DICCIONARIO MÉDICO

Carótida

La arteria carótida es cada una de las dos arterias principales del cuello que conducen sangre oxigenada desde el corazón hasta la cabeza y el encéfalo. Existe una a cada lado, y cada una se divide —a la altura del cartílago tiroides— en una carótida externa, que irriga la cara y el cuero cabelludo, y una carótida interna, que penetra en el cráneo para irrigar el cerebro.

Qué es la arteria carótida

Las arterias carótidas son el principal eje de irrigación de la cabeza. Cada carótida común asciende por el cuello sin emitir ramas hasta que, aproximadamente a la altura del borde superior del cartílago tiroides (nivel de la cuarta vértebra cervical), se bifurca en dos vasos con territorios bien diferenciados: la carótida externa, destinada a las estructuras extracraneales (cara, cuero cabelludo, faringe, meninges), y la carótida interna, que entra en el cráneo y constituye la fuente principal de sangre para el cerebro y el ojo.

El nombre tiene raíz griega. Deriva de καρωτίδες (karōtídes), formado sobre κάρος (káros), "modorra" o "estupor profundo", y el sufijo -tēs, "que hace, que produce". Literalmente: las arterias que adormecen. Rufo de Éfeso, médico griego del siglo I-II d. C., ya explicaba que si se comprimen estas arterias a su paso por el cuello se provoca pérdida del habla y estupor —observación fisiológicamente correcta, puesto que la compresión reduce bruscamente el flujo cerebral—. Celso la latinizó como carotides en el siglo I d. C. La primera documentación en latín renacentista data de 1521; en francés aparece como carotide en 1541.

Conviene despejar una confusión frecuente: la carótida es una arteria, no una vena. El vaso venoso que la acompaña en el cuello es la vena yugular interna. Ambas discurren juntas dentro de la vaina carotídea, envueltas junto con el nervio vago, pero desempeñan funciones opuestas: la carótida lleva sangre oxigenada del corazón al cerebro; la yugular devuelve la sangre desoxigenada del cerebro al corazón.

De la carótida común a la bifurcación

Las dos carótidas comunes (también llamadas carótidas primitivas) tienen un origen asimétrico. La izquierda nace directamente del cayado aórtico, lo que le da un breve segmento intratorácico antes de entrar en el cuello. La derecha, en cambio, procede del tronco braquiocefálico y es cervical desde su origen.

A partir de ahí, ambas ascienden de forma simétrica por el cuello, por delante de las apófisis transversas de las vértebras cervicales, mediales al músculo esternocleidomastoideo. No emiten ninguna rama colateral durante todo su recorrido cervical —un detalle anatómico que distingue a la carótida común de otras grandes arterias—. Su bifurcación se produce habitualmente entre C3 y C5, con la variante más frecuente a la altura de C4.

En la propia bifurcación se sitúan dos estructuras neurosensoriales de importancia funcional considerable. El seno carotídeo es una dilatación de la pared arterial rica en barorreceptores: detecta cambios en la presión arterial y participa en el reflejo que ajusta la frecuencia cardíaca y el tono vascular. El cuerpo carotídeo, por su parte, es un pequeño paraganglio quimiorreceptor que monitoriza la concentración de oxígeno, dióxido de carbono y pH de la sangre arterial. Son estructuras vecinas pero funcionalmente distintas: una responde a la presión; la otra, a la composición química de la sangre.

El punto donde se palpa el pulso carotídeo se localiza justo por delante del borde anterior del esternocleidomastoideo, en el surco que este músculo forma con la tráquea. Es uno de los pulsos más accesibles del organismo y el que se recomienda buscar en situaciones de emergencia para comprobar si hay latido eficaz.

Carótida externa y carótida interna

Tras la bifurcación, la carótida externa se dirige hacia la superficie y se ramifica profusamente: da ocho ramas clásicas que irrigan la cara, la lengua, la faringe, el cuero cabelludo, el oído medio, la glándula tiroides y parte de las meninges. Sus dos ramas terminales —la arteria maxilar y la arteria temporal superficial— son las de mayor calibre y las que aportan irrigación a la fosa infratemporal y a la región temporal del cráneo, respectivamente.

La carótida interna sigue un trayecto más complejo. No emite ramas en el cuello; entra en el cráneo a través del conducto carotídeo del peñasco del temporal, atraviesa el seno cavernoso —donde describe un trazado en S conocido como sifón carotídeo— y termina dividiéndose en la arteria cerebral anterior y la arteria cerebral media. También da origen a la arteria oftálmica, responsable de la irrigación del ojo. La obstrucción de la carótida interna es una de las causas principales de ictus isquémico, pero el desarrollo clínico de la estenosis carotídea excede el alcance anatómico de esta entrada.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra "carótida"?

Del griego καρωτίδες (karōtídes), que significa literalmente "las que adormecen". El nombre se debe a que la compresión de estas arterias en el cuello provoca pérdida de conciencia al reducir bruscamente el flujo sanguíneo cerebral. Rufo de Éfeso, en el siglo I-II d. C., ya documentó esta observación. Celso la incorporó al latín médico como carotides.

¿Existe la "vena carótida"?

No. La carótida es exclusivamente una arteria. El vaso venoso que la acompaña en el cuello se llama vena yugular interna, y ambas discurren juntas dentro de la vaina carotídea, pero son vasos distintos con funciones opuestas. La confusión es habitual fuera del ámbito médico.

¿Dónde se localiza la carótida en el cuello?

Se palpa en el surco que se forma entre el borde anterior del músculo esternocleidomastoideo y la tráquea. Es un punto relativamente superficial. Cuando se gira ligeramente la cabeza hacia el lado contrario, el pulso carotídeo se hace más accesible. En la reanimación cardiopulmonar se recomienda como pulso de referencia para comprobar si hay latido.

¿Es lo mismo "carótida" que "yugular"?

En absoluto. La carótida es una arteria que lleva sangre oxigenada hacia el cerebro; la yugular es una vena que devuelve sangre venosa desde el cerebro hacia el corazón. Comparten trayecto en el cuello —envueltas juntas en la vaina carotídea, junto con el nervio vago—, pero ni su dirección de flujo ni su función ni su estructura son las mismas.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Anatomía de la arteria carótida. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  2. Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI). Accidente cerebrovascular: causas y factores de riesgo.
  3. Instituto Nacional del Cáncer (NCI). Definición de arteria carótida. Diccionario de cáncer del NCI.
  4. Real Academia Española. Carótida. Diccionario de la lengua española.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la arteria carótida, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Carótida externa: rama de la bifurcación carotídea que irriga la cara, el cuero cabelludo, la faringe y las meninges.
  • Carótida interna: rama que penetra en el cráneo e irriga el cerebro y el ojo.
  • Carótida cavernosa: porción de la carótida interna que atraviesa el seno cavernoso formando el sifón carotídeo.
  • Seno carotídeo: dilatación arterial en la bifurcación, con función barorreceptora.
  • Cuerpo carotídeo: paraganglio quimiorreceptor situado en la bifurcación de la carótida común.
  • Carotídeo: adjetivo que designa lo relativo a la arteria carótida o a sus estructuras asociadas.
  • Pulso carotídeo: pulso palpable en la región cervical anterior, utilizado como referencia en emergencias.
  • Yugular: adjetivo referido a las venas del cuello que drenan la sangre de la cabeza hacia el corazón.
  • Arco de la aorta: porción del cayado aórtico de la que nace directamente la carótida común izquierda.
  • Tronco arterial braquiocefálico: vaso del que se origina la carótida común derecha.

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