DICCIONARIO MÉDICO
Vellosidad intestinal
La vellosidad intestinal es una proyección digitiforme de la mucosa del intestino delgado que multiplica la superficie disponible para la absorción de nutrientes. Cubre por completo el interior del duodeno, el yeyuno y el íleon, y da a esa superficie el aspecto aterciopelado que se observa al microscopio. Es una de las cuatro variantes clásicas del término vellosidad, y probablemente la más conocida: la Real Academia Española recurre precisamente al intestino como ejemplo al definir la voz en su acepción biológica, «extensión digitiforme que aumenta la superficie de absorción». Bajo el microscopio óptico, cada vellosidad se reconoce enseguida por su forma: un dedo de guante que se proyecta hacia la luz intestinal, con el eje recorrido por tejido conectivo y vasos. Un epitelio cilíndrico simple recubre toda la superficie. En él conviven dos tipos celulares con funciones opuestas: los enterocitos, encargados de la absorción propiamente dicha, y las células caliciformes, que segregan el moco protector de la mucosa. Por dentro, el eje de la vellosidad lo ocupa la lámina propia: tejido conectivo laxo, poblado de fibroblastos y células del sistema inmunitario, con algunas fibras musculares lisas entremezcladas. Por ahí discurre una red de capilares sanguíneos de pared fenestrada, es decir, con pequeñas aberturas que facilitan el paso de lo que la vellosidad acaba de absorber. Junto a esa red corre además un capilar linfático de fondo ciego, el vaso quilífero central, que recoge los quilomicrones formados por los enterocitos. Estas partículas son demasiado grandes para atravesar la pared de los capilares sanguíneos, así que toman la vía linfática en su lugar. Miden entre 0,5 y 2 milímetros de longitud, según el tramo del intestino. En el duodeno tienen el extremo distal romo; en el yeyuno y el íleon se afinan hasta hacerse puntiagudas. En la base de cada vellosidad se abren las criptas de Lieberkühn, las glándulas tubulares de la mucosa donde residen las células madre que van reponiendo el epitelio. Y lo reponen deprisa. El epitelio que recubre las vellosidades se renueva por completo cada cuatro o cinco días en el ser humano. Pocos tejidos del organismo se recambian a ese ritmo. Están presentes a lo largo de todo el intestino delgado, desde el duodeno hasta el íleon terminal. El estómago carece de ellas: su mucosa se organiza en foveolas gástricas, no en vellosidades. Y el intestino grueso tampoco las tiene, ni a ellas ni a los pliegues circulares que las preceden en el intestino delgado; su superficie es lisa, salvo por las criptas glandulares, porque su función es otra: reabsorber agua y electrolitos, no digerir ni absorber nutrientes complejos. La mucosa intestinal amplifica su superficie en tres niveles sucesivos, cada uno con entidad propia. Los pliegues circulares, visibles a simple vista, son repliegues permanentes de la mucosa y la submucosa. Las vellosidades intestinales, el segundo nivel, son las que ocupan esta entrada: se miden en milímetros y están formadas por muchas células. El tercer nivel, la microvellosidad, se sitúa en la cara apical de cada enterocito y se mide en micras, no en milímetros: una diferencia de escala de tres órdenes de magnitud respecto a la propia vellosidad. Sobre cómo se combinan estos tres niveles en la absorción, puede consultarse la entrada dedicada a la absorción intestinal. No. Ninguno de los dos las desarrolla. El estómago organiza su mucosa en foveolas; el intestino grueso la mantiene lisa, con criptas glandulares pero sin vellosidades ni pliegues circulares. En la escala y en el origen. Una vellosidad es una estructura pluricelular, visible con un microscopio óptico convencional. Una microvellosidad es la prolongación de la membrana de un único enterocito, y solo se distingue con microscopio electrónico. Miles de microvellosidades tapizan la superficie de una sola vellosidad. Entre 0,5 y 2 milímetros, según el tramo del intestino delgado. Cada cuatro o cinco días. Las nuevas células nacen en las criptas de Lieberkühn, en la base de la vellosidad, y ascienden hacia la punta a medida que maduran, hasta descamarse al llegar al extremo.Qué es la vellosidad intestinal
Estructura
Forma, tamaño y renovación
Dónde aparecen y dónde no
Diferencias con la microvellosidad y los pliegues circulares
Preguntas frecuentes
¿Tienen vellosidades el estómago o el intestino grueso?
¿En qué se diferencian de las microvellosidades?
¿Cuánto mide una vellosidad intestinal?
¿Con qué frecuencia se renuevan las células que las recubren?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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