DICCIONARIO MÉDICO
Lecitín-colesterol acil transferasa
La lecitín-colesterol acil transferasa (LCAT) es una enzima del plasma sanguíneo que esterifica el colesterol, es decir, lo une a un ácido graso para convertirlo en una forma más apta para viajar en el interior de las lipoproteínas. Actúa sobre las partículas de HDL y hace posible que estas maduren y recojan el colesterol sobrante de los tejidos. Se produce en el hígado y circula por la sangre asociada a esas mismas lipoproteínas. El nombre describe con precisión lo que hace la enzima. «Acil transferasa» significa que transfiere un grupo acilo (una cadena de ácido graso) de una molécula a otra; «lecitín» y «colesterol» nombran, respectivamente, el donante y el receptor de esa cadena. La lecitina es la fosfatidilcolina, un fosfolípido presente en la superficie de las lipoproteínas; el colesterol libre es la molécula que recibe el ácido graso. El resultado de la reacción es un éster de colesterol y una molécula de lisolecitina. Desde el punto de vista bioquímico, la LCAT es una glicoproteína de unos 67 kilodalton catalogada con el número EC 2.3.1.43. La sintetiza el hígado y, una vez en la circulación, se asocia sobre todo a las partículas de HDL, aunque también aparece en menor medida sobre otras lipoproteínas. El colesterol libre es una molécula anfipática: se queda en la superficie de la lipoproteína, en contacto con el agua del plasma. Al esterificarlo, la LCAT lo vuelve francamente hidrófobo, y el éster resultante se hunde hacia el núcleo de la partícula. Ese simple cambio de localización tiene una consecuencia importante. Al retirarse el colesterol de la superficie, queda sitio para captar más colesterol libre procedente de las células, de modo que la HDL, al principio un disco plano y pequeño, se va rellenando y adopta la forma esférica característica de la partícula madura. La reacción no arranca sola. Necesita un activador: la apolipoproteína A-I, la proteína principal de la HDL, que se pliega alrededor de la partícula y coloca a la enzima frente a sus sustratos. Sin esa apolipoproteína, la LCAT apenas trabaja. La enzima ocupa un lugar central en lo que se conoce como transporte reverso del colesterol, el circuito que devuelve al hígado el colesterol acumulado en los tejidos periféricos para que pueda eliminarse por la bilis. El colesterol sale de las células, se incorpora a la HDL y allí la LCAT lo esterifica; convertido en éster, ya no puede regresar a la célula y queda atrapado en el núcleo de la partícula. Buena parte de ese colesterol acaba llegando al hígado, directamente o después de transferirse a otras lipoproteínas. Al retirar colesterol de la pared de las arterias, este circuito se ha relacionado con la protección frente a la aterosclerosis, si bien la contribución exacta de la LCAT al proceso sigue siendo objeto de investigación. La primera pista llegó en 1935, cuando Sperry observó que el plasma humano, incubado a 37 grados, esterificaba de forma espontánea el colesterol libre, y que ese fenómeno desaparecía si se calentaba el plasma, señal de que había una enzima detrás. Hubo que esperar a 1962 para que John Glomset, en la Universidad de Washington, identificara esa enzima y la nombrara. Pocos años después, el propio Glomset propuso el concepto de transporte reverso del colesterol y situó a la LCAT en su núcleo. En 1966, Kaare Norum se topó por azar con el primer paciente sin actividad de la enzima: su plasma no contenía HDL normal y casi todo el colesterol circulaba sin esterificar. Aquel hallazgo describió la deficiencia familiar de LCAT y, de paso, confirmó a la inversa cuánto dependía de la enzima el metabolismo normal de las lipoproteínas. Corresponden al nombre inglés lecithin-cholesterol acyltransferase, que se traduce como lecitín-colesterol acil transferasa. Cada parte alude a un elemento de la reacción: la lecitina cede un ácido graso, el colesterol lo recibe y el sufijo «transferasa» indica que la enzima traslada ese grupo de una molécula a otra. En el hígado. Desde allí se secreta a la sangre, donde circula unida a las partículas de HDL. Es el trayecto por el que el colesterol acumulado en los tejidos vuelve al hígado para ser eliminado. Las células lo entregan a la HDL, la LCAT lo esterifica para fijarlo dentro de la partícula y esta lo transporta hacia el hígado. La enzima es la que impide que ese colesterol vuelva atrás, al transformarlo en una forma que ya no regresa a la célula. El colesterol libre se acumula en el plasma y en los tejidos porque no se esterifica, y las partículas de HDL no llegan a madurar. Según el grado de déficit, se describen dos cuadros hereditarios: la deficiencia familiar de LCAT, con pérdida completa de la actividad, y la enfermedad de ojo de pez, con un déficit parcial.Qué es la lecitín-colesterol acil transferasa
Por qué esterificar el colesterol
Su papel en el transporte del colesterol
Historia del descubrimiento
Preguntas frecuentes
¿Qué significan las siglas LCAT?
¿Dónde se produce la enzima?
¿Qué es el transporte reverso del colesterol?
¿Qué ocurre si falta la LCAT?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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