DICCIONARIO MÉDICO
Válvula
En medicina, una válvula es cualquier estructura anatómica —o, por extensión, cualquier dispositivo implantado— que permite el paso de un fluido en una dirección e impide su retroceso. Las válvulas más conocidas son las del corazón, pero el organismo posee válvulas en las venas, en el tubo digestivo, en las vías urinarias, en la nariz y en el sistema linfático, y la neurocirugía emplea válvulas artificiales para drenar el líquido cefalorraquídeo. La palabra "válvula" procede del latín valvŭla, diminutivo de valva, que significaba "hoja de una puerta" o "batiente". La imagen es exacta: igual que una puerta batiente se abre en un sentido y se cierra sola cuando se empuja desde el otro, una válvula anatómica se abre cuando el gradiente de presión la empuja en la dirección correcta y se cierra cuando el fluido intenta retroceder. En todos los casos el principio es el mismo, aunque la estructura que lo materializa varíe mucho: desde las finas valvas de tejido conjuntivo del corazón hasta los pliegues de mucosa del intestino o los repliegues endoteliales de las venas. El concepto tiene, además, una vertiente tecnológica. La medicina moderna emplea válvulas artificiales para sustituir válvulas cardíacas enfermas (prótesis mecánicas y biológicas) y para derivar líquidos acumulados en compartimentos donde no deberían estar, como ocurre con las válvulas de LCR utilizadas en el tratamiento de la hidrocefalia. El corazón tiene cuatro válvulas que dirigen el flujo de sangre a lo largo de su recorrido por las cavidades cardíacas. Se clasifican en dos grupos. Las válvulas auriculoventriculares separan las aurículas de los ventrículos: la válvula mitral (o bicúspide, con dos valvas) a la izquierda y la válvula tricúspide (con tres valvas) a la derecha. Están sostenidas por cuerdas tendinosas y músculos papilares que impiden que las valvas se abomben hacia las aurículas durante la sístole. Las válvulas sigmoideas —también llamadas semilunares— se sitúan a la salida de cada ventrículo: la aórtica, entre el ventrículo izquierdo y la aorta, y la pulmonar, entre el ventrículo derecho y el tronco pulmonar. A diferencia de las auriculoventriculares, las sigmoideas no poseen cuerdas tendinosas: se abren y cierran pasivamente por la diferencia de presión entre el ventrículo y la arteria. Su patología se agrupa bajo el término valvulopatía. Las válvulas venosas son repliegues de la capa interna de las venas, dispuestos en parejas (bicúspides) a lo largo de la luz del vaso. Su función es impedir que la sangre refluya por gravedad hacia las extremidades inferiores cuando la persona está de pie. Son especialmente abundantes en las venas de las piernas y están ausentes en las grandes venas centrales (cava superior e inferior) y en las venas del cerebro. Cuando las válvulas venosas se deterioran y dejan de cerrar, la columna de sangre presiona hacia abajo y dilata progresivamente la vena: es el mecanismo que subyace a las varices y, en fases avanzadas, a la insuficiencia venosa crónica. William Harvey, en su Exercitatio anatomica de motu cordis et sanguinis in animalibus (1628), utilizó precisamente la demostración de las válvulas venosas como prueba de que la sangre circula en un solo sentido. Fuera del corazón y las venas, el cuerpo cuenta con válvulas menos conocidas pero de notable importancia clínica. La válvula ileocecal (de Bauhin) se sitúa en la unión del intestino delgado con el ciego y dificulta el retroceso del contenido del colon hacia el íleon. La válvula nasal es un estrechamiento funcional de la fosa nasal —formado por el cartílago lateral inferior y el tabique— que regula el flujo de aire inspirado; su colapso es una causa frecuente de obstrucción nasal. Las válvulas uretrales posteriores son pliegues de mucosa congénitos que obstruyen la uretra prostática del varón y representan la causa más habitual de obstrucción del tracto urinario inferior en el neonato. Y las válvulas linfáticas, semejantes en estructura a las venosas, aseguran que la linfa avance en dirección centrípeta a través de los vasos linfáticos hasta reincorporarse al torrente venoso. Del latín valvŭla, diminutivo de valva ("hoja de puerta", "batiente"). La imagen es la de una puerta que se abre en un sentido y se cierra sola cuando algo empuja desde el contrario. Cuatro: mitral, tricúspide, aórtica y pulmonar. Las dos primeras son auriculoventriculares; las dos últimas, sigmoideas o semilunares. No exactamente. En la nomenclatura anatómica actual, "valva" designa el aparato valvular completo (por ejemplo, la valva mitral), mientras que "válvula" o "cúspide" designa cada una de las láminas que lo componen. Sin embargo, en la práctica clínica habitual en español se sigue usando "válvula" para referirse tanto al conjunto como a cada lámina, y el contexto aclara el significado. Si desea profundizar en los distintos tipos de válvula, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es una válvula
Válvulas del corazón
Válvulas del sistema venoso
Válvulas en otros territorios del organismo
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "válvula"?
¿Cuántas válvulas tiene el corazón?
¿Es lo mismo "válvula" que "valva"?
Referencias
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