DICCIONARIO MÉDICO
Lecitín-colesterol acil transferasa
La lecitín-colesterol acil transferasa (LCAT) es una enzima plasmática sintetizada por el hígado que cataliza la esterificación del colesterol libre en la superficie de las lipoproteínas, especialmente de las HDL. Al convertir el colesterol libre en éster de colesterol, la LCAT permite que la molécula migre al interior hidrofóbico de la partícula HDL, lo que impulsa su maduración y sostiene el transporte reverso del colesterol desde los tejidos periféricos hasta el hígado. La LCAT (EC 2.3.1.43) es una glicoproteína de 416 aminoácidos codificada por un gen situado en el brazo largo del cromosoma 16 (16q22). Su nombre describe con precisión la reacción que cataliza: transfiere un grupo acilo —una cadena de ácido graso— desde la posición sn-2 de la fosfatidilcolina (lecitina) al grupo 3-β-hidroxilo del colesterol libre, generando un éster de colesterol y una molécula de lisofosfatidilcolina como subproducto. Dicho de forma más directa: toma una parte de un fosfolípido y se la pega al colesterol para hacerlo más hidrofóbico. El nombre de la enzima combina raíces heterogéneas. "Lecitina" viene del griego λέκιθος (lékithos), "yema de huevo", porque fue en la yema donde se aisló por primera vez la fosfatidilcolina; el término moderno es fosfatidilcolina, pero "lecitina" persiste en el nombre de la enzima por razones históricas. "Colesterol" combina el griego χολή (cholé), "bilis", con στερεός (stereós), "sólido", porque el colesterol se identificó inicialmente en los cálculos biliares. "Acil transferasa" indica que la enzima transfiere un grupo acilo (del latín acidum + el sufijo químico -yl) de una molécula a otra. La LCAT fue identificada en 1962 por el bioquímico noruego John A. Glomset, quien observó que el plasma humano contenía una enzima capaz de transferir ácidos grasos desde la lecitina al colesterol. Su trabajo abrió la puerta a la comprensión del metabolismo de las HDL y del concepto de transporte reverso del colesterol, formulado en las décadas siguientes. El transporte reverso del colesterol es el proceso por el cual el colesterol sobrante de los tejidos periféricos —incluidas las células cargadas de lípidos de la pared arterial— se retira y se transporta hasta el hígado para ser excretado en la bilis o reutilizado en la síntesis de ácidos biliares. La LCAT ocupa una posición central en este circuito. El proceso comienza cuando las HDL nacientes —partículas discoidales pequeñas formadas por apolipoproteína A-I y fosfolípidos— captan colesterol libre de las membranas celulares. La apo A-I, el principal componente proteico de la HDL, activa la LCAT. La enzima esterifica entonces ese colesterol libre, y el éster resultante, al ser más hidrofóbico que el colesterol libre, se desplaza desde la superficie al núcleo de la partícula HDL. Este desplazamiento tiene un efecto mecánico importante: libera espacio en la superficie para captar más colesterol libre del medio, y transforma la HDL discoidal en una HDL esférica madura, de mayor tamaño. Cuanto más activa es la LCAT, más colesterol puede acoger la HDL y más eficiente es el transporte reverso. Los ésteres de colesterol acumulados en el núcleo de la HDL son transferidos posteriormente a las lipoproteínas que contienen apolipoproteína B (VLDL y LDL) por acción de la proteína transferidora de ésteres de colesterol (CETP), o bien son captados directamente por el hígado a través de receptores específicos. De un modo o de otro, el destino final del colesterol esterificado por la LCAT es el hígado. La LCAT no actúa exclusivamente sobre las HDL. Se distinguen dos modalidades funcionales según el sustrato lipoproteico. La actividad alfa (α-LCAT) esterifica el colesterol en las HDL y es la más relevante fisiológicamente; depende de la activación por apo A-I. La actividad beta (β-LCAT) esterifica el colesterol en lipoproteínas que contienen apo B, como las VLDL y las LDL. Esta distinción tiene importancia clínica directa porque explica los dos síndromes genéticos de déficit de LCAT: en la deficiencia familiar completa de LCAT (FLD) están abolidas ambas actividades, mientras que en la enfermedad del ojo de pez (fish-eye disease, FED) solo se pierde la actividad alfa, conservándose parcialmente la beta. Cuando la LCAT falta o no funciona, el colesterol libre se acumula en el plasma y en las membranas celulares porque no puede ser esterificado ni incorporado al núcleo de las HDL. Las HDL permanecen inmaduras y son rápidamente catabolizadas, lo que produce un descenso profundo de los niveles de HDL-colesterol en sangre. Al mismo tiempo, el exceso de colesterol libre altera la estructura de otras lipoproteínas y se deposita en tejidos. Las manifestaciones clásicas de la deficiencia completa incluyen opacidades corneales —por depósito de lípidos en la córnea—, anemia hemolítica normocítica —porque el exceso de colesterol libre deforma las membranas de los eritrocitos— y afectación renal progresiva con proteinuria, que puede evolucionar hacia la insuficiencia renal. La aterosclerosis prematura, aunque esperable en una situación de HDL muy bajas, se presenta de forma variable: algunos pacientes desarrollan enfermedad cardiovascular precoz y otros no, lo que sugiere que la relación entre LCAT y aterosclerosis es más compleja de lo que el simple descenso de HDL haría prever. El gen LCAT se localiza en el cromosoma 16q22, y se han descrito más de 70 mutaciones distintas. "Lecitina" (del griego λέκιθος, "yema") es el nombre clásico de la fosfatidilcolina, el fosfolípido que dona el ácido graso. "Colesterol" (del griego χολή, "bilis", y στερεός, "sólido") es la molécula que lo recibe. "Acil transferasa" indica que la enzima transfiere un grupo acilo de una molécula a otra. El nombre completo describe literalmente la reacción catalizada. No. La LCAT esterifica el colesterol en las lipoproteínas circulantes —sobre todo en las HDL—, mientras que la lipasa hepática hidroliza fosfolípidos y triglicéridos de las HDL y de los remanentes lipoproteicos en la superficie del endotelio hepático. Ambas participan en el metabolismo de las HDL, pero con funciones opuestas: la LCAT carga las HDL de ésteres de colesterol y la lipasa hepática las remodela reduciendo su tamaño. Porque la córnea, un tejido avascular que depende del humor acuoso y del limbo para su nutrición, es especialmente sensible a la acumulación de colesterol libre y fosfolípidos anómalos en su estroma. Las opacidades corneales son a menudo el primer signo clínico en los pacientes con deficiencia familiar de LCAT y pueden aparecer ya en la infancia. El bioquímico noruego John A. Glomset identificó la enzima en 1962 al observar que el plasma humano incubado generaba ésteres de colesterol a expensas de la fosfatidilcolina. Los primeros casos de deficiencia familiar fueron descritos en Escandinavia, lo que confirmó la relevancia clínica de la enzima. Si desea profundizar en conceptos asociados a la lecitín-colesterol acil transferasa, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la lecitín-colesterol acil transferasa
Función en el transporte reverso del colesterol
Actividad alfa y beta de la LCAT
Consecuencias de la deficiencia de LCAT
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre de la enzima?
¿Es lo mismo LCAT que lipasa hepática?
¿Por qué la deficiencia de LCAT produce opacidades corneales?
¿Quién descubrió la LCAT?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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