DICCIONARIO MÉDICO
Cuerpo aórtico
Los cuerpos aórticos son pequeñas agrupaciones de células quimiorreceptoras situadas en el cayado de la aorta. Su función consiste en detectar variaciones en la composición de la sangre arterial, en particular descensos en la concentración de oxígeno, y transmitir esa información al tronco encefálico para ajustar la ventilación y la frecuencia cardíaca. Cada cuerpo aórtico tiene un diámetro de apenas 2 a 4 milímetros y está formado por dos tipos celulares: las neuronas quimiorreceptoras (células glomus o de tipo I, encargadas de la transducción del estímulo) y las células de sostén o de tipo II, con función estructural. La irrigación de estos pequeños órganos es desproporcionadamente rica en relación con su tamaño, lo que les permite monitorizar de forma continua los gases disueltos en el plasma. Las aferencias de los cuerpos aórticos viajan por el nervio vago hasta el núcleo del tracto solitario en el bulbo raquídeo. Cuando la presión parcial de oxígeno cae o la de dióxido de carbono se eleva, la señal aferente incrementa la frecuencia respiratoria y puede modificar el tono vascular para redistribuir el flujo sanguíneo. El mecanismo es un complemento del que ejecutan los cuerpos carotídeos, localizados en la bifurcación de la arteria carótida común. Los cuerpos aórticos y los cuerpos carotídeos comparten la misma misión (vigilar la oxigenación sanguínea), pero sus conexiones centrales no son idénticas. Los carotídeos envían sus señales por el nervio glosofaríngeo (IX par craneal); los aórticos lo hacen por el vago (X par). Esta diferencia tiene implicaciones experimentales: la denervación de los cuerpos carotídeos atenúa de forma notable la respuesta ventilatoria a la hipoxia en el ser humano, mientras que la contribución aislada de los aórticos parece menor, aunque no irrelevante. Existe, además, una confusión terminológica que conviene aclarar. El nombre «cuerpo aórtico» designa los quimiorreceptores del cayado aórtico. El «cuerpo paraaórtico», en cambio, se refiere con frecuencia al órgano de Zuckerkandl, un paraganglio simpático localizado en la aorta abdominal, cerca de la bifurcación ilíaca. Son estructuras anatómicamente distintas, con funciones diferentes y origen embriológico dispar. Emil Zuckerkandl, profesor de anatomía en la Universidad de Viena, describió en 1901 un cúmulo de tejido cromafín situado en el retroperitoneo, en el espacio intercavoaórtico, por encima de la bifurcación de la aorta abdominal o en el origen de la arteria mesentérica inferior. Alfred Kohn detalló su morfología celular dos años después. El órgano de Zuckerkandl pertenece al sistema simpático y contiene células cromafines capaces de sintetizar catecolaminas; nada que ver con los quimiorreceptores del cayado aórtico dedicados a la detección de gases. En el feto, este órgano es proporcionalmente grande y funciona como fuente de catecolaminas antes de que la médula suprarrenal madure. Tras el nacimiento involuciona y en el adulto queda reducido a vestigios dispersos. Su relevancia clínica estriba en que puede dar origen a un paraganglioma (también llamado feocromocitoma extraadrenal), un tumor neuroendocrino infrecuente que secreta catecolaminas y provoca hipertensión arterial paroxística. No, aunque la terminología preste a confusión. El cuerpo aórtico es un quimiorreceptor del cayado aórtico, vinculado al nervio vago, que vigila la concentración de oxígeno en sangre. El órgano de Zuckerkandl es un paraganglio simpático abdominal, derivado de la cresta neural, que contiene células cromafines productoras de catecolaminas. Algunas fuentes utilizan «cuerpo paraaórtico» para ambos, lo que añade ambigüedad. En la práctica clínica, la pérdida aislada de la función de los cuerpos aórticos no suele producir efectos perceptibles, porque los cuerpos carotídeos asumen la mayor parte de la quimiorrecepción periférica. La situación cambia si ambos sistemas fallan simultáneamente: la respuesta ventilatoria a la hipoxia puede verse gravemente comprometida. Los tumores de los quimiorreceptores aórticos son muy raros, pero se han descrito como quemodectomas o paragangliomas no funcionantes. Son mucho menos frecuentes que los paragangliomas del órgano de Zuckerkandl o los del cuerpo carotídeo, que representan la localización más habitual de este tipo de tumores en la cabeza y el cuello. Si desea profundizar en conceptos vinculados al cuerpo aórtico, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el cuerpo aórtico
Cuerpos aórticos y cuerpos carotídeos: dos sistemas con vías diferentes
El órgano de Zuckerkandl y los paraganglios abdominales
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo el cuerpo aórtico que el órgano de Zuckerkandl?
¿Qué ocurre si los cuerpos aórticos dejan de funcionar?
¿Puede surgir un tumor del cuerpo aórtico?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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