DICCIONARIO MÉDICO
Yeyuno
El yeyuno es la porción media del intestino delgado, comprendida entre el duodeno y el íleon. Representa aproximadamente las dos quintas partes de la longitud total del intestino delgado y es el segmento donde tiene lugar la mayor parte de la absorción intestinal de nutrientes. Su nombre procede del latín iēiūnum, "vacío" o "en ayunas", porque los anatomistas de la antigüedad lo encontraban sistemáticamente sin contenido al abrir los cadáveres. El yeyuno es el segundo de los tres segmentos del intestino delgado. Comienza en la flexura duodenoyeyunal —el ángulo en que el duodeno se hace intraperitoneal, a la altura de la segunda vértebra lumbar— y se continúa sin un límite macroscópico neto con el íleon. Un criterio convencional sitúa la transición entre yeyuno e íleon en torno al punto donde se ha recorrido el 40 % de la longitud del intestino delgado distal al duodeno, pero no existe una marca anatómica que los separe de forma inequívoca: las diferencias entre uno y otro son graduales. El nombre tiene una historia etimológica interesante. La palabra española procede del latín iēiūnum, recogido en la expresión intestinum iēiūnum, literalmente "intestino en ayunas" o "intestino vacío". Pero el latín es a su vez un calco del griego: ya Hipócrates, en el siglo V a.C., empleaba el término νῆστις (nēstis, "que ayuna") para esta porción del intestino. Aulo Cornelio Celso, en su De Medicina del siglo I, explica el motivo en latín y traslada el término al uso médico romano. La razón es siempre la misma: al abrir la cavidad abdominal de los cadáveres, esta porción del intestino aparecía sistemáticamente vacía de contenido alimentario, a diferencia del estómago o del colon. La explicación fisiológica es sencilla: el yeyuno absorbe los nutrientes con tanta eficiencia que su contenido se reduce muy rápidamente y el quimo que le llega se transforma en un material cada vez más líquido y pobre conforme avanza. De ahí la impresión de "vacío" que daba en las disecciones. La voz pasa al latín tardío y medieval (documentada en San Isidoro, siglos VI-VII), aparece en textos médicos hispánicos del siglo XV, y la misma raíz pervive hoy en el español ayuno y desayuno (la comida que rompe el ayuno). La flexura duodenoyeyunal está fijada a la pared posterior del abdomen por una banda fibromuscular llamada ligamento de Treitz (o músculo suspensorio del duodeno), que parte del pilar derecho del diafragma. Este punto anatómico tiene una importancia clínica considerable: se utiliza convencionalmente como frontera entre el tracto digestivo superior y el inferior, y es la referencia que el cirujano busca cuando necesita identificar el comienzo del yeyuno durante una intervención abdominal —por ejemplo, para medir la longitud del asa alimentaria en una Y de Roux—. La distinción entre hemorragia digestiva alta y baja también se establece tradicionalmente tomando el ligamento de Treitz como referencia. A partir de la flexura, el yeyuno se dispone en asas intestinales intraperitoneales sueltas, suspendidas del mesenterio, que ocupan preferentemente el cuadrante superior izquierdo del abdomen. Las asas del íleon, en cambio, tienden a situarse en el cuadrante inferior derecho y en la pelvis, aunque esta distribución es variable. El yeyuno tiene un diámetro algo mayor que el íleon —unos 3 cm frente a 2 cm—, una pared más gruesa, un color más rosado por su mayor vascularización, y presenta pliegues circulares de la mucosa (las llamadas válvulas conniventes o pliegues de Kerckring) más abundantes y prominentes. En el íleon, estos pliegues se van atenuando progresivamente hasta casi desaparecer en su porción terminal. La irrigación depende de las arterias yeyunales, ramas de la arteria mesentérica superior, que forman arcadas vasculares en el mesenterio antes de emitir vasos rectos hacia la pared intestinal. Las arcadas yeyunales son menos numerosas y más amplias que las del íleon —habitualmente una o dos hileras frente a tres o cuatro—, un detalle que permite al cirujano distinguir a simple vista un asa yeyunal de una ileal durante la intervención. El drenaje venoso sigue el mismo recorrido a través de la vena mesentérica superior, que vierte en la vena porta. La pared del yeyuno presenta las cuatro capas características del tubo digestivo (mucosa, submucosa, muscular y serosa), pero lo que la distingue es la superficie absortiva amplificada por tres niveles