DICCIONARIO MÉDICO
Carótida interna
La arteria carótida interna es la rama de la carótida común destinada a irrigar el encéfalo, el ojo y diversas estructuras intracraneales. Forma la circulación cerebral anterior y, junto con las arterias vertebrales, garantiza el aporte sanguíneo continuo que el cerebro necesita para mantener su actividad metabólica. La carótida interna nace de la bifurcación de la carótida común a nivel del borde superior del cartílago tiroides, aproximadamente a la altura de la cuarta vértebra cervical. Desde allí asciende por el cuello sin emitir ramas hasta penetrar en la base del cráneo a través del canal carotídeo del hueso temporal. Ese trayecto cervical "silencioso", sin ramificaciones, constituye una de sus peculiaridades anatómicas: toda la sangre que transporta se reserva íntegramente para el territorio intracraneal. Su nombre comparte la etimología de la familia: procede del griego κάρος (káros), "sopor profundo", porque la compresión de estas arterias en el cuello causaba pérdida de conocimiento. El calificativo interna la distingue de la carótida externa, que irriga la cara y las estructuras superficiales. La clasificación más utilizada en la práctica clínica actual divide la carótida interna en siete segmentos, numerados de C1 a C7 en sentido distal (la propuesta de Bouthillier, de 1996). El segmento cervical (C1) va desde la bifurcación hasta la entrada en el canal carotídeo. El segmento petroso (C2) discurre dentro del peñasco del temporal, donde emite ramas menores como la arteria carotidotimpánica. El segmento lacerado (C3) cruza el agujero rasgado anterior sin atravesarlo realmente, sino pasando por encima de su plano. A partir de ahí, la arteria entra en el seno cavernoso. El segmento cavernoso (C4) describe un recorrido sinuoso en forma de S (el llamado sifón carotídeo) rodeado por sangre venosa y por los nervios oculomotor, troclear, oftálmico y abducens. El segmento clinoideo (C5) es breve y discurre entre los dos anillos durales que separan el espacio intracavernoso del subaracnoideo. Tras perforar la duramadre, la arteria alcanza su segmento oftálmico (C6), del que nace la arteria oftálmica, y finalmente su segmento comunicante (C7), que se divide en sus ramas terminales: las arterias cerebrales anterior y media. La carótida interna es la fuente principal de la circulación cerebral anterior, que irriga los lóbulos frontal y parietal, gran parte del lóbulo temporal y estructuras profundas como los ganglios basales y la cápsula interna. Su conexión con la circulación posterior (dependiente de las arterias vertebrales) se establece a través de las arterias comunicantes del polígono de Willis, una anastomosis que permite, al menos en teoría, compensar una obstrucción parcial redirigiendo el flujo por rutas alternativas. La eficacia de esa compensación varía mucho de una persona a otra, porque el polígono de Willis rara vez es completamente simétrico. La aterosclerosis de la carótida interna, sobre todo en su segmento proximal cercano a la bifurcación, es una de las causas más frecuentes de accidente cerebrovascular isquémico. La estenosis progresiva reduce el flujo y favorece la formación de émbolos que viajan hasta las arterias cerebrales. El territorio que irrigan. La interna lleva sangre al cerebro, al ojo y al oído interno; la externa irriga la cara, el cuero cabelludo, la lengua, la tiroides y las meninges superficiales. La interna no emite ramas en el cuello; la externa emite seis ramas colaterales antes de dividirse en sus dos terminales. Es la curva en forma de S que describe la carótida interna dentro del seno cavernoso (segmento C4). Ese recorrido sinuoso amortigua las pulsaciones arteriales antes de que la sangre llegue al cerebro y ofrece una referencia radiológica importante en los estudios de imagen. Porque las bifurcaciones arteriales generan turbulencias en el flujo sanguíneo. Esa alteración del flujo laminar produce un estrés mecánico sobre la pared del vaso que favorece la infiltración de lípidos y el desarrollo de la placa ateromatosa. Es un fenómeno hemodinámico, no exclusivo de la carótida, pero especialmente relevante aquí por las consecuencias que una oclusión tiene sobre el aporte sanguíneo cerebral. Si desea profundizar en conceptos asociados a la carótida interna, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la carótida interna
Segmentos anatómicos
Territorio de irrigación y relevancia clínica
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia a la carótida interna de la externa?
¿Qué es el sifón carotídeo?
¿Por qué es tan frecuente la aterosclerosis justo en la bifurcación?
Referencias
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