DICCIONARIO MÉDICO
Corazón
El corazón es un órgano muscular hueco, situado en el mediastino medio, que funciona como bomba doble del aparato cardiovascular. Posee cuatro cavidades (dos aurículas y dos ventrículos) y su pared está formada por tres capas: endocardio, miocardio y pericardio. En un adulto en reposo late entre 60 y 100 veces por minuto y expulsa unos cinco litros de sangre cada sesenta segundos. La palabra castellana "corazón" procede del latín cor, cordis, a través de una forma del latín vulgar peninsular (probablemente *coratione) cuya terminación aumentativa no tiene una explicación filológica del todo resuelta. La raíz griega paralela, kardia (καρδία), es la que nutre la terminología técnica: cardíaco, cardiología, miocardio, electrocardiograma. Se trata de un órgano con forma aproximada de cono truncado, del tamaño del puño cerrado de su propietario, que pesa entre 250 y 350 gramos en el adulto sano. Está situado en el mediastino, ligeramente desplazado hacia la izquierda, con el vértice (ápex) apuntando hacia abajo y hacia delante. Esa posición oblicua explica por qué el latido se percibe habitualmente en el quinto espacio intercostal izquierdo, unos centímetros por dentro de la línea medioclavicular. El corazón se divide en un lado derecho y un lado izquierdo, separados por los tabiques interauricular e interventricular. Cada lado consta de una aurícula (cámara receptora) y un ventrículo (cámara impulsora). La aurícula derecha recibe la sangre venosa sistémica por las venas cavas superior e inferior y la envía al ventrículo derecho a través de la válvula tricúspide. El ventrículo derecho la impulsa hacia los pulmones por el tronco pulmonar. En los pulmones, la sangre libera dióxido de carbono y capta oxígeno; regresa entonces a la aurícula izquierda por las cuatro venas pulmonares, pasa al ventrículo izquierdo a través de la válvula mitral y sale hacia el organismo por la aorta. Las cuatro válvulas cardíacas (tricúspide, mitral, pulmonar y aórtica) aseguran que la sangre fluya en una sola dirección. Su apertura y cierre produce los ruidos cardíacos que se auscultan con el fonendoscopio. El endocardio es la capa más interna, un revestimiento endotelial delgado que tapiza las cavidades y se continúa con la íntima de los grandes vasos. El miocardio, capa intermedia, es el músculo propiamente dicho: fibras estriadas de contracción involuntaria organizadas en capas helicoidales que, al contraerse, comprimen la sangre de forma eficaz. Su grosor varía según la cámara: las paredes del ventrículo izquierdo son aproximadamente tres veces más gruesas que las del derecho, reflejo de la mayor presión que debe generar para impulsar la sangre hacia la circulación sistémica. Envolviendo al miocardio se encuentra el pericardio, un saco fibroseroso de doble capa que fija el corazón al mediastino, lo protege frente a la fricción y limita su dilatación aguda excesiva. Entre las dos hojas del pericardio seroso existe una pequeña cantidad de líquido que actúa como lubricante. Cada latido es un ciclo cardíaco completo que alterna una fase de contracción (sístole) con una fase de relajación y llenado (diástole). La señal eléctrica que inicia cada ciclo nace en el nodo sinusal, un grupo de células especializadas situado en la pared de la aurícula derecha que funciona como marcapasos natural. Desde ahí, el impulso se propaga por las aurículas, llega al nodo auriculoventricular (donde sufre un breve retraso que permite la contracción auricular completa antes de la ventricular) y desciende por el haz de His y sus ramas hasta activar los ventrículos. El volumen de sangre que el ventrículo expulsa en cada latido es el volumen sistólico; multiplicado por la frecuencia cardíaca, da el gasto cardíaco. En reposo ronda los 5 litros por minuto, pero durante el ejercicio intenso puede superar los 25 litros en un deportista entrenado. Del latín cor, cordis, que ya significaba "corazón" tanto en sentido anatómico como figurado. La forma castellana "corazón" se desarrolló a través del latín vulgar peninsular, con una terminación aumentativa cuyo origen exacto los filólogos todavía discuten. Cuatro. Dos aurículas (derecha e izquierda), que reciben la sangre, y dos ventrículos (derecho e izquierdo), que la impulsan. Las aurículas y los ventrículos de un mismo lado se comunican entre sí a través de una válvula; los dos lados están separados por los tabiques interauricular e interventricular. Porque trabaja contra presiones distintas. El ventrículo derecho impulsa la sangre hacia los pulmones, un circuito de baja presión. El izquierdo la envía a todo el cuerpo a través de la aorta, lo que exige generar una presión mucho mayor. Esa mayor carga de trabajo se traduce en una pared muscular más gruesa. Sí, es una aproximación razonable. Con una frecuencia media de 70 latidos por minuto, se obtienen unos 100 800 latidos en 24 horas. A lo largo de una vida de 80 años, eso supone más de 2 900 millones de contracciones. Si desea profundizar en la anatomía y la fisiología del corazón, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el corazón
Anatomía de las cavidades y las válvulas
Las tres capas de la pared cardíaca
El ciclo cardíaco y la generación del impulso
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra corazón?
¿Cuántas cavidades tiene el corazón?
¿Por qué el ventrículo izquierdo es más grueso que el derecho?
¿Es cierto que el corazón late unas 100 000 veces al día?
Referencias
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