DICCIONARIO MÉDICO
Quilomicrón
El quilomicrón es la lipoproteína de mayor tamaño y menor densidad del plasma sanguíneo. Se forma en el intestino delgado durante la digestión de las grasas y transporta los triglicéridos y otros lípidos de la dieta desde el enterocito hasta los tejidos periféricos y el hígado. Por su forma, es una partícula esférica: un núcleo de triglicéridos y ésteres de colesterol cubierto por una fina capa de fosfolípidos, colesterol libre y proteínas específicas llamadas apolipoproteínas. Es la mayor de las cinco clases de lipoproteínas plasmáticas, con un diámetro que va de 75 a 1.200 nanómetros y una densidad inferior a 0,95 gramos por mililitro (la más baja de todas ellas). El nombre combina dos raíces griegas: khylós, jugo, la misma que da origen a la palabra quilo, y mikrós, pequeño, tomada de micrón, la unidad clásica para medir partículas microscópicas. Lo propusieron en 1921 el histólogo estadounidense Simon Henry Gage y el veterinario Pierre Augustine Fish, en un artículo sobre las micropartículas presentes en la sangre y otros fluidos corporales publicado en el Journal of the American Veterinary Medical Association. La partícula ya se observaba al microscopio desde antes; lo que faltaba era el nombre. La proteína estructural del quilomicrón es la apolipoproteína B-48, una forma truncada de la apoB-100 que corresponde al 48 % del extremo amino-terminal de esta última. Cada partícula porta una única molécula de apoB-48, incorporada durante su ensamblaje en el enterocito y que la acompaña durante toda su vida en la circulación. A ella se suman, ya en el plasma, otras apolipoproteínas cedidas por las HDL: la apoC-II, la apoC-III y la apoE, además de la apoA-IV, adquirida en el propio intestino. Por dentro, casi todo es triglicérido: entre el 83 % y el 92 % del peso de la partícula. El resto se reparte entre fosfolípidos (6 %-12 %), colesterol esterificado (1 %-3 %) y una fracción proteica mínima (1 %-2 %). Ninguna otra lipoproteína plasmática concentra tanto triglicérido por unidad de peso. La síntesis empieza en el retículo endoplasmático de los enterocitos del intestino delgado, donde la proteína microsomal de transferencia de triglicéridos (MTP) va cargando de lípidos a la apoB-48 a medida que esta se traduce. El resultado inicial es un quilomicrón primordial, pequeño y denso, que enseguida se fusiona con una partícula mayor, rica en triglicéridos y en apoA-IV, para formar el prequilomicrón. Esta partícula inmadura entra en el aparato de Golgi dentro de una vesícula especializada, donde se completa su maduración: cambia el patrón de glicosilación de la apoB-48 y se incorpora la apoA-I. El quilomicrón maduro sale de la célula por la membrana basolateral mediante exocitosis y entra en el espacio situado bajo el epitelio de la vellosidad intestinal. Desde ahí no puede pasar a los capilares sanguíneos: su tamaño se lo impide. Entra en cambio en el vaso quilífero, el capilar linfático de la vellosidad, y viaja junto al resto del quilo hasta el conducto torácico, que lo vierte en la circulación venosa a la altura de la vena subclavia izquierda. Ya en la sangre, el quilomicrón recibe de las HDL la apoC-II y la apoE, que completan su dotación proteica. La apoC-II funciona como cofactor obligado de la lipoproteína lipasa, la enzima anclada al endotelio capilar del tejido adiposo, el músculo esquelético y el corazón que hidroliza los triglicéridos del núcleo. De esa hidrólisis salen ácidos grasos libres y glicerol: en torno al 80 % de esos ácidos grasos se dirige al tejido adiposo, al músculo y al corazón, y el hígado metaboliza el 20 % restante. El quilomicrón, ya empobrecido en triglicéridos y relativamente enriquecido en colesterol, se convierte entonces en un quilomicrón remanente. El hígado lo reconoce a través de la apoE y lo retira de la circulación. Todo el proceso es rápido. En una persona sana, los quilomicrones desaparecen del plasma en menos de una hora tras una comida grasa. Las lipoproteínas del plasma se ordenan clásicamente en cinco grupos según su densidad creciente: quilomicrones, VLDL, IDL, LDL y HDL. El quilomicrón ocupa el extremo de menor densidad y mayor tamaño de esa escala, muy por encima del resto. Con la VLDL, la lipoproteína que más se le parece en función (ambas transportan sobre todo triglicéridos), la diferencia no está en la forma sino en el origen: la VLDL se sintetiza en el hígado y lleva apoB-100, mientras que el quilomicrón procede de la grasa de la dieta y lleva apoB-48. De ahí que la fisiología distinga una vía exógena, la del quilomicrón, y una vía endógena, la de la VLDL: dos rutas de entrada distintas para las grasas que terminan confluyendo en los mismos tejidos de destino. Cuando el aclaramiento de los quilomicrones o de sus remanentes falla, estas partículas se acumulan de forma anómala en el plasma. Es lo que ocurre en la disbetalipoproteinemia, centrada en los remanentes, y en los trastornos hereditarios del propio aclaramiento de quilomicrones, entidades que el diccionario desarrolla en sus entradas correspondientes. Une el griego khylós, jugo, la misma raíz que da nombre al quilo, con mikrós, pequeño. Lo acuñaron en 1921 el histólogo Simon Henry Gage y el veterinario Pierre Augustine Fish, reutilizando la palabra micrón, que ya se empleaba para medir partículas visibles solo al microscopio. No. Ambas son ricas en triglicéridos, pero el quilomicrón transporta grasa de origen intestinal y lleva apoB-48, mientras que la VLDL se forma en el hígado y lleva apoB-100. Muy poco. La lipoproteína lipasa lo despoja de la mayor parte de sus triglicéridos en cuestión de minutos, y el quilomicrón remanente resultante desaparece del plasma en menos de una hora. Por una simple cuestión de tamaño. Los capilares sanguíneos que rodean las vellosidades intestinales tienen una pared demasiado estrecha para dejar pasar una partícula de hasta 1.200 nanómetros. Los vasos quilíferos, los capilares linfáticos de la propia vellosidad, sí están preparados para admitirla. El quilomicrón entra en ellos nada más salir del enterocito, se incorpora al quilo y recorre el sistema linfático intestinal hasta el conducto torácico. Solo al final de ese trayecto, cuando el conducto desemboca en la vena subclavia izquierda, entra por primera vez en el torrente sanguíneo propiamente dicho. Es un rodeo obligado por la anatomía, no una excepción.Qué es el quilomicrón
Composición y estructura
Formación en el enterocito
Metabolismo y aclaramiento en la circulación
Un lugar entre las lipoproteínas plasmáticas
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede el nombre quilomicrón?
¿Es lo mismo un quilomicrón que una VLDL?
¿Cuánto tiempo permanece un quilomicrón en la sangre?
¿Por qué el quilomicrón viaja primero por la linfa y no por la sangre?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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