DICCIONARIO MÉDICO
Cuerda tendinosa
Las cuerdas tendinosas (chordae tendineae) son filamentos de tejido conectivo que unen los músculos papilares de los ventrículos con las valvas de las válvulas mitral y tricúspide. Su función es impedir que las valvas se eviertan hacia las aurículas durante la sístole ventricular. Las cuerdas tendinosas forman parte del aparato subvalvular del corazón. Son cordones finos y resistentes que se extienden desde el vértice de los músculos papilares —pilares musculares que surgen de la pared interna de los ventrículos— hasta la superficie ventricular y el borde libre de las valvas auriculoventriculares. Cada músculo papilar emite un haz de cuerdas que diverge hacia las valvas vecinas, de modo que el sistema funciona como una red de tirantes: cuando el ventrículo se contrae y la presión intracavitaria aumenta, los músculos papilares se acortan a la par que el miocardio y mantienen tensas las cuerdas, evitando que las valvas cedan y se abomben hacia la aurícula. El nombre latino chordae tendineae —"cuerdas de tendón"— describe con precisión su aspecto: estructuras blanquecinas, delgadas, con una apariencia que recuerda la de las cuerdas de un instrumento de cuerda. Histológicamente están compuestas sobre todo por colágeno de tipo I, con una proporción menor de elastina y un revestimiento externo de endocardio. No tienen vascularización propia; se nutren por difusión desde la sangre que las baña. Las cuerdas tendinosas se clasifican según el punto donde se insertan en la valva. Las cuerdas de primer orden (marginales o primarias) se fijan en el borde libre de la valva: son las más finas y las responsables directas de impedir el prolapso del margen durante la sístole. Las cuerdas de segundo orden (intermedias o secundarias) se insertan en la cara ventricular de la valva, algo más lejos del borde; su papel principal es aliviar la tensión que soporta el tejido valvular y contribuir a mantener la geometría del ventrículo izquierdo. Y las cuerdas de tercer orden (basales o terciarias) nacen directamente de la pared ventricular —no del músculo papilar— y se anclan en la zona basal de la valva posterior de la mitral; son más gruesas y cortas. Además de las cuerdas "verdaderas" que conectan músculos papilares con valvas, en el interior de los ventrículos existen las llamadas cuerdas "falsas": bandas fibrosas o musculares que cruzan la cavidad de pared a pared o de pared a septo sin insertarse en ninguna valva. No tienen función valvular, pero pueden ser detectadas en la ecocardiografía y, ocasionalmente, servir de sustrato para arritmias ventriculares benignas. La valva pierde su sujeción y se prolapsa hacia la aurícula durante la sístole, lo que permite que la sangre refluya en sentido inverso. El resultado es una insuficiencia mitral aguda (o tricuspídea, si la cuerda afectada pertenece a la válvula derecha), que puede ser grave y requerir intervención urgente. No. Solo están presentes en las dos válvulas auriculoventriculares: la mitral y la tricúspide. Las válvulas aórtica y pulmonar (sigmoideas) carecen de cuerdas tendinosas y de músculos papilares; su cierre depende exclusivamente del retroceso de la columna de sangre al final de la sístole. Son bandas fibrosas o musculares que cruzan la cavidad ventricular sin insertarse en las valvas. No participan en el mecanismo de cierre valvular. Se encuentran con frecuencia como hallazgo incidental en ecocardiogramas y, por lo general, carecen de relevancia clínica. Si desea profundizar en conceptos asociados a las cuerdas tendinosas, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué son las cuerdas tendinosas
Tres órdenes de cuerdas
Preguntas frecuentes
¿Qué ocurre si una cuerda tendinosa se rompe?
¿Las cuerdas tendinosas existen en las cuatro válvulas del corazón?
¿Qué son las cuerdas "falsas"?
Referencias
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