DICCIONARIO MÉDICO
Variz
Variz es la dilatación permanente de una vena, causada por la acumulación de sangre en su interior cuando las válvulas que regulan el retorno venoso dejan de cerrar correctamente. Aparece con más frecuencia en las venas superficiales de las piernas, aunque puede afectar a otros territorios del organismo. Procede del latín varix, varicis, palabra ya documentada en el siglo I antes de Cristo en autores como Celso, Cicerón, Plinio y Séneca, siempre referida a las venas dilatadas de las piernas. Los romanos la asociaron por etimología popular con varus, "pústula" o "bulto en la piel", aunque el parentesco real entre ambas voces no está del todo establecido. En España se usa el singular variz, palabra aguda sin tilde (como feliz o cicatriz), y el plural varices, llano y también sin tilde. En buena parte de América es más frecuente várice y su plural várices, con acentuación esdrújula, forma que la Real Academia Española considera la que conserva la acentuación etimológica original. Las venas de las piernas incorporan válvulas que permiten el paso de la sangre en dirección al corazón e impiden su retroceso. Cuando estas válvulas pierden competencia, parte de la sangre refluye y se acumula en el tramo inferior de la vena. La presión sostenida sobre la pared venosa acaba por deformarla: se dilata, pierde elasticidad y adquiere el trayecto tortuoso característico de la variz. El fenómeno afecta con más frecuencia a la vena safena magna y a la safena parva, los dos troncos venosos superficiales principales de la extremidad inferior. La clasificación CEAP, de aceptación internacional, describe la enfermedad venosa superficial en siete grados clínicos, desde la ausencia de signos visibles (C0) hasta la úlcera venosa activa (C6), y tiene en cuenta además el origen (etiológico), la localización (anatómico) y el mecanismo (fisiopatológico) del trastorno. Según su causa, se distingue entre varices primarias o esenciales, de origen desconocido y con un componente hereditario muy marcado, y varices secundarias, consecuencia de una trombosis venosa profunda previa o de una obstrucción del retorno venoso. Según su calibre, las venas dilatadas por debajo de 1 milímetro se consideran telangiectasias, las de hasta 3 milímetros son venas reticulares, y a partir de ahí se habla ya de varices tronculares propiamente dichas. No debe confundirse con la flebectasia, que es también una dilatación venosa pero aislada y fusiforme, sin la tortuosidad que define a la variz. Tampoco con la telangiectasia, de calibre mucho menor y localización más superficial. El diccionario recoge además el término varicosidad como sinónimo de uso frecuente en la práctica clínica. Se calcula una prevalencia de entre el 25 y el 50 por ciento de la población adulta en los países occidentales, y en España las varices figuran entre las diez enfermedades diagnosticadas con más frecuencia. El componente hereditario resulta determinante: hasta el 97 por ciento de los pacientes con varices primarias tiene antecedentes familiares directos. Otros factores asociados son la edad, el sexo femenino, el embarazo, la obesidad y las profesiones que exigen permanecer de pie durante muchas horas. Del latín varix, varicis, documentado desde el siglo I antes de Cristo en textos médicos y literarios romanos, siempre con el mismo significado de vena dilatada. No. Muchas varices son asintomáticas y suponen únicamente un problema estético; otras cursan con pesadez, picor o dolor al final del día, sin que exista una correlación estricta entre el tamaño de la dilatación y la intensidad de las molestias. El origen está en las válvulas venosas. Cada vena de la pierna contiene varias válvulas que se abren para dejar pasar la sangre hacia arriba y se cierran para impedir que caiga por gravedad. Cuando una o varias de estas válvulas dejan de cerrar bien, se produce un reflujo: parte de la sangre que ya había ascendido vuelve a descender y se suma a la que llega desde abajo. Ese exceso de volumen genera una presión mantenida sobre la pared venosa, que responde dilatándose. Con el tiempo, la dilatación repetida deforma también las válvulas vecinas, de modo que el problema tiende a extenderse a segmentos cada vez más largos de la vena. Sí, de forma muy notable. En las varices primarias, que son la inmensa mayoría de los casos, el antecedente familiar aparece hasta en el 97 por ciento de los pacientes. En la práctica, sí: ambos términos se emplean como sinónimos para referirse a la misma dilatación venosa. Variz es la forma recogida por la Real Academia Española; varicosidad aparece con frecuencia en el lenguaje médico y divulgativo. Consulte también la información clínica completa sobre las varices Si busca información sobre el diagnóstico y el tratamiento de las varices y la insuficiencia venosa, puede consultar la página sobre insuficiencia venosa y linfática de la Clínica Universidad de Navarra.Etimología y uso del término
Mecanismo de formación
Clasificación
Diferenciación con otros términos
Epidemiología
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede el término variz?
¿Duele siempre una variz?
¿Por qué se dilatan las venas hasta convertirse en varices?
¿Influye la herencia en la aparición de varices?
¿Es lo mismo variz que varicosidad?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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