DICCIONARIO MÉDICO
LDL
LDL es la sigla de lipoproteína de baja densidad (del inglés low-density lipoprotein), una de las partículas que transportan el colesterol por la sangre. Reparte colesterol a los tejidos que lo necesitan y, cuando circula en exceso, tiende a depositarlo en la pared de las arterias. De ahí su apodo popular de "colesterol malo". La LDL es una lipoproteína: una diminuta esfera que la sangre utiliza para mover grasas de un sitio a otro. Los lípidos no se disuelven en agua y no pueden viajar sueltos por el plasma, así que se empaquetan dentro de estas partículas, con una envoltura de fosfolípidos, colesterol libre y proteínas, y un núcleo cargado de ésteres de colesterol y algunos triglicéridos. La partícula de LDL madura mide alrededor de 22 nanómetros y es, entre todas las lipoproteínas, la principal encargada de llevar colesterol desde la circulación hasta las células del cuerpo. Ese colesterol no es un residuo: las células lo usan para reparar sus membranas y para fabricar hormonas esteroideas. A mediados del siglo XX se ideó una forma de separar las lipoproteínas girándolas a gran velocidad en una ultracentrifugadora. Cada tipo se ordena según su densidad de flotación, y esa densidad depende de la proporción entre grasa y proteína: cuanta más grasa lleva una partícula, más ligera es (la grasa flota), y cuanta más proteína, más pesada resulta. La LDL flota en una franja de densidad situada entre 1,019 y 1,063 g/ml, menor que la de la HDL (rica en proteína, y por eso "de alta densidad") y mayor que la de la VLDL, que va tan cargada de grasa que apenas pesa. John Gofman y su equipo, en la Universidad de California en Berkeley, fueron los primeros en aislar estas fracciones a finales de los años cuarenta. Antes de la ultracentrifugación, las lipoproteínas se distinguían por cómo migraban en un campo eléctrico. En esa técnica la LDL avanza en la banda beta, y por eso conserva el nombre histórico de "betalipoproteína". Es el mismo objeto con dos etiquetas distintas, según el método con que se lo mire. Cada partícula lleva en su superficie una proteína enorme, la apolipoproteína B-100, que funciona como una llave. Cuando una célula necesita colesterol, fabrica y coloca en su membrana unos receptores diseñados para reconocer esa llave. La LDL se acopla al receptor, la célula la engulle entera (un proceso llamado endocitosis) y la lleva a sus lisosomas, donde se libera el colesterol para su uso. Este mecanismo lo describieron Michael Brown y Joseph Goldstein, que recibieron por ello el Premio Nobel de Medicina en 1985. Su trabajo explicó también la hipercolesterolemia familiar: cuando el receptor de LDL es defectuoso por una mutación, el colesterol se acumula en la sangre desde la infancia porque las células no logran retirarlo. El problema no está en la LDL en sí, sino en su exceso. Cuando hay más partículas de las que las células retiran, algunas se cuelan en la capa interna de la pared arterial y se oxidan. Los macrófagos acuden a limpiarlas, las devoran y se transforman en células espumosas cargadas de grasa, el primer ladrillo de la placa de ateroma. Con los años, ese depósito estrecha y endurece la arteria. Esa es la razón de que un nivel alto de colesterol transportado en LDL se asocie a un mayor riesgo cardiovascular, y de que en el lenguaje corriente se hable de "colesterol malo". El apodo tiene su reverso en la HDL, la lipoproteína que hace el camino inverso y recoge colesterol de los tejidos para devolverlo al hígado. Conviene recordar que ni la LDL ni la HDL son colesterol: son los vehículos que lo llevan. Hablar de "colesterol LDL" es una forma abreviada de referirse al colesterol que viaja dentro de esas partículas. Corresponden al inglés low-density lipoprotein, que en español se traduce como lipoproteína de baja densidad. Las tres letras se han impuesto de tal manera que se usan igual en los informes de laboratorio de todo el mundo. No. La LDL es la partícula que transporta el colesterol, no el colesterol mismo. Lo que un análisis mide como "colesterol LDL" es la cantidad de colesterol que viaja empaquetado dentro de estas lipoproteínas. En su densidad y, sobre todo, en la dirección en que trabaja. La LDL lleva colesterol desde la circulación hacia los tejidos; la HDL lo recoge de los tejidos y lo devuelve al hígado para su eliminación. Esa diferencia de sentido explica que se hable de una como "colesterol malo" y de la otra como "colesterol bueno". El físico y médico John Gofman, en Berkeley, a finales de los años cuarenta. Al ultracentrifugar el plasma observó que las lipoproteínas se separaban en fracciones de densidad diferente, y bautizó cada una según ese criterio. De aquel trabajo salieron los nombres que todavía usamos: VLDL, LDL y HDL.Qué es la LDL
Por qué se llama de baja densidad
Cómo entrega el colesterol a las células
Por qué se la conoce como colesterol malo
Preguntas frecuentes
¿Qué significan exactamente las siglas LDL?
¿La LDL es lo mismo que el colesterol?
¿En qué se diferencia de la HDL?
¿Quién descubrió que había distintos tipos de lipoproteínas?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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