DICCIONARIO MÉDICO
Insuficiencia mitral
La insuficiencia mitral es una valvulopatía en la que la válvula mitral no cierra por completo y permite que parte de la sangre vuelva, en cada latido, desde el ventrículo izquierdo hacia la aurícula del mismo lado. Ese reflujo recibe el nombre de regurgitación. Cuando se mantiene en el tiempo, obliga a las cavidades izquierdas del corazón a manejar un volumen de sangre que no les corresponde. Situada entre la aurícula izquierda y el ventrículo izquierdo, la válvula mitral trabaja como una compuerta de un solo sentido: se abre para dejar pasar la sangre hacia el ventrículo y se cierra cuando este se contrae, de modo que la sangre salga hacia la aorta sin retroceder. En la insuficiencia mitral ese cierre falla. Una parte del volumen que el ventrículo debería expulsar hacia el cuerpo regresa a la aurícula durante la sístole. El adjetivo mitral tiene una procedencia llamativa. Andreas Vesalio, en el siglo XVI, bautizó la válvula por el parecido de sus dos velos con la mitra, el tocado de dos picos de los obispos. De ahí que también se la conozca como válvula bicúspide o válvula auriculoventricular izquierda. El término viene del latín mitra, y este del griego mítra (banda o ceñidor que se llevaba en la cabeza). Cerrar bien no depende solo de los velos. La válvula mitral es un aparato completo: dos valvas, un anillo fibroso que las enmarca y un sistema de cuerdas tendinosas ancladas a los músculos papilares del ventrículo, que sujetan las valvas como los cabos sostienen un paracaídas. Si alguna de esas piezas falla (una valva engrosada, un anillo dilatado, una cuerda rota), los velos dejan de encontrarse en el centro y aparece la fuga. Al principio el corazón disimula el problema. La aurícula izquierda se distiende para acoger el volumen que le regresa y el ventrículo se adapta a bombear de más. Esa compensación tiene un límite. Cuando se rebasa, la sobrecarga se transmite hacia atrás, hacia el territorio de las venas pulmonares. Se distinguen dos grandes mecanismos. En la insuficiencia mitral primaria, u orgánica, el daño reside en la propia válvula: un velo que prolapsa, secuelas de fiebre reumática, una infección que ha erosionado el tejido. En la secundaria, o funcional, la válvula está sana; lo que se altera es el ventrículo, que al dilatarse arrastra los músculos papilares y desplaza el punto donde las valvas deberían juntarse. La válvula, en ese segundo caso, es víctima y no culpable. Existe otra división, según el ritmo de aparición. La forma crónica se instala a lo largo de años y concede al corazón tiempo para adaptarse. La aguda irrumpe de golpe, por ejemplo cuando se rompe una cuerda tendinosa, y no deja margen de preparación. Los dos términos apuntan a la misma válvula, pero describen averías opuestas. La estenosis mitral es un estrechamiento: la válvula no abre lo suficiente y estorba el paso de la sangre hacia el ventrículo. La insuficiencia es lo contrario, un cierre incompleto que permite el reflujo. Una obstruye; la otra deja escapar. Pueden coincidir en la misma persona, situación que se denomina doble lesión mitral. Por su forma. Vesalio, en el siglo XVI, reconoció en sus dos velos el perfil de una mitra episcopal, el tocado de dos puntas de los obispos, y ese nombre acabó imponiéndose sobre el de bicúspide. Sí. Regurgitación, insuficiencia e incompetencia valvular se emplean como sinónimos para nombrar el reflujo de sangre a través de una válvula que no cierra bien. La palabra regurgitación procede del latín y alude, precisamente, a un flujo que vuelve por donde vino. Cambian la válvula afectada y el momento del reflujo. En la mitral, la sangre refluye durante la sístole, cuando el ventrículo se contrae, hacia la aurícula. En la insuficiencia aórtica el escape ocurre en diástole, desde la aorta de vuelta al ventrículo. Las dos comparten el fondo del problema: una válvula del lado izquierdo que ha dejado de cerrar. Con frecuencia, sí. Las formas crónicas leves pueden pasar inadvertidas durante mucho tiempo, porque el corazón compensa la sobrecarga antes de que se haga notar. Valorar su repercusión corresponde a la evaluación cardiológica. Consulte también la información clínica sobre la insuficiencia mitral Si busca información sobre las manifestaciones, el diagnóstico y las opciones de tratamiento de esta valvulopatía, puede consultar la página Insuficiencia mitral elaborada por el departamento de Cardiología de la Clínica Universidad de Navarra.Qué es la insuficiencia mitral
Por qué la válvula deja de sellar
Tipos de insuficiencia mitral
Insuficiencia mitral y estenosis mitral
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama válvula mitral?
¿Es lo mismo insuficiencia mitral que regurgitación mitral?
¿En qué se diferencia de la insuficiencia aórtica?
¿Puede existir sin que la persona lo perciba?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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