DICCIONARIO MÉDICO
Telangiectasia retiniana
La telangiectasia retiniana es la dilatación anómala de los vasos sanguíneos de la retina, con formación de microaneurismas y alteración de la barrera hematorretiniana. No es una entidad única, sino un hallazgo que agrupa varios cuadros de origen y pronóstico distintos, desde formas idiopáticas propias de la mácula hasta dilataciones secundarias a otras enfermedades vasculares. Von Graefe aludió por primera vez a la dilatación anómala de los vasos retinianos en 1808, apenas un año después de acuñar el término general para la piel. Durante buena parte del siglo XX, la expresión se empleó de forma amplia para cualquier ectasia visible de arteriolas, capilares o vénulas retinianas, sin distinguir entre causas muy diferentes entre sí. Hoy se reserva sobre todo para dos grandes grupos de entidades. El primero, de origen desconocido y centrado en la mácula, es el que clasificó J. Donald Gass a partir de 1982 y que se desarrolla en la entrada dedicada a la telangiectasia yuxtafoveolar idiopática. El segundo agrupa las dilataciones retinianas que aparecen como consecuencia de otra enfermedad vascular ya conocida. La retinopatía diabética es, de largo, la causa más habitual de telangiectasia retiniana secundaria, con microaneurismas que forman parte de su propia clasificación. La oclusión de una vena retiniana provoca telangiectasias por el aumento de presión en el territorio que drenaba el vaso ocluido. La radioterapia ocular y la obstrucción de la arteria carótida son causas menos frecuentes, pero bien documentadas, del mismo hallazgo. Estas formas secundarias se diferencian de las idiopáticas en un dato clave: existe siempre una enfermedad de base identificable y datada, mientras que en las formas idiopáticas la dilatación aparece sin causa reconocible pese a un estudio completo. La enfermedad de Coats ocupa un lugar propio dentro de este campo. Es una entidad pediátrica, casi siempre unilateral, con telangiectasias retinianas de mayor calibre y una exudación subretiniana muy marcada que puede simular clínicamente un retinoblastoma. Comparte con las formas del adulto el sustrato de vasos telangiectásicos, pero difiere en la edad de presentación, el grado de exudación y buena parte de su historia natural. Algunos autores sitúan las formas más leves y unilaterales de la clasificación de Gass como una variante próxima a un Coats en miniatura, del adulto. Sea como sea, la separación clínica entre ambos cuadros está bien establecida y cada uno cuenta hoy con su propio nombre y su propia entrada en este diccionario. No necesariamente. Depende del tipo. Algunas formas idiopáticas son característicamente unilaterales, mientras que otras son bilaterales desde el inicio; las secundarias a diabetes o a oclusión venosa suelen limitarse al ojo afectado por la enfermedad de base. La angiopatía retiniana es un término más amplio que engloba cualquier alteración de los vasos de la retina, incluida la telangiectasia. Esta última describe específicamente la dilatación de calibre, sin implicar por sí misma otras alteraciones como el estrechamiento arteriolar o la tortuosidad vascular. La primera mención se atribuye a von Graefe, en 1808, aunque bajo una nomenclatura muy distinta a la actual (empleó también el término "aneurismas de la arteria central"). La clasificación moderna, con sus tipos bien delimitados, es obra de Gass y sus colaboradores, ya en la segunda mitad del siglo XX.Qué es la telangiectasia retiniana
Causas secundarias más frecuentes
Diferenciación con la enfermedad de Coats
Preguntas frecuentes
¿La telangiectasia retiniana afecta siempre a los dos ojos?
¿Es lo mismo que una angiopatía retiniana?
¿Cuándo se describió por primera vez este hallazgo?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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