estructurales sucesivos. En primer lugar, los pliegues circulares macroscópicos de la mucosa, que multiplican la superficie por tres. En segundo, las vellosidades intestinales, proyecciones digitiformes de aproximadamente 1 mm de altura, visibles con lupa, que multiplican la superficie otras diez veces. Y en tercero, las microvellosidades del borde en cepillo de los enterocitos, visibles solo al microscopio electrónico, que la multiplican otras veinte veces más. Esta triple amplificación lleva la superficie absortiva efectiva del intestino delgado a un área estimada en torno a los 200-300 m² —una superficie aproximadamente equivalente a la de una pista de tenis—, de los cuales una proporción muy alta corresponde al yeyuno. En las criptas situadas entre las vellosidades (criptas de Lieberkühn) se renuevan continuamente los enterocitos, junto con células caliciformes productoras de moco y otras estirpes celulares secretoras. El recambio del epitelio yeyunal es uno de los más rápidos del organismo: la totalidad de la capa absortiva se renueva cada 3-5 días. Las placas de Peyer, agregados de tejido linfoide submucoso, son más escasas en el yeyuno que en el íleon, donde alcanzan su máxima densidad. En el yeyuno se absorben la mayor parte de los hidratos de carbono ya digeridos (en forma de monosacáridos), los aminoácidos, los ácidos grasos y los monoglicéridos que se ensamblan en quilomicrones en el interior del enterocito, el hierro y el ácido fólico. El agua y los electrolitos se reabsorben también en proporción muy alta: de los varios litros de líquido que recibe el intestino delgado a diario, sumando lo ingerido y las secreciones digestivas, la mayor parte se recupera ya a nivel yeyunal. El íleon, por su parte, se encarga de la absorción específica de la vitamina B₁₂ y de las sales biliares, funciones que el yeyuno no realiza. Esta división del trabajo explica por qué las resecciones extensas de yeyuno producen sobre todo malabsorción de macronutrientes, mientras que las resecciones de íleon terminal causan déficit de vitamina B₁₂ y diarrea por malabsorción de sales biliares. El yeyuno es el segmento intestinal que más se utiliza en las reconstrucciones del tubo digestivo. En la configuración en Y de Roux, se secciona el yeyuno a una distancia variable del ligamento de Treitz y se reorganiza en forma de Y para separar el flujo alimentario del biliopancreático. Esta misma asa yeyunal es la que se anastomosa al estómago (gastroyeyunostomía), al esófago (esofagoyeyunostomía), a la vía biliar (hepaticoyeyunostomía, coledocoyeyunostomía) o al conducto pancreático, según el contexto. La yeyunostomía es otra intervención frecuente: consiste en crear una comunicación directa entre el yeyuno y la pared abdominal para administrar nutrición enteral cuando no es posible utilizar el estómago ni el duodeno. Y el bypass yeyunoileal, hoy en desuso, fue una de las primeras técnicas de cirugía bariátrica: seccionaba el yeyuno proximal y lo anastomosaba al íleon distal para reducir drásticamente la superficie de absorción. La yeyunitis es la inflamación de la mucosa yeyunal, una variante topográfica de la enteritis. Por lo general se presenta como yeyunoileítis (cuando afecta también al íleon) más que como cuadro aislado del yeyuno. Las causas son heterogéneas e incluyen agresiones infecciosas, autoinmunes, isquémicas y farmacológicas. La forma con más relevancia clínica es la yeyunitis ulcerativa, asociada característicamente a enfermedad celíaca refractaria de tipo II y considerada lesión preneoplásica de linfoma intestinal de células T. Cursa con malabsorción persistente o recurrente pese a una dieta estricta sin gluten, y a la endoscopia muestra úlceras yeyunales profundas sobre una mucosa de aspecto atrófico, con relación vellosidad/cripta inferior a 2/1. La yeyunoileítis ulcerativa crónica no granulomatosa, descrita por Nyman y todavía discutida como entidad propia, es una variante muy infrecuente que afecta a pacientes de la sexta o séptima década, con predominio femenino, y se debate si constituye un proceso primario, una evolución de la enfermedad celíaca o un estado preneoplásico. Otras formas de yeyunitis son la infecciosa (por agentes como Salmonella, Yersinia, Campylobacter o ciertos parásitos), la isquémica (por compromiso de la circulación mesentérica), la actínica (postradioterapia abdominal) y la regional en el contexto de enfermedad de Crohn de