DICCIONARIO MÉDICO
Estómago
El estómago es un órgano hueco y muscular del aparato digestivo, situado en la parte superior izquierda del abdomen, entre el esófago y el duodeno. Actúa como reservorio temporal del alimento ingerido, lo mezcla con sus secreciones ácidas y enzimáticas, y regula su paso hacia el intestino delgado en forma de quimo. Su capacidad en el adulto oscila entre 1.500 y 2.000 ml. La palabra proviene del latín stomachus, tomado a su vez del griego στόμαχος (stómachos). Resulta curioso que la raíz sea la misma que la de στόμα (stóma, «boca»): en griego clásico, stómachos designaba la garganta o la abertura del esófago, no la víscera abdominal que hoy nombramos con él. Fue en el latín tardío y en las lenguas romances donde el significado se desplazó hacia el órgano gástrico propiamente dicho. El estómago tiene forma de «J» asimétrica. La porción vertical, más larga, constituye el cuerpo gástrico; la porción horizontal, más corta, corresponde al antro pilórico. Dos bordes lo delimitan: la curvatura menor (medial, cóncava) y la curvatura mayor (lateral, convexa, de la que pende el epiplón mayor). Desde el punto de vista funcional, conviene distinguir al menos cuatro regiones. El cardias marca la unión con el esófago. No posee un esfínter anatómico como tal, sino un mecanismo antirreflujo complejo en el que participan la musculatura esofágica distal, el ángulo de His y la presión abdominal positiva que comprime el esófago a su paso por el hiato esofágico del diafragma. El fundus (o fórnix gástrico) es la cúpula que se eleva por encima del cardias y que habitualmente contiene aire deglutido durante la ingesta. Debajo se extiende el cuerpo gástrico, la parte más amplia, donde se concentran las glándulas secretoras de ácido clorhídrico y pepsinógeno. El antro gástrico, ya en la porción distal, alberga las células G productoras de gastrina y se encarga de la trituración mecánica más intensa del alimento. El píloro cierra el paso al duodeno. Su esfínter, este sí claramente muscular, se relaja de forma intermitente para dejar salir pequeñas porciones de quimo al intestino. Que el vaciamiento sea gradual permite al duodeno y al páncreas gestionar la digestión química sin verse desbordados. La pared del estómago consta de cuatro capas concéntricas. La más interna, la mucosa, forma pliegues longitudinales gruesos (rugae) cuando el órgano está vacío y se aplana al distenderse. En su espesor se alojan las glándulas gástricas: las células parietales (u oxínticas) secretan ácido clorhídrico y factor intrínseco, mientras que las células principales producen pepsinógeno, precursor inactivo de la pepsina. Por debajo de la mucosa se dispone la submucosa, rica en vasos sanguíneos y en el plexo nervioso de Meissner. Le sigue una capa muscular compuesta por tres estratos de fibras lisas (longitudinales, circulares y oblicuas), responsable de los movimientos de mezcla y propulsión. La capa más externa es la serosa, continuación del peritoneo visceral. Almacenamiento es la primera de ellas. Gracias a la relajación receptiva del fundus, el estómago acomoda hasta casi dos litros de alimento sin que la presión intraluminal aumente de forma significativa. Esa capacidad de distensión es la que permite comer tres o cuatro veces al día en lugar de hacerlo continuamente. La digestión química corre a cargo del jugo gástrico, cuyo pH oscila entre 1,5 y 3,5 en plena secreción. A ese pH, la pepsina desnaturaliza y fragmenta las proteínas del alimento, iniciando una hidrólisis que continuarán las proteasas pancreáticas en el duodeno. La barrera de moco y bicarbonato que tapiza la mucosa protege a la propia pared del ataque ácido, un equilibrio cuya ruptura conduce a la gastritis o a la úlcera péptica. La trituración mecánica se produce por las contracciones peristálticas del antro, que comprimen el bolo alimenticio contra el píloro cerrado y lo devuelven al cuerpo gástrico en un ciclo repetitivo de mezcla. Las partículas solo atraviesan el píloro cuando alcanzan un tamaño inferior a 1-2 mm. El estómago cumple, además, una función endocrina (secreción de gastrina y grelina, entre otras hormonas), una función hematopoyética indirecta (el factor intrínseco es necesario para la absorción de vitamina B₁₂ en el íleon) y una función defensiva, ya que la acidez gástrica reduce considerablemente la carga bacteriana que llega al intestino. Del latín stomachus, procedente del griego στόμαχος (stómachos). La raíz es la misma que la de στόμα (stóma, «boca»): en griego antiguo, stómachos designaba la garganta o la abertura esofágica. Fue en el latín tardío donde pasó a nombrar la víscera abdominal que hoy conocemos. Cuatro: mucosa, submucosa, muscular (con tres estratos de fibras lisas) y serosa. La muscular es la más gruesa y la que genera las contracciones de mezcla. No. Además de la digestión mecánica y química, el estómago secreta hormonas que regulan el apetito y la motilidad digestiva, produce factor intrínseco (sin el cual no se absorbe la vitamina B₁₂) y actúa como barrera antimicrobiana gracias a la acidez de su jugo gástrico. Entre 1.500 y 2.000 ml aproximadamente, aunque la cifra varía entre individuos. En reposo y vacío, la cavidad gástrica es pequeña y la mucosa se pliega en rugosidades. Con la ingesta, el fundus se relaja activamente para acomodar el contenido sin elevar la presión interna. Si desea profundizar en conceptos asociados al estómago, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el estómago
Regiones anatómicas
Capas de la pared gástrica
Funciones del estómago en la digestión
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra estómago?
¿Cuántas capas tiene la pared del estómago?
¿El estómago solo sirve para digerir?
¿Cuánto cabe en un estómago adulto?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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