DICCIONARIO MÉDICO
Xantelasma
El xantelasma es un depósito benigno de lípidos —fundamentalmente ésteres de colesterol— que se acumula en la dermis de los párpados y se manifiesta como una placa amarillenta, blanda y de bordes bien delimitados. Se clasifica dentro de los xantomas planos y constituye la forma más frecuente de xantoma cutáneo. Aproximadamente la mitad de los pacientes presentan alguna alteración del metabolismo lipídico, aunque también puede aparecer en personas con un perfil de lípidos normal. El xantelasma —denominado con más precisión xantelasma palpebral o xanthelasma palpebrarum— es una lesión cutánea benigna que consiste en el depósito de material lipídico, sobre todo colesterol esterificado, en el interior de macrófagos dérmicos que adoptan el aspecto de células espumosas. La lesión se localiza típicamente en la cara medial de los párpados superiores, cerca del canto interno, y con frecuencia aparece de forma bilateral y simétrica. Su crecimiento es lento, no produce dolor, y el motivo de consulta es casi siempre estético. El nombre procede de dos raíces griegas: ξανθός (xanthós), que significa "amarillo", y ἔλασμα (élasma), "lámina" o "placa batida", derivado a su vez del verbo ἐλαύνειν (elaúnein), "golpear" o "forjar un metal". La imagen es expresiva: una lámina amarilla adherida al párpado, como si alguien hubiera batido una fina hoja de oro y la hubiera depositado bajo la piel. El sufijo -μα indica el resultado de la acción, de modo que ἔλασμα es, literalmente, "lo que queda tras golpear y aplanar". La prevalencia en la población general se estima entre el 1 % y el 4 %, con predominio en mujeres y un pico de aparición a partir de la cuarta o quinta década de la vida. En personas con hipercolesterolemia familiar, los xantelasmas pueden presentarse mucho antes, a veces ya en la tercera década, y su hallazgo en un adulto joven obliga a descartar una dislipidemia hereditaria. El mecanismo por el que los lípidos terminan depositándose en la dermis palpebral no se conoce por completo, pero la secuencia más aceptada sigue un esquema relativamente sencillo. Las lipoproteínas de baja densidad (LDL) atraviesan el endotelio de los pequeños vasos dérmicos y se acumulan en el tejido conectivo periocular. Allí, los macrófagos tisulares las fagocitan y, al no poder metabolizar todo el colesterol captado, se transforman en células espumosas: grandes, redondeadas, con el citoplasma repleto de vacuolas lipídicas que les dan un aspecto espumoso bajo el microscopio. ¿Por qué precisamente los párpados? La piel palpebral es la más delgada del cuerpo —apenas medio milímetro de espesor—, posee una vascularización rica y un tejido conectivo laxo que ofrece poca resistencia al depósito extracelular. Estas características convierten al párpado en un terreno especialmente favorable para la acumulación de lípidos, más que la piel del antebrazo o del tronco, que es más gruesa y con un estroma más denso. Conviene subrayar un dato que desconcierta a muchos pacientes: entre el 30 % y el 50 % de las personas con xantelasmas no presentan hipercolesterolemia ni otra dislipidemia detectable en analítica convencional. En estos casos se ha postulado que existen alteraciones cualitativas de las lipoproteínas —partículas LDL más pequeñas y densas, más susceptibles de oxidación— o un componente inflamatorio local que facilita la captación macrofágica sin necesidad de que las cifras globales de colesterol estén elevadas. Los xantomas se clasifican según su morfología, localización y la lipoproteína predominantemente implicada. El xantelasma pertenece al grupo de los xantomas planos: lesiones maculares o ligeramente sobreelevadas, de color amarillo pálido, que no forman nódulo ni pápula prominente. Dentro de este grupo, el xantelasma palpebral es con diferencia la variante más frecuente y, a diferencia de otros xantomas planos (como los palmares estriados, casi patognomónicos de la disbetalipoproteinemia), su asociación con una dislipidemia concreta es mucho menos específica. Otras formas de xantomatosis cutánea incluyen los xantomas tuberosos, que forman nódulos firmes sobre las superficies extensoras de codos y rodillas; los xantomas tendinosos, que se palpan dentro de los tendones —especialmente el de Aquiles— y son característicos de la hipercolesterolemia familiar heterocigota; y los xantomas eruptivos, pápulas pