DICCIONARIO MÉDICO
Vldl
La VLDL, o lipoproteína de muy baja densidad, es la partícula que el hígado libera a la sangre para repartir triglicéridos entre los tejidos periféricos. Nace en el hepatocito, va perdiendo grasa por el camino y termina convertida en LDL. Las siglas VLDL corresponden al inglés very low-density lipoprotein, lipoproteína de muy baja densidad. En español se ha propuesto el acrónimo LMBD, pero la práctica clínica y los informes de laboratorio mantienen casi siempre la forma inglesa. Es una de las cinco clases principales de lipoproteínas plasmáticas, junto con los quilomicrones, la IDL, la LDL y la HDL. Su densidad se sitúa entre 0,95 y 1,006 g/mL, la más baja de todas salvo la de los quilomicrones, y el diámetro de sus partículas ronda los 30 a 60 nanómetros. Entre el 50 % y el 70 % de su masa son triglicéridos; el resto se reparte entre ésteres de colesterol, fosfolípidos y una fracción proteica minoritaria. Esa proporción es justo la inversa de la que presenta la LDL, cargada de colesterol y con poca grasa neutra. La proteína estructural de la partícula es la apolipoproteína B-100, que la acompaña desde su ensamblaje en el hígado hasta su desaparición de la circulación; el detalle de esta proteína y de las apolipoproteínas C y E que se le suman corresponde a la entrada apolipoproteína. En la electroforesis clásica de lipoproteínas, la VLDL migra en la banda beta previa, lo que le dio el nombre alternativo de prebetalipoproteína, hoy en desuso fuera de los informes de laboratorio más antiguos. A diferencia de los quilomicrones, que se forman en el intestino a partir de la grasa de la dieta, la VLDL tiene origen exclusivamente hepático: transporta triglicéridos sintetizados por el propio hígado, no los que llegan directamente de la comida. Es la única lipoproteína que porta apoB-100 y que además se secreta desde el hígado. Una vez en la sangre, la enzima lipoproteína lipasa, anclada en el endotelio capilar del músculo y el tejido adiposo, hidroliza los triglicéridos de la partícula y libera ácidos grasos que esos tejidos captan como combustible o reserva. A medida que pierde grasa, la VLDL se encoge y se hace más densa. El resultado intermedio de ese proceso es la IDL; lo que queda después de una segunda vuelta de hidrólisis es la LDL. Ese recorrido completo, con sus tiempos y sus receptores, se desarrolla en las entradas de IDL y LDL. El nombre y la propia existencia de la VLDL como categoría aparte se deben a un trabajo muy concreto. En 1949, el médico e investigador John Gofman, de la Universidad de California en Berkeley, sometió el suero sanguíneo a la ultracentrífuga analítica y clasificó las lipoproteínas según su velocidad de flotación, que depende de la densidad de cada partícula. De ahí salió la nomenclatura que todavía se usa hoy: lipoproteínas de muy baja, baja y alta densidad. Gofman había pasado la guerra colaborando con el equipo de Oppenheimer en la separación de plutonio mediante ultracentrifugación, una técnica que después aplicó al plasma sanguíneo. Sus estudios posteriores fueron los primeros en vincular estas fracciones lipídicas con el riesgo de enfermedad coronaria. Con los quilomicrones comparte función transportadora de triglicéridos, pero no origen: estos últimos son intestinales y bastante más grandes. Con la IDL comparte parentesco directo, ya que una se convierte en la otra, aunque la IDL es un estadio de paso que apenas permanece unas horas en circulación. Con la LDL, la diferencia es de composición: la VLDL lleva la grasa neutra, la LDL lleva el colesterol. Las concentraciones elevadas de VLDL suelen acompañar a la hipertrigliceridemia y se asocian a mayor riesgo cardiovascular, sobre todo cuando coexisten con un colesterol LDL alto o un HDL bajo. El detalle de las hiperlipoproteinemias en las que interviene la VLDL, así como los trastornos hereditarios que la afectan, se recoge en las entradas de hiperlipoproteinemia y disbetalipoproteinemia. No de forma habitual. En el perfil lipídico rutinario no se determina de manera directa; se calcula dividiendo el valor de los triglicéridos entre cinco, una estimación que solo es fiable cuando estos no están muy elevados. La VLDL transporta sobre todo triglicéridos y se produce en el hígado; la LDL, que nace de ella tras perder grasa en los capilares, transporta principalmente colesterol. Son etapas sucesivas de la misma cadena metabólica, no lipoproteínas independientes entre sí. Estrictamente, no. La expresión coloquial «colesterol malo» se acuñó para la LDL. La VLDL comparte parte de ese carácter aterogénico y a veces se agrupa con ella bajo la etiqueta de colesterol no HDL, pero es una partícula distinta, con otro origen y otra carga lipídica. Porque, en la ultracentrífuga con la que Gofman clasificó las lipoproteínas del suero, era la fracción que flotaba con más facilidad: al llevar tanta grasa y tan poca proteína, su densidad queda muy por debajo de la del agua.Qué es la VLDL
Origen y destino metabólico
Historia de su clasificación
Diferenciación con otras lipoproteínas
Preguntas frecuentes
¿Se mide la VLDL directamente en un análisis de sangre?
¿Qué diferencia hay entre la VLDL y la LDL?
¿Es lo mismo VLDL que colesterol malo?
¿Por qué se llama «de muy baja densidad»?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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