DICCIONARIO MÉDICO
Íleon
El íleon es la tercera y última porción del intestino delgado. Sigue al yeyuno, con el que se continúa sin un límite neto, y termina en el intestino grueso a través de la válvula ileocecal. En su tramo final ocurren dos absorciones que no tienen lugar en ningún otro punto del tubo digestivo: la de la vitamina B12 y la de las sales biliares. El nombre remite a la forma. Procede del griego eilein (εἰλεῖν), verbo que significa enrollar o retorcer, y describe el trazado sinuoso de este segmento, que se repliega una y otra vez dentro de la cavidad abdominal. Del griego pasó al latín medieval ileum, y de ahí a las lenguas modernas. Anatómicamente, el íleon es el segmento distal del intestino delgado, el órgano que se extiende desde el estómago hasta el ciego y que mide por término medio entre seis y siete metros. Ese largo tubo se divide en tres tramos: duodeno, yeyuno e íleon. De la parte yeyunoileal, el yeyuno ocupa alrededor del 40 % inicial y el íleon los tres quintos distales restantes. No hay una marca externa que separe uno de otro; la transición es gradual. Se aloja sobre todo en el cuadrante inferior derecho del abdomen, aunque sus asas pueden descender hasta la pelvis. Como el yeyuno, es un órgano intraperitoneal: queda suspendido de la pared posterior por el mesenterio, un repliegue del peritoneo que le da movilidad y por el que llegan sus vasos y nervios. La irrigación procede de las ramas ileales de la arteria mesentérica superior, y el drenaje venoso corre a cargo de la vena del mismo nombre. En su extremo, el íleon desemboca en el ciego por la válvula ileocecal, que regula el paso del contenido y frena su retorno. A simple vista, íleon y yeyuno se parecen. El anatomista, sin embargo, los separa por una serie de rasgos que cambian de forma progresiva a lo largo del recorrido. La pared del íleon es más delgada y de color más pálido, porque recibe menos sangre. Los pliegues circulares de la mucosa (las válvulas de Kerckring), muy marcados en el yeyuno, se van aplanando hasta casi desaparecer en la porción terminal. El mesenterio ileal acumula más grasa. Y los vasos rectos que nacen de las arcadas arteriales son más cortos, con arcadas más numerosas y superpuestas. Hay un rasgo que caracteriza al íleon por encima de los demás: las placas de Peyer. Son agregados de folículos linfoides visibles en la mucosa y la submucosa, tanto más abundantes cuanto más se acerca uno al ciego. Constituyen la pieza más llamativa del tejido inmunitario asociado al intestino, el encargado de vigilar los antígenos que circulan por la luz. La última parte del íleon, el llamado íleon terminal, asume un cometido que ningún otro tramo puede sustituir. Ahí se absorbe la vitamina B12, y no de cualquier manera: la vitamina debe unirse antes al factor intrínseco, una proteína fabricada por el estómago, para que la mucosa ileal disponga de los receptores capaces de captarla. Ahí se recuperan también las sales biliares, que el hígado vierte al intestino para digerir las grasas y que, cumplida su tarea, regresan al hígado para volver a emplearse. Ese reciclaje se conoce como circulación enterohepática. Durante la vida fetal, el íleon mantiene una conexión con el ombligo a través del conducto vitelino, también llamado onfalomesentérico, que en condiciones normales se cierra hacia la séptima semana. En cerca del 2 % de las personas ese cierre queda incompleto y persiste un pequeño fondo de saco en la pared ileal, el divertículo de Meckel. Es la anomalía congénita más común del tubo digestivo. Merece la pena separar dos palabras casi idénticas al oído. El íleon es intestino; el ilion es hueso, la parte alta del hueso de la cadera. Esa proximidad fonética explica el desliz frecuente entre el adjetivo ileal, que deriva del íleon, y el adjetivo ilíaco, que deriva del ilion. La entrada ilíaco desarrolla esta diferencia. Del griego eilein, enrollar o retorcer. El nombre alude al recorrido sinuoso del segmento, que se pliega repetidamente dentro del abdomen. Pasó al latín medieval como ileum. No existe un límite anatómico preciso entre ambos, sino una transición gradual. El íleon tiene la pared más delgada y pálida, menos pliegues circulares, más grasa en el mesenterio y, sobre todo, mayor cantidad de placas de Peyer. Ocupa además la porción más larga, los tres quintos finales del tramo yeyunoileal. Porque concentra dos absorciones exclusivas: la de la vitamina B12, que necesita el factor intrínseco del estómago, y la de las sales biliares, que retornan al hígado por la circulación enterohepática. No. El íleon es la última parte del intestino delgado; el ilion es un hueso de la pelvis. Suenan casi igual, pero nombran estructuras distintas. Un resto del conducto vitelino que no llegó a cerrarse durante el desarrollo. Aparece en torno al 2 % de la población y es la malformación congénita más frecuente del aparato digestivo.Qué es el íleon
Situación y relaciones
En qué se distingue del yeyuno
El íleon terminal y sus absorciones
Un vestigio embrionario
Íleon o ilion
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra íleon?
¿Cuál es la diferencia entre el yeyuno y el íleon?
¿Por qué es tan relevante el íleon terminal?
¿Es lo mismo el íleon que el ilion?
¿Qué es el divertículo de Meckel?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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