DICCIONARIO MÉDICO
Paraganglioma
El paraganglioma es un tumor neuroendocrino poco frecuente que se origina en los paraganglios, pequeñas agrupaciones de células cromafines o no cromafines asociadas al sistema nervioso autónomo. Puede aparecer en localizaciones muy diversas del organismo, desde la base del cráneo hasta el suelo pélvico, y su comportamiento biológico varía según el tejido de origen. El término se forma con tres elementos griegos: παρά (pará), «junto a»; γάγγλιον (gánglion), «nudo» o «ganglio»; y -ωμα (-oma), «tumor». Literalmente: tumor que crece junto a un ganglio. Los paraganglios son estructuras anatómicas de la cresta neural embrionaria que persisten en el adulto dispersas a lo largo de los grandes vasos y los nervios del sistema autónomo. No son ganglios nerviosos propiamente dichos, pese a lo que sugiere su nombre: contienen células neuroendocrinas especializadas que detectan cambios químicos en la sangre (quimiorreceptores) o producen catecolaminas (adrenalina, noradrenalina, dopamina). Hasta 2004, la terminología era confusa. Se hablaba de «feocromocitoma» tanto para los tumores de la médula suprarrenal como para los de localizaciones extraadrenales, y el vocablo «quimiodectoma» se aplicaba a los de cabeza y cuello. La clasificación de la Organización Mundial de la Salud de 2004 ordenó la nomenclatura: reservó el nombre feocromocitoma para los tumores de la médula suprarrenal y adoptó «paraganglioma» seguido de la localización anatómica para todos los demás. Los paraganglios se distribuyen en dos poblaciones que difieren en localización, función y relevancia clínica. Los simpáticos se concentran a lo largo de la cadena simpática paravertebral y los grandes vasos abdominales y pélvicos. Sus células producen catecolaminas, las mismas hormonas que fabrica la médula de la glándula suprarrenal. Un paraganglioma originado en estos paraganglios tiende a ser funcionante (es decir, secreta catecolaminas al torrente sanguíneo) y, desde el punto de vista biológico, se comporta de modo análogo al feocromocitoma. En la cabeza y el cuello se concentra la segunda población, la parasimpática: cuerpo carotídeo (en la bifurcación de la arteria carótida), glomus yugular, glomus vagal y glomus timpánico, entre otros. Estas células no producen catecolaminas en cantidades relevantes. Los paragangliomas de cabeza y cuello son, por regla general, no funcionantes. Crecen lentamente y rara vez hacen metástasis, pero su cercanía a nervios craneales y vasos de gran calibre les confiere una complejidad propia. La incidencia conjunta de feocromocitomas y paragangliomas extraadrenales es baja: se estima en torno a 0,6 casos por 100 000 personas y año según los registros de Orphanet. De ese total, los paragangliomas extraadrenales representan aproximadamente una quinta parte; el resto son feocromocitomas suprarrenales. Uno de los rasgos que distingue a estos tumores del panorama oncológico general es la proporción de casos hereditarios. Se calcula que entre el 30 % y el 40 % de los paragangliomas tienen una base genética identificable, una cifra muy superior a la de la mayoría de las neoplasias sólidas. Las mutaciones más estudiadas afectan a los genes que codifican las subunidades de la enzima succinato deshidrogenasa (SDHA, SDHB, SDHC, SDHD y SDHAF2), un complejo mitocondrial del ciclo de Krebs. También se asocian con síndromes hereditarios más amplios, como la neoplasia endocrina múltiple tipo 2, la enfermedad de Von Hippel-Lindau y la neurofibromatosis tipo 1, aunque en estos síndromes predomina el feocromocitoma sobre el paraganglioma extraadrenal. La confusión entre ambos términos persiste en el lenguaje clínico. La distinción actual es topográfica: si el tumor asienta en la médula suprarrenal, es un feocromocitoma; si lo hace en cualquier otro paraganglio del organismo, es un paraganglioma. Ambos comparten el mismo origen embriológico (la cresta neural), la misma estirpe celular (células cromafines o células principales derivadas de ella) y, en muchos casos, las mismas mutaciones predisponentes. Son, en cierto modo, el mismo tumor en ubicaciones distintas, razón por la que Orphanet y otros registros de enfermedades raras los agrupan bajo la denominación conjunta «feocromocitoma-paraganglioma». Hay una diferencia funcional que merece atención. Los feocromocitomas son casi siempre secretores de catecolaminas. Los paragangliomas, solo cuando derivan de paraganglios simpáticos. Los de cabeza y cuello, parasimpáticos, habitualmente no secretan. Del griego παρά (pará), «junto a», γάγγλιον (gánglion), «nudo» o «ganglio nervioso», y el sufijo -ωμα (-oma), «tumor». El nombre hace referencia al tejido de origen: los paraganglios, unas agrupaciones celulares situadas en la vecindad de los ganglios y troncos nerviosos del sistema autónomo. No, aunque están emparentados. El feocromocitoma es, técnicamente, un paraganglioma de la médula suprarrenal. El resto de los paragangliomas, los que nacen fuera de la glándula suprarrenal, se denominan simplemente «paragangliomas» seguidos de su localización. La OMS estableció esa distinción terminológica en 2004. Depende de su origen. Los que derivan de paraganglios simpáticos (abdomen, pelvis, tórax) suelen producir catecolaminas. Los de cabeza y cuello, originados en paraganglios parasimpáticos, generalmente no lo hacen. Es una distinción con implicaciones clínicas relevantes, porque la secreción de catecolaminas altera la presión arterial y otros parámetros cardiovasculares. Sí, y con una frecuencia notable. Se estima que entre el 30 % y el 40 % de los casos tienen una base genética identificable. Las mutaciones más conocidas afectan a los genes de la succinato deshidrogenasa (SDHx), pero también se han descrito en pacientes con enfermedad de Von Hippel-Lindau, neoplasia endocrina múltiple tipo 2 y neurofibromatosis tipo 1. Si desea profundizar en conceptos asociados al paraganglioma, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el paraganglioma
Paraganglios simpáticos y parasimpáticos
Epidemiología y componente hereditario
Diferenciación entre paraganglioma y feocromocitoma
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra «paraganglioma»?
¿Es lo mismo un paraganglioma que un feocromocitoma?
¿Todos los paragangliomas producen hormonas?
¿Puede ser hereditario?
Referencias
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