DICCIONARIO MÉDICO

LDL

LDL es la sigla del inglés low-density lipoprotein (lipoproteína de baja densidad). Se trata de una partícula esférica de lípidos y proteínas cuya función principal es transportar colesterol desde el hígado hasta las células de los tejidos periféricos. Cuando su concentración en sangre es excesiva y sostenida, las partículas LDL pueden infiltrarse en la pared arterial y desencadenar el proceso de aterosclerosis, razón por la que se conoce coloquialmente como "colesterol malo".

Qué es la LDL

Las lipoproteínas de baja densidad —abreviadas LDL por sus siglas en inglés— pertenecen a la familia de las lipoproteínas, unas partículas complejas que el organismo necesita para transportar grasas por el torrente sanguíneo. Los lípidos son insolubles en agua y no pueden circular libres en el plasma; necesitan empaquetarse dentro de estas esferas, cuya superficie está formada por fosfolípidos, colesterol libre y proteínas, mientras que el núcleo alberga ésteres de colesterol y triglicéridos.

El término "lipoproteína" es un compuesto formado por el griego λίπος (lípos), "grasa", y el latín científico proteina, acuñado por el químico neerlandés Gerardus Mulder en 1838 a partir del griego πρωτεῖος (prōteîos), "primordial" o "de primer rango". La clasificación por densidad que dio nombre a la LDL fue establecida a mediados del siglo XX mediante ultracentrifugación: las lipoproteínas se separan según su relación lípido/proteína, y la densidad de flotación de las LDL se sitúa entre 1,019 y 1,063 g/ml. John Gofman y sus colaboradores, trabajando en la Universidad de California en Berkeley a finales de los años cuarenta, fueron los primeros en aislar y caracterizar las diferentes fracciones de lipoproteínas plasmáticas por este método.

Cómo se forma y cómo funciona la partícula LDL

La LDL no se secreta como tal al torrente sanguíneo. Es el resultado de una cadena metabólica que comienza en el hígado. El hepatocito ensambla y libera lipoproteínas de muy baja densidad (VLDL), ricas en triglicéridos. En la circulación, la enzima lipoproteína lipasa —presente en el endotelio capilar del músculo y el tejido adiposo— va extrayendo triglicéridos de la VLDL para que los tejidos los utilicen como fuente de energía. A medida que la partícula pierde triglicéridos, se vuelve más pequeña, más densa y proporcionalmente más rica en colesterol. Lo que queda, tras pasar por un estadio intermedio (la IDL o lipoproteína de densidad intermedia), es una partícula LDL madura: una esfera de unos 22 nanómetros de diámetro que transporta mayoritariamente colesterol esterificado en su núcleo.

Cada partícula LDL contiene una sola copia de apolipoproteína B-100 (apoB-100), una proteína de gran tamaño —4.536 aminoácidos— que envuelve la superficie de la esfera y funciona como "etiqueta de reconocimiento". Cuando una célula del organismo necesita colesterol —por ejemplo, para sintetizar membranas o fabricar hormonas esteroideas—, expone en su superficie receptores específicos de LDL. La apoB-100 se une a esos receptores, la partícula completa es internalizada por endocitosis y, una vez dentro de la célula, los ésteres de colesterol se hidrolizan y el colesterol queda disponible. Si la célula ya tiene suficiente colesterol, deja de producir receptores de LDL, con lo cual la captación se reduce. Ese mecanismo de autorregulación fue descrito en los años setenta por los bioquímicos Michael Brown y Joseph Goldstein, un hallazgo que les valió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1985.

Por qué la LDL se asocia al riesgo cardiovascular

El problema no es la partícula LDL en sí misma —cumple una función esencial—, sino lo que ocurre cuando circula en exceso. Las partículas sobrantes, que no encuentran receptores que las capten, pueden atravesar el endotelio arterial y quedar retenidas en la íntima de la pared vascular. Allí, la LDL sufre modificaciones —oxidación, glicación, agregación— que la hacen irreconocible para el receptor normal y, en cambio, la convierten en diana de los receptores "basura" (scavenger) de los macrófagos. Estos macrófagos engullen las LDL modificadas sin freno, se cargan de lípidos y se transforman en las llamadas células espumosas, el componente celular básico de la placa de ateroma.

La relación entre la concentración de colesterol LDL en sangre y el desarrollo de enfermedad cardiovascular aterosclerótica está documentada por décadas de estudios epidemiológicos, genéticos y de intervención. Es una relación causal, continua y dosis-dependiente: cuanto más alto es el nivel de LDL y cuanto más tiempo se mantiene elevado, mayor es el riesgo de que se formen y progresen las placas ateroscleróticas en las arterias coronarias, cerebrales y periféricas.

Diferenciación con otras lipoproteínas

La HDL (lipoproteína de alta densidad) realiza, en cierto modo, el recorrido inverso al de la LDL: recoge el colesterol sobrante de los tejidos periféricos y de la propia pared arterial y lo devuelve al hígado para su excreción biliar o reutilización. Esta función, llamada transporte reverso de colesterol, es la que le ha otorgado la etiqueta de "colesterol bueno". Sin embargo, la evidencia sobre la reducción farmacológica del riesgo cardiovascular al elevar la HDL es mucho menos consistente que la existente para la reducción del LDL.

