DICCIONARIO MÉDICO
Mesenterio
El mesenterio es el pliegue del peritoneo, formado por una doble hoja de tejido conjuntivo, que une el yeyuno y el íleon a la pared abdominal posterior y conduce hacia el intestino delgado sus vasos sanguíneos, linfáticos y nervios. Su raíz mide apenas quince centímetros, en marcado contraste con un borde intestinal que supera los seis metros, plegado en abanico para acomodar todas las asas del intestino delgado. Desde 2016, una línea de investigación quirúrgica sostiene que debería reclasificarse como un órgano único y continuo, y no como una estructura fragmentaria. Anatómicamente, el mesenterio es una prolongación del peritoneo visceral: una lámina doble, con una hoja interna en contacto con el intestino y otra externa que mira hacia la cavidad abdominal, entre las cuales discurren los vasos mesentéricos, los linfáticos y los ganglios. Tiene dos inserciones de tamaño muy desigual. La parietal, llamada raíz del mesenterio, se fija a la pared abdominal posterior siguiendo una línea oblicua de apenas quince centímetros, desde la flexura duodenoyeyunal hasta la fosa ilíaca derecha. La visceral, en cambio, recorre las siete o más sinuosidades del intestino delgado y llega a superar los seis metros de longitud. En sentido estricto, el término mesenterio designa solo el pliegue que sostiene el yeyuno y el íleon. El que sostiene el colon recibe el nombre de mesocolon, con sus propias subdivisiones según el segmento intestinal al que acompaña. Entre ambas capas peritoneales se acumula, además, una cantidad variable de tejido adiposo, que actúa como amortiguador mecánico y como reserva energética. La palabra procede del griego mesentérion, formado por mesos, medio, y énteron, intestino: literalmente, lo que está entre los intestinos. Aparece ya en los textos médicos griegos del siglo V antes de Cristo, en el corpus atribuido a Hipócrates, con un sentido anatómico muy cercano al actual. De ahí pasó al latín medieval como mesenterium, y de este a las lenguas romances: se documenta en francés desde 1370, con la forma mésentère, y en castellano desde 1493. Que un mismo término anatómico se mantenga vigente durante más de dos mil cuatrocientos años dice algo de su solidez conceptual. Leonardo da Vinci dejó, a comienzos del siglo XVI, uno de los primeros dibujos anatómicos detallados del mesenterio. A pesar de ese temprano interés, la anatomía quirúrgica lo trató durante siglos como una estructura fragmentaria: presente en unos tramos del intestino, ausente o discontinuo en otros, sin identidad propia más allá de servir de soporte pasivo. Esa descripción cambió en noviembre de 2016, cuando el cirujano J. Calvin Coffey y D. Peter O'Leary, de la Universidad de Limerick, publicaron en The Lancet Gastroenterology & Hepatology una revisión que reunía disecciones sistemáticas y evidencia radiológica para sostener que el mesenterio es, en realidad, una estructura continua e ininterrumpida desde la flexura duodenoyeyunal hasta la unión anorrectal. Sobre esa base, propusieron su reclasificación como órgano. La propuesta no es unánime: buena parte de la comunidad anatómica sigue debatiendo si la continuidad estructural basta, por sí sola, para justificar la categoría de órgano, o si haría falta además una función unificada y exclusiva. Sea cual sea el desenlace de ese debate, el hallazgo ha impulsado la revisión de buena parte de la literatura anatómica sobre el abdomen. El mesenterio suele confundirse con otras estructuras peritoneales que comparten origen y aspecto general. Del peritoneo se distingue por ser una prolongación suya, no la membrana entera: el peritoneo tapiza toda la cavidad abdominal y envuelve la mayoría de las vísceras, mientras que el mesenterio es solo uno de sus pliegues. Del mesocolon se distingue por el segmento intestinal al que sostiene, colon frente a intestino delgado. Y del epiplón, también llamado omento, se distingue por su origen embrionario y por su relación anatómica: el epiplón conecta el estómago con vísceras vecinas, no el intestino delgado con la pared posterior. Del griego mesentérion, compuesto de mesos (medio) y énteron (intestino). El término ya aparece con sentido anatómico en los textos hipocráticos del siglo V antes de Cristo, y llega al castellano documentado desde 1493. No. El peritoneo es la membrana serosa que recubre toda la cavidad abdominal y buena parte de sus vísceras; el mesenterio es solo uno de sus pliegues, el que sostiene el yeyuno y el íleon. Porque en noviembre de 2016 un equipo liderado por el cirujano J. Calvin Coffey publicó evidencia de que el mesenterio forma una estructura continua, sin las discontinuidades que se le atribuían desde hacía más de cien años. A partir de esa evidencia de continuidad anatómica propusieron reclasificarlo como órgano, una propuesta que abrió un campo de investigación nuevo y que todavía genera debate entre anatomistas. El segmento intestinal que sostienen. El mesenterio, en sentido estricto, sujeta el yeyuno y el íleon; el mesocolon sujeta el colon y se subdivide según el tramo, transverso o sigmoide, al que acompaña.Qué es el mesenterio
Origen y significado etimológico
De estructura fragmentaria a órgano continuo
Diferenciación con estructuras vecinas
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede la palabra mesenterio?
¿Es lo mismo el mesenterio que el peritoneo?
¿Por qué se dice ahora que el mesenterio es un órgano?
¿Qué diferencia hay entre el mesenterio y el mesocolon?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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