DICCIONARIO MÉDICO
Placa de Peyer
Las placas de Peyer son agregados de folículos linfoides situados en la lámina propia y la submucosa del intestino delgado, sobre todo en el íleon. Constituyen el componente más organizado del tejido linfoide asociado al intestino y funcionan como puesto de vigilancia inmunitaria frente a los antígenos que llegan por la luz intestinal. El anatomista italiano Marco Aurelio Severino ya había descrito estas formaciones en 1645, aunque como simples «folículos». Fue el anatomista suizo Johann Conrad Peyer quien, en 1677, publicó una descripción lo bastante detallada como para que la estructura terminara llevando su nombre. Peyer las interpretó como glándulas secretoras que facilitaban la digestión, un error que tardaría más de siglo y medio en corregirse: no fue hasta 1850 cuando el médico suizo Rudolph Oskar Ziegler propuso, tras un examen microscópico cuidadoso, que en realidad se trataba de tejido linfático. Su función inmunitaria concreta, la captación de antígenos desde la luz intestinal, no se documentó hasta 1922, cuando Kenzaburo Kumagai observó la capacidad de la cúpula epitelial de estas placas para absorber partículas extrañas. Se distribuyen a lo largo del intestino delgado, con presencia ocasional en el duodeno y el yeyuno, pero se concentran de forma llamativa en el íleon distal. Casi la mitad de la superficie total ocupada por placas de Peyer se encuentra en los últimos 25 centímetros de íleon, aunque su presencia se extiende, de forma más dispersa, a lo largo de unos dos metros de intestino. Por definición, para hablar de una placa de Peyer se exige la agregación de al menos cinco folículos linfoides contiguos; los agregados más pequeños se clasifican como folículos linfoides aislados, una categoría distinta. Cada placa está cubierta por un epitelio especializado, el epitelio asociado al folículo, que se diferencia del resto del epitelio intestinal en varios aspectos: tiene menos vellosidades, una capa de moco más fina y, sobre todo, alberga las llamadas células M o células microplegadas. Estas células carecen de las microvellosidades típicas del enterocito y están especializadas en capturar macromoléculas y microorganismos directamente desde la luz intestinal para transportarlos hacia el tejido linfoide subyacente, un proceso conocido como transcitosis. Bajo el epitelio se organizan los folículos linfoides propiamente dichos, ricos en linfocitos B, con centros germinales donde se produce buena parte de la respuesta de anticuerpos de tipo IgA propia del intestino. El número de placas de Peyer no es constante a lo largo de la vida. Aumenta durante la infancia y alcanza su máximo entre los 15 y los 25 años, para después disminuir de forma progresiva con el envejecimiento. Esa curva coincide, de forma llamativa, con la edad de mayor incidencia de algunas enfermedades inflamatorias intestinales, una correlación que ha alimentado hipótesis sobre el papel de estas estructuras en su origen, aunque sin que exista una relación causal establecida. Las placas de Peyer son el ejemplo mejor organizado del tejido linfoide asociado al intestino, pero no son sinónimo de MALT ni de GALT, siglas que designan categorías mucho más amplias. El MALT agrupa todo el tejido linfoide repartido bajo las mucosas del organismo, respiratorio, digestivo y urogenital; el GALT es su porción intestinal, en la que las placas de Peyer conviven con los folículos linfoides aislados y con la lámina propia difusa. A diferencia de un ganglio linfático, ni las placas de Peyer ni el resto del MALT están encapsulados ni reciben vasos linfáticos aferentes. Johann Conrad Peyer las describió con detalle en 1677, aunque el italiano Marco Aurelio Severino ya las había mencionado en 1645 con otro nombre. En el íleon, la porción final del intestino delgado, aunque también pueden aparecer, en menor número, en el yeyuno y el duodeno. Al menos cinco folículos linfoides agregados. Por debajo de ese número se habla de folículos linfoides aislados. No. Crecen en número durante la infancia, alcanzan su máximo entre los 15 y los 25 años y disminuyen después de forma progresiva. Células epiteliales especializadas del epitelio que recubre las placas de Peyer, encargadas de capturar antígenos y microorganismos de la luz intestinal y transportarlos hacia el tejido linfoide subyacente.Un nombre, dos siglos de historia
Localización y criterio de definición
Estructura
Cambios con la edad
Diferenciación con otras estructuras del tejido linfoide
Preguntas frecuentes
¿Quién descubrió las placas de Peyer?
¿Dónde se localizan principalmente?
¿Cuántos folículos hacen falta para hablar de una placa de Peyer?
¿El número de placas es el mismo durante toda la vida?
¿Qué son las células M?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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