La VLDL es, como se ha descrito, la precursora metabólica de la LDL. Es más grande, menos densa y mucho más rica en triglicéridos que en colesterol. En la electroforesis de lipoproteínas clásica, las LDL migran en la banda beta —de ahí su nombre histórico de "betalipoproteínas"— y las VLDL en la pre-beta (por eso también se las conoce como prebetalipoproteínas), mientras que las HDL corren en la banda alfa (alfa-lipoproteínas). Existe además la lipoproteína (a), una variante genéticamente determinada de la LDL con una proteína adicional —la apo(a)— que también se asocia a mayor riesgo cardiovascular.

Preguntas frecuentes

¿De dónde vienen las palabras "lipoproteína" y "LDL"?

"Lipoproteína" combina el griego λίπος (lípos), "grasa", con proteína, término acuñado en el siglo XIX a partir del griego πρωτεῖος (prōteîos), "primordial". "LDL" son las siglas del inglés low-density lipoprotein: la fracción de lipoproteínas cuya densidad, determinada por ultracentrifugación, es baja respecto a otras fracciones como la HDL. John Gofman las identificó por primera vez a finales de los años cuarenta.

¿Es lo mismo "colesterol LDL" que "colesterol malo"?

Son expresiones que designan lo mismo en contextos distintos. "Colesterol LDL" (o c-LDL) es el término técnico que aparece en los informes analíticos: se refiere a la cantidad de colesterol transportada dentro de las partículas LDL. "Colesterol malo" es la denominación divulgativa que subraya su asociación con la aterosclerosis. Ambas designaciones simplifican algo complejo, porque la LDL no es intrínsecamente dañina; el riesgo aparece cuando su concentración se eleva de forma sostenida.

¿Qué relación tiene la LDL con la hipercolesterolemia familiar?

La hipercolesterolemia familiar es una enfermedad hereditaria causada, en la mayoría de los casos, por mutaciones en el gen del receptor de LDL. Si el receptor funciona mal o está ausente, las células no retiran la LDL del plasma con normalidad y el colesterol LDL permanece elevado en sangre desde la infancia. Fue precisamente el estudio de esta enfermedad lo que llevó a Brown y Goldstein a descubrir el mecanismo del receptor de LDL.

¿La LDL es siempre igual o hay subtipos?

No es uniforme. Dentro de la fracción LDL existen partículas de diferente tamaño y densidad. Las llamadas LDL pequeñas y densas se consideran más aterogénicas porque penetran con mayor facilidad en la pared arterial y son más susceptibles a la oxidación. La composición de las partículas LDL varía entre individuos y se ve influida por los niveles de triglicéridos, la resistencia a la insulina y otros factores metabólicos.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Colesterol malo (LDL). MedlinePlus en español.
  2. Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI). Colesterol en la sangre. NHLBI, Institutos Nacionales de Salud.
  3. Fundación Española del Corazón (FEC). Colesterol y riesgo cardiovascular. Fundación Española del Corazón.
  4. Real Academia Española. Colesterol. Diccionario de la lengua española.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la LDL, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Lipoproteína: partícula compleja de lípidos y proteínas que transporta grasas en el torrente sanguíneo.
  • HDL: lipoproteína de alta densidad, responsable del transporte reverso de colesterol.
  • VLDL: lipoproteína de muy baja densidad, precursora metabólica de la LDL.
  • Colesterol: molécula lipídica esencial para las membranas celulares y la síntesis hormonal.
  • Colesterolemia: concentración de colesterol en el plasma sanguíneo.
  • Apolipoproteína: componente proteico de las lipoproteínas, con funciones estructurales y de señalización.
  • Lipoproteína (a): variante de la LDL con apo(a) adicional, factor de riesgo cardiovascular independiente.
  • Alfa-lipoproteína: denominación electroforética de las HDL.
  • Prebetalipoproteína: denominación electroforética de las VLDL.
  • Éster de colesterol: forma de almacenamiento y transporte del colesterol dentro de las lipoproteínas.
  • Triglicérido: lípido que constituye la principal fuente de energía grasa del organismo.
  • Aterosclerosis: enfermedad arterial crónica en la que las LDL modificadas contribuyen a la formación de placas.
  • Hipercolesterolemia: elevación de los niveles de colesterol en sangre.
  • Hipercolesterolemia familiar: forma hereditaria causada por defectos en el receptor de LDL.
  • Dislipidemia: alteración de los niveles de lípidos en sangre.
  • Xantoma: depósito cutáneo de lípidos asociado a hipercolesterolemias graves.
  • Xantelasma: depósito lipídico en los párpados, frecuente en la hipercolesterolemia.
  • Lecitín-colesterol acil transferasa: enzima que esterifica el colesterol en las lipoproteínas.

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