DICCIONARIO MÉDICO
Válvula linfática
La válvula linfática es el repliegue del endotelio de un vaso linfático que asegura que la linfa avance en una sola dirección, hacia el torrente venoso, sin retroceder. Estructuralmente se parece mucho a las válvulas de las venas, aunque el sistema en el que trabaja no tiene ninguna bomba central que impulse el líquido. Cada válvula linfática está formada por dos o tres cúspides delgadas, prolongaciones del endotelio que tapizan el vaso desde lados opuestos. El Manual MSD las describe, con razón, como equivalentes de las válvulas venosas: la misma solución anatómica, aplicada a un fluido distinto. Se encuentran únicamente en los vasos linfáticos de mayor calibre, los colectores; los capilares linfáticos iniciales, los más finos de la red, carecen por completo de ellas. El segmento de vaso comprendido entre dos válvulas consecutivas recibe un nombre propio: linfangión. Es la unidad funcional del sistema linfático, y también se conoce, de forma menos técnica, como "corazón linfático", porque cada linfangión se contrae de manera rítmica gracias a una capa de músculo liso en su pared. Cuando la presión dentro de un linfangión aumenta, ya sea por el llenado del vaso o por la contracción del propio músculo liso, el líquido empuja las cúspides de la válvula y las separa: se abre paso hacia el siguiente linfangión. En cuanto la presión cae, la válvula se cierra antes de que el líquido pueda volver atrás. Encadenados uno tras otro, estos segmentos hacen avanzar la linfa sin necesidad de un órgano de bombeo central, a diferencia de lo que ocurre en la circulación sanguínea con el corazón. El movimiento no depende solo de las válvulas. La contracción de los músculos esqueléticos circundantes y las variaciones de presión asociadas a la respiración empujan también la linfa hacia delante, y las válvulas se limitan a impedir que ese avance se pierda cada vez que la presión externa disminuye. Sin ellas, la linfa oscilaría sin rumbo en lugar de progresar. El conducto torácico, el vaso linfático más grande del cuerpo, drena en la unión de las venas yugular interna y subclavia izquierdas. Justo en ese punto de desembocadura se encuentra una válvula bicúspide con una función distinta de la de las válvulas linfáticas ordinarias: no hace avanzar la linfa dentro del propio conducto, sino que impide el reflujo de sangre venosa hacia el sistema linfático. En poco desde el punto de vista estructural: ambas son repliegues del endotelio dispuestos en parejas para impedir el reflujo. La diferencia está en el sistema al que pertenecen. La sangre venosa cuenta con la bomba del corazón como motor adicional; la linfa no tiene ningún equivalente y depende por completo de la contracción de los linfangiones y de la actividad muscular circundante. Entre dos y tres, según el vaso. El tramo de vaso linfático comprendido entre dos válvulas consecutivas. Se contrae de forma rítmica y constituye la unidad funcional básica del transporte linfático, de ahí que también se le llame corazón linfático. No. Los capilares linfáticos, la parte más fina e inicial de la red, están formados por una sola capa de células endoteliales y carecen de válvulas. Solo los vasos colectores, de mayor calibre, las incorporan.Qué es una válvula linfática
Cómo funciona
Un caso singular: la válvula del conducto torácico
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia una válvula linfática de una válvula venosa?
¿Cuántas cúspides tiene una válvula linfática?
¿Qué es un linfangión?
¿Todos los vasos linfáticos tienen válvulas?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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