DICCIONARIO MÉDICO
Epiplón
El epiplón es un pliegue del peritoneo derivado del mesogastrio embrionario que conecta el estómago con las vísceras vecinas. Se denomina también omento, voz latina equivalente y hoy preferida por la nomenclatura anatómica internacional. Existen dos epiplones: el mayor, que cuelga de la curvatura mayor gástrica como un delantal sobre las asas intestinales, y el menor, que une la curvatura menor con el hígado. El epiplón es una lámina peritoneal formada por dos hojas serosas adosadas que, al plegarse sobre sí mismas y rellenarse de tejido conjuntivo y graso, configuran una membrana móvil y ricamente vascularizada. Como cualquier estructura peritoneal, su función básica consiste en suspender y compartimentar las vísceras de la cavidad abdominal. Pero el epiplón (sobre todo el mayor) ha desarrollado funciones que lo distinguen del resto del peritoneo: actúa como almacén graso, como reserva inmunológica y como barrera natural de sellado frente a procesos inflamatorios o perforaciones. El término procede del griego ἐπίπλοον (epíplooun), formado por la preposición ἐπί (epí, "sobre") y la raíz del verbo πλέω (pléō, "flotar", "navegar"). Su sentido literal sería "lo que flota por encima", descripción que se ajusta al aspecto del epiplón mayor cuando se abre la cavidad abdominal: cuelga sobre las asas intestinales como un velo suelto. Hipócrates emplea ya el término con sentido anatómico en el siglo V a. C. Pasa al latín medieval como epiploon (Isidoro de Sevilla lo recoge en sus Etimologías entre los siglos VI y VII) y al español en 1493 bajo la forma temprana epiploto. La voz convive desde la antigüedad clásica con su equivalente latino omentum (Plinio, Celso). La Terminologia Anatomica internacional, promovida por la FIPAT desde 1998, consolidó omentum como término oficial, lo que explica el predominio de "omento" en publicaciones académicas modernas y en traducciones del inglés. En la práctica clínica española el helenismo "epiplón" conserva plena vitalidad. Las dos voces son intercambiables. Cada una de las dos divisiones del epiplón deriva de un meso embrionario distinto. El epiplón mayor procede del mesogastrio dorsal. Es el más voluminoso: se inserta en la curvatura mayor del estómago, desciende libremente por delante de las asas intestinales y se repliega sobre sí mismo hasta insertarse en el colon transverso. Su tamaño varía mucho entre individuos (una lámina fina en personas delgadas, una masa adiposa pesada en obesos). Contiene los agregados linfoides que le confieren su capacidad de defensa peritoneal y se emplea quirúrgicamente como colgajo reconstructivo. El epiplón menor deriva del mesogastrio ventral y es considerablemente más pequeño. Une la curvatura menor del estómago y la primera porción del duodeno con el hígado. Se subdivide en el ligamento hepatogástrico (la porción amplia, entre estómago e hígado) y el ligamento hepatoduodenal (el borde derecho, denso y compacto), que alberga el pedículo hepático: vena porta, arteria hepática y conducto biliar. El borde libre de ese ligamento delimita el hiato de Winslow, la única comunicación natural entre la cavidad peritoneal mayor y la transcavidad de los epiplones. El epiplón es la huella adulta de la rotación gástrica embrionaria. Hacia la sexta semana de desarrollo, el estómago primitivo está suspendido entre un mesogastrio dorsal (que lo une a la pared posterior) y un mesogastrio ventral (que lo conecta con el hígado en formación). El estómago rota entonces 90° sobre su eje longitudinal y arrastra consigo ambos mesos. El mesogastrio dorsal queda desplazado hacia la izquierda y crece de forma desproporcionada hacia abajo, formando el pliegue colgante que acabará siendo el epiplón mayor. El mesogastrio ventral persiste como epiplón menor (entre estómago e hígado) y como ligamento falciforme (entre hígado y pared anterior). La rotación crea detrás del estómago un espacio cerrado, limitado por la curvatura posterior gástrica, el epiplón menor por delante y el mesogastrio dorsal por detrás. Ese espacio es la transcavidad de los epiplones (bolsa omental), que comunica con la cavidad peritoneal general solo a través del hiato de Winslow. La continuidad embriológica explica que en la cirugía oncológica gástrica moderna se resecen todas estas estructuras en bloque como mesogastrio completo. La literatura quirúrgica clásica apodó al epiplón mayor "el policía del abdomen". La expresión, difundida por cirujanos del siglo XIX y del XX, recoge una observación constante en el quirófano: el epiplón mayor tiende a desplazarse hacia los focos de inflamación, perforación o infección dentro del abdomen y a adherirse a ellos, formando un sello biológico que limita la diseminación del proceso. La base celular de este comportamiento reside en unos agregados linfoides característicos llamados milky spots ("manchas lácteas"), descritos por Ranvier en 1874. Son focos blanquecinos de tejido linfoide difuso intercalados en la grasa omental, donde se concentran macrófagos, linfocitos B y T y células dendríticas. Ante una contaminación peritoneal, estos agregados detectan bacterias y partículas extrañas y reclutan rápidamente células efectoras. El epiplón funciona, en este sentido, como un órgano linfoide secundario propio de la cavidad abdominal. Esa misma capacidad de sellado y revascularización ha llevado a un uso quirúrgico documentado desde finales del siglo XIX: el colgajo de epiplón. Un fragmento del epiplón mayor, pediculado en sus arcadas gastroepiploicas o trasplantado libre con anastomosis vascular, se moviliza para cubrir defectos tisulares en cirugía torácica, cardíaca, reconstructiva y oncológica. El fragmento aporta volumen, irrigación y propiedades antiinflamatorias al lecho receptor. Los mesos propiamente dichos son los pliegues que suspenden vísceras móviles a la pared posterior y conducen sus vasos principales: el mesenterio (del intestino delgado), el mesocolon (del colon). Los ligamentos peritoneales son pliegues más cortos que conectan dos vísceras entre sí o una víscera a la pared, sin función suspensoria principal; el ligamento falciforme del hígado es un ejemplo. Los epiplones constituyen un caso aparte: son pliegues derivados del mesogastrio embrionario que, por su contenido adiposo y linfoide, han adquirido identidad funcional propia, sobre todo en lo relativo a la defensa peritoneal. La nomenclatura moderna tiende a englobar epiplones, ligamentos y mesos como variantes de repliegues peritoneales especializados, pero la tradición anatómica clásica los distingue como categorías separadas. El nombre "omento" designa exactamente la misma estructura que "epiplón"; no hay diferencia conceptual entre ambos términos, solo distribución por registros lingüísticos. Del griego ἐπίπλοον (epíplooun), formado por ἐπί (epí, "sobre") y la raíz πλέω (pléō, "flotar"). Su sentido literal es "lo que flota por encima". Hipócrates ya emplea el término en sus tratados del siglo V a. C. Al español llega en 1493 bajo la forma epiploto; la grafía actual se consolida después. Sí. Las dos voces designan exactamente la misma estructura. "Epiplón" procede del griego y "omento" del latín omentum (Plinio, Celso). La Terminologia Anatomica internacional estableció omentum como término oficial en 1998, por lo que "omento" predomina en publicaciones académicas modernas. En la clínica española cotidiana, "epiplón" sigue usándose con plena naturalidad. Su origen embriológico, su tamaño y su función. El mayor deriva del mesogastrio dorsal, es voluminoso, cuelga de la curvatura mayor gástrica cubriendo las asas intestinales y posee los agregados linfoides que le dan su capacidad de defensa peritoneal. El menor deriva del mesogastrio ventral, es bastante más pequeño, une la curvatura menor gástrica al hígado y contiene en su borde libre el pedículo hepático (vena porta, arteria hepática y conducto biliar). Porque tiende a desplazarse hacia los focos de inflamación o perforación y a adherirse a ellos, sellando el problema. Los cirujanos del siglo XIX y del XX observaban repetidamente este comportamiento en el quirófano. La base biológica son los milky spots (descritos por Ranvier en 1874), agregados linfoides ricos en macrófagos y linfocitos que confieren al epiplón mayor una capacidad inmunológica propia. Si desea profundizar en conceptos asociados al epiplón, puede consultar:Qué es el epiplón
Las dos divisiones del epiplón
Origen embriológico y formación de la transcavidad
Función inmunológica: los milky spots
Diferenciación con otros pliegues peritoneales
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra epiplón?
¿Es lo mismo el epiplón que el omento?
¿Cuál es la diferencia entre epiplón mayor y epiplón menor?
¿Por qué se llama al epiplón "el policía del abdomen"?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026