sistémica. Parte del ventrículo izquierdo a través de la válvula aórtica y conduce la sangre oxigenada hacia el resto del organismo. Mide unos 30 cm de longitud en el adulto, con un diámetro que varía entre 3,5-4 cm en su raíz y aproximadamente 2 cm al llegar a la bifurcación terminal. El nombre procede del griego ἀορτή (aortḗ), derivado del verbo ἀείρειν (aeírein), "elevar" o "suspender". Aristóteles fue el primero en emplear el término en su Historia animalium para designar las grandes ramas vasculares que parecían "colgar" del corazón. En castellano, la palabra está documentada al menos desde 1589, en los diálogos de Juan de Pineda: «Dize Aristóteles que de la vena Caua y de la Aorta les van las venas». Resulta curioso que Pineda hable todavía de la aorta como si fuera una vena: la distinción entre arterias y venas no se asentó plenamente hasta que William Harvey describió la circulación mayor en 1628. Desde el punto de vista histológico, la aorta es una arteria de tipo elástico. Su pared contiene una proporción elevada de fibras de elastina en la túnica media, lo que le permite distenderse con cada sístole ventricular y retraerse después, amortiguando las oscilaciones de presión. Es el llamado efecto Windkessel: la aorta actúa como un reservorio elástico que convierte el flujo pulsátil que sale del corazón en un flujo más continuo hacia las arterias periféricas. La aorta se divide clásicamente en cuatro segmentos, definidos por su orientación y por las estructuras que atraviesa. La aorta ascendente comienza en la válvula aórtica, dentro del saco pericárdico, y se extiende unos 5 cm hacia arriba y ligeramente hacia la derecha hasta el origen del tronco braquiocefálico. En su raíz se encuentran los senos aórticos (senos de Valsalva), tres dilataciones de cuyo interior nacen las arterias coronarias derecha e izquierda. Es el segmento de mayor diámetro y el que soporta la presión sistólica más alta. El cayado aórtico —también llamado arco de la aorta o arcus aortae— describe la curva característica que conecta la porción ascendente con la descendente. De su convexidad nacen, de derecha a izquierda, tres grandes troncos: el tronco braquiocefálico (que se bifurca en carótida común derecha y subclavia derecha), la carótida común izquierda y la subclavia izquierda. Estos tres vasos irrigan la cabeza, el cuello y las extremidades superiores. El cayado cruza sobre el tronco de la arteria pulmonar y el bronquio principal izquierdo; el nervio vago izquierdo emite a ese nivel el nervio laríngeo recurrente, que rodea el arco por debajo. Tras el cayado, la aorta torácica descendente recorre el mediastino posterior desde la cuarta vértebra torácica hasta el hiato aórtico del diafragma, situado aproximadamente a la altura de la duodécima vértebra torácica. En este tramo emite ramas parietales —las arterias intercostales posteriores y las frénicas superiores— y ramas viscerales —las arterias bronquiales, esofágicas y mediastínicas—, que en conjunto nutren la pared torácica, los bronquios y el esófago. La aorta abdominal, ya en el retroperitoneo, desciende por delante de los cuerpos vertebrales lumbares, ligeramente a la izquierda de la línea media. Sus ramas viscerales irrigan la práctica totalidad de las vísceras abdominales: el tronco celíaco lleva sangre al estómago, hígado, bazo y páncreas; la arteria mesentérica superior, al intestino delgado y al colon derecho; las arterias renales, a los riñones; y la arteria mesentérica inferior, al colon izquierdo y al recto. A la altura de L4, la aorta se divide en las dos arterias ilíacas comunes, que prolongan la circulación hacia la pelvis y las extremidades inferiores. Es su punto terminal. Una confusión habitual consiste en referirse a la aorta como "la vena aorta". No lo es. La aorta es una arteria: transporta sangre oxigenada desde el corazón hacia los tejidos. Las venas, por el contrario, devuelven la sangre desoxigenada al corazón. El gran vaso venoso con el que la aorta se confunde a menudo es la vena cava —inferior y superior—, que recoge la sangre de todo el cuerpo y la vierte en la aurícula derecha. Aorta y vena cava discurren en paralelo en buena parte de su trayecto abdominal, la aorta ligeramente a la izquierda y la cava a la derecha de la columna, pero cumplen funciones opuestas dentro del circuito circulatorio. La confusión tiene raíces antiguas. Hasta el siglo XVII, como muestra el texto de Pineda citado antes, no existía una distinción funcional nítida entre arterias y venas en la tradición médica en lengua castellana. Hoy la diferencia es neta, y la regla para recordarla es sencilla: las arterias llevan sangre del corazón al cuerpo; las venas la traen de vuelta. Del griego ἀορτή (aortḗ), derivado de ἀείρειν (aeírein), "elevar" o "suspender". Aristóteles acuñó el término en su Historia animalium para describir los grandes vasos que nacen del corazón. En español aparece documentada desde finales del siglo XVI. Sí. "Aorta" y "arteria aorta" designan el mismo vaso. En el uso clínico habitual se omite "arteria" porque la aorta es, por definición, una arteria y no hay ambigüedad posible. La RAE la define como «arteria que nace del ventrículo izquierdo del corazón de las aves y de los mamíferos y es la mayor del cuerpo». Es una denominación inexacta pero muy extendida. Lo que es bicúspide no es la aorta en sí, sino la válvula aórtica: en lugar de tener tres valvas (lo normal), tiene solo dos. Se trata de una malformación congénita de la válvula, no de la arteria. La expresión correcta es "válvula aórtica bicúspide". Las principales son el aneurisma de aorta (dilatación localizada de la pared), la disección aórtica (desgarro de la capa interna con separación de las capas de la pared), la coartación aórtica (estrechamiento congénito) y la ateromatosis aórtica (depósito de placas de ateroma). Esta entrada se limita a la anatomía del vaso; para información clínica sobre cada una de esas entidades puede consultar los enlaces correspondientes. Directa. La presión arterial sistémica refleja, en última instancia, la fuerza con la que el ventrículo izquierdo eyecta la sangre hacia la aorta y la resistencia que oponen las arterias periféricas. La elasticidad de la pared aórtica amortigua el pico de presión sistólica y mantiene un flujo más constante durante la diástole. Si desea profundizar en conceptos asociados a la aorta, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la aorta
Trayecto, segmentos y ramas principales
La aorta no es una vena
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "aorta"?
¿Es lo mismo la aorta que la arteria aorta?
¿Qué significa "aorta bicúspide"?
¿Cuáles son las enfermedades más frecuentes de la aorta?
¿Qué relación tienen la aorta y la presión arterial?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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