DICCIONARIO MÉDICO
Carótida cavernosa
La expresión "carótida cavernosa" designa el segmento de la arteria carótida interna que discurre dentro del seno cavernoso, una estructura venosa situada a los lados de la silla turca en la base del cráneo. Este segmento, también denominado C4 en la clasificación de Bouthillier, es el tramo en el que la arteria describe el sifón carotídeo y se rodea de sangre venosa y nervios craneales de gran importancia clínica. Dentro de la clasificación segmentaria de la carótida interna, el segmento cavernoso (C4) corresponde al tramo que va desde la salida del canal carotídeo en el vértice del peñasco temporal hasta el anillo dural proximal que marca la entrada al espacio subaracnoideo. A lo largo de ese recorrido, la arteria describe un trazado sinuoso en forma de S que recibe el nombre de sifón carotídeo. La finalidad de esa curvatura no está del todo establecida, pero se acepta que amortigua la onda pulsátil antes de que la sangre alcance las arterias cerebrales. El término combina "carótida" (del griego κάρος, káros, "sopor profundo") con "cavernosa", referido al seno cavernoso. La relación de vecindad entre la arteria y esta estructura venosa tiene consecuencias clínicas directas, porque cualquier solución de continuidad en la pared arterial dentro del seno puede dar lugar a una comunicación anómala entre sangre arterial y venosa. El seno cavernoso no es simplemente una cavidad rellena de sangre: es un plexo venoso trabecular atravesado por estructuras de primer orden. La carótida interna, en su segmento cavernoso, queda rodeada por la sangre venosa del seno y mantiene una relación íntima con varios nervios craneales. El nervio oculomotor (III par), el troclear (IV par) y la rama oftálmica del trigémino (V1) discurren por la pared lateral del seno. El nervio abducens (VI par) pasa más cerca de la arteria, entre la pared del vaso y la sangre venosa, lo que lo hace especialmente vulnerable a la compresión cuando el seno se dilata por cualquier causa. Esa convivencia anatómica explica por qué las lesiones que afectan a este segmento producen un cuadro clínico tan característico, con alteraciones oculomotoras, dolor facial y congestión orbitaria. Un proceso expansivo dentro del seno cavernoso puede comprimir simultáneamente la arteria y varios pares craneales en un espacio de apenas unos centímetros cúbicos. La fístula carótido-cavernosa (FCC) es la patología más específica de este segmento. Se trata de una comunicación anormal entre la arteria carótida y el seno cavernoso que establece un cortocircuito arteriovenoso. La sangre arterial, a alta presión, se vierte directamente en el seno venoso, lo que invierte el flujo de las venas que drenan en él y produce una congestión retrógrada que se transmite con frecuencia hacia la órbita a través de la vena oftálmica superior. La clasificación de Barrow (1985) distingue cuatro tipos. Las fístulas de tipo A son directas: la comunicación se establece entre el tronco principal de la carótida interna y el seno cavernoso, habitualmente como consecuencia de un traumatismo craneoencefálico o, con menor frecuencia, de la rotura espontánea de un aneurisma intracavernoso. Son de alto flujo y debutan de forma abrupta. Los tipos B, C y D son fístulas indirectas o durales, alimentadas por ramas meníngeas de la carótida interna, de la carótida externa o de ambas. Estas últimas suelen ser de bajo flujo, de instalación gradual, y en ocasiones se resuelven de forma espontánea. La curva en S que describe la carótida interna dentro del seno cavernoso. Es una referencia anatómica visible en la angiografía y en la angio-TC, y su morfología varía entre individuos. No. Su incidencia como complicación de traumatismos craneofaciales se estima entre el 0,2 % y el 0,3 % de los casos. Las formas espontáneas son más raras aún, y suelen asociarse a factores como hipertensión arterial, conectivopatías o aterosclerosis avanzada de la pared carotídea. Porque la sangre arterial que entra en el seno cavernoso refluye por la vena oftálmica superior hacia la órbita, produciendo congestión venosa. Eso se traduce en exoftalmos pulsátil (protrusión del ojo con latido), enrojecimiento conjuntival y, en ocasiones, un soplo audible con el estetoscopio sobre la órbita. Los nervios oculomotores, comprimidos por la dilatación del seno, pueden provocar visión doble. Si desea profundizar en conceptos asociados al segmento cavernoso de la carótida, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la carótida cavernosa
Relaciones anatómicas dentro del seno cavernoso
La fístula carótido-cavernosa
Preguntas frecuentes
¿Qué es el sifón carotídeo?
¿Es frecuente la fístula carótido-cavernosa?
¿Por qué la fístula afecta al ojo?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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