DICCIONARIO MÉDICO

Telangiectasia

La telangiectasia es la dilatación permanente y visible de vasos sanguíneos de pequeño calibre (capilares, vénulas poscapilares o arteriolas terminales) en la piel o las mucosas. Se manifiesta como líneas finas o puntos rojizos y violáceos, aislados o agrupados, que pueden ser un simple hallazgo estético o el signo de una enfermedad de base.

Qué es la telangiectasia

El término procede del griego télos (fin), angeion (vaso) y éktasis (dilatación), y describe con bastante literalidad lo que ocurre: los vasos situados en el extremo de la red circulatoria, los más alejados del corazón y de menor calibre, se ensanchan de forma permanente. El cirujano alemán von Graf empleó la palabra por primera vez en 1807 para nombrar los vasos cutáneos que se hacen visibles a simple vista.

No es un fenómeno de proliferación, sino de calibre. El vaso ya existía; simplemente se ha dilatado y ha dejado de contraerse con normalidad. Esa distinción tiene consecuencias prácticas: al presionar la lesión con un cristal (vitropresión), la sangre se desplaza y el color desaparece un instante, algo que no sucede en la petequia, donde la sangre ya se ha extravasado y no responde a la presión.

El color de la lesión depende del vaso implicado. Las telangiectasias de origen arteriolar son finas y de un rojo vivo; las de origen venular resultan más anchas, con un tono azulado y cierta tendencia a sobreelevarse. Con el tiempo, una misma lesión puede virar de un tono a otro por el aumento de presión y el reflujo venoso.

Por qué se dilatan los vasos

La causa última no está resuelta para todos los casos. Se han propuesto varios mecanismos: inflamación local del endotelio, hipoxia crónica del tejido con neoformación vascular reactiva, y debilidad estructural de la pared capilar favorecida por la exposición solar acumulada. Estos mecanismos no son excluyentes entre sí y probablemente actúan combinados según la localización y el paciente.

La piel facial expuesta al sol durante décadas concentra buena parte de los casos esporádicos, lo que explica su frecuencia en mejillas, nariz y escote a partir de la edad media de la vida. Los cambios hormonales también influyen: el número de arteriolas dilatadas en la telangiectasia en araña aumenta durante el embarazo y con los tratamientos con estrógenos, y suele remitir después.

Diferenciación con otras lesiones vasculares

Conviene no confundir la telangiectasia con el angioma. El angioma es una proliferación de vasos nuevos, una auténtica neoplasia vascular benigna; la telangiectasia dilata vasos que ya estaban formados, sin aumentar su número. Tampoco equivale a una variz: la variz afecta venas de mayor calibre, con alteración de las válvulas venosas, mientras que la telangiectasia se limita a la red superficial de capilares y vénulas.

La mancha en vino de Oporto (nevus flammeus) tampoco es lo mismo, aunque a veces se confunda por el aspecto. Es una malformación capilar congénita, presente desde el nacimiento y de extensión estable, frente al carácter adquirido y progresivo de la mayoría de las telangiectasias faciales o de las piernas.

Según su forma, las telangiectasias cutáneas se agrupan en varios tipos morfológicos bien definidos: lineales, arboriformes, papulares y en araña. Esa clasificación, con su origen histórico y sus rasgos distintivos, se desarrolla en la entrada dedicada a las telangiectasias capilares.

Formas primarias y secundarias

Muchas telangiectasias son primarias o idiopáticas: aparecen sin que exista una enfermedad subyacente, como parte del envejecimiento cutáneo o como rasgo familiar benigno. Otras son secundarias, es decir, la manifestación cutánea de un proceso más amplio.

Entre las causas sistémicas más citadas figuran la rosácea, las enfermedades del tejido conectivo como la esclerodermia, la hepatopatía crónica y algunos trastornos genéticos poco frecuentes. El más conocido de estos últimos es la telangiectasia hemorrágica hereditaria, en la que las telangiectasias mucocutáneas se combinan con malformaciones vasculares en órganos internos. La retina tiene además su propia patología telangiectásica, con clasificación y nomenclatura diferenciadas.

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo una telangiectasia que una araña vascular?

La araña vascular es uno de los cuatro tipos morfológicos en que se clasifican las telangiectasias cutáneas: un vaso central del que irradian ramificaciones finas, con forma de estrella. Es, por tanto, una variedad de telangiectasia y no una entidad distinta.

¿Toda telangiectasia es señal de una enfermedad?

No. La inmensa mayoría son hallazgos aislados, ligados al envejecimiento cutáneo, la exposición solar o los cambios hormonales, sin ninguna enfermedad de base. Solo cuando son muy numerosas, de distribución atípica o se acompañan de otros signos conviene plantearse una causa sistémica.

¿Por qué aparecen más telangiectasias con la edad?

El colágeno y el tejido elástico que sostienen la pared de los vasos pequeños pierden calidad con los años, y esa pérdida de soporte estructural facilita que capilares y vénulas se dilaten de forma permanente. La radiación ultravioleta acumulada durante décadas acelera este proceso, motivo por el que las telangiectasias faciales predominan en pieles con mucha exposición solar.

¿Puede una telangiectasia sangrar?

Las telangiectasias cutáneas rara vez sangran por sí solas. Es distinto el caso de las que asientan en mucosas, como la nariz, donde la pared vascular es más frágil y el sangrado repetido puede ser el primer signo de un trastorno hereditario subyacente.

Referencias

  1. MedlinePlus enciclopedia médica. Telangiectasia.
  2. StatPearls, NCBI Bookshelf (National Library of Medicine). Spider Veins.
  3. Actualidad Médica. Aspectos ecográficos de las proliferaciones vasculares cutáneas.
  4. Cochrane Library. Sclerotherapy for lower limb telangiectasias.

Entradas relacionadas

  • Telangiectásico. Forma adjetiva del término, usada para calificar vasos o lesiones que presentan esta dilatación.
  • Telangiectasias capilares. Denominación habitual en la piel, clasificada en cuatro tipos según su forma.
  • Telangiectasia hemorrágica hereditaria. Enfermedad genética que combina telangiectasias mucocutáneas con malformaciones arteriovenosas viscerales.
  • Telangiectasia retiniana. Dilatación de los vasos de la retina, con formas clínicas diferenciadas.
  • Ataxia-telangiectasia. Enfermedad neurodegenerativa hereditaria que asocia telangiectasias cutáneas a un trastorno neurológico distinto y sin relación directa.
  • Angiotelectasia. Sinónimo antiguo, hoy en desuso, del mismo fenómeno vascular.

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