localización yeyunal, poco habitual pero descrita. La atresia yeyunal es la interrupción congénita de la luz del yeyuno, generalmente diagnosticada en las primeras 24-48 horas de vida por vómitos biliosos, distensión abdominal y ausencia de expulsión de meconio. La incidencia en Europa oscila entre 1/7.000 y 1/25.000 nacidos vivos, con distribución equivalente por sexos y un tercio de los pacientes prematuros. Su origen es una disrupción vascular intraútero —típicamente del territorio de la arteria mesentérica superior— que provoca isquemia y necrosis aséptica de un segmento intestinal, con reabsorción posterior del tejido necrótico. La hipótesis vascular fue propuesta por Louw y Barnard en 1955 a partir de modelos experimentales en perros. La clasificación más utilizada en la actualidad es la de Louw modificada por Grosfeld, que distingue cinco tipos en función del aspecto anatómico de la lesión. El tipo I es una atresia membranosa: una membrana intraluminal interrumpe el tránsito pero la pared intestinal y el mesenterio están íntegros. El tipo II presenta dos fondos de saco ciegos unidos por un cordón fibroso, sin defecto mesentérico. El tipo IIIa tiene los dos extremos ciegos completamente separados por una brecha mesentérica en forma de V. El tipo IIIb, conocido como deformidad "en cáscara de manzana" (apple peel) o "en árbol de Navidad", es la forma más grave: ausencia de la arteria mesentérica superior, gran defecto mesentérico y un asa distal enrollada en espiral en torno a un único vaso retrógrado, con intestino remanente acortado y de irrigación precaria. El tipo IV corresponde a atresias múltiples a lo largo del intestino, con aspecto característico "en ristra de salchichas". El tipo de atresia condiciona el abordaje quirúrgico y el pronóstico, especialmente la longitud de intestino viable que puede preservarse. El nombre viene del latín iēiūnum, "vacío" o "en ayunas", y a su vez es un calco del griego νῆστις (nēstis), que Hipócrates ya empleaba en el siglo V a.C. con el mismo sentido. Los anatomistas antiguos encontraban sistemáticamente esta porción del intestino vacía al abrir los cadáveres, porque la eficiencia absortiva del yeyuno vacía su contenido con mucha rapidez. De la misma raíz latina derivan las palabras españolas ayuno y desayuno. No hay un límite anatómico neto. Las diferencias entre uno y otro —diámetro, grosor de la pared, prominencia de los pliegues circulares, patrón de arcadas vasculares, cantidad de placas de Peyer— son graduales. Un criterio convencional sitúa la transición hacia los dos quintos proximales del intestino delgado distal al duodeno (yeyuno) y los tres quintos distales (íleon), pero la frontera no está marcada por ninguna estructura visible. No. El intestino delgado tiene tres porciones: duodeno, yeyuno e íleon. El yeyuno es solo la porción media. Cada uno de los tres segmentos tiene características anatómicas y funciones absortivas parcialmente distintas, y los términos no son intercambiables. Una banda fibromuscular que fija la flexura duodenoyeyunal al pilar derecho del diafragma. Marca convencionalmente el inicio del yeyuno y la frontera entre el tracto digestivo superior y el inferior. En cirugía abdominal, localizarlo es un paso habitual para identificar el comienzo del yeyuno antes de medir y seccionar el asa que se necesita. No exactamente. La enteritis es el término general para la inflamación del intestino delgado en cualquiera de sus tres porciones. La yeyunitis es una variante topográfica que afecta específicamente al yeyuno —aunque en la práctica clínica es más habitual encontrarla como yeyunoileítis—. La forma con más entidad clínica propia es la yeyunitis ulcerativa, ligada típicamente a la enfermedad celíaca refractaria. Si desea profundizar en conceptos asociados al yeyuno, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el yeyuno
Anatomía: del ligamento de Treitz a la transición con el íleon
Histología y mecanismo de absorción
Relevancia quirúrgica del yeyuno
Yeyunitis: inflamación del yeyuno
Atresia yeyunal: malformación congénita
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama "yeyuno" esta parte del intestino?
¿Dónde está el límite entre el yeyuno y el íleon?
¿Es lo mismo yeyuno que intestino delgado?
¿Qué es el ligamento de Treitz?
¿Es lo mismo yeyunitis que enteritis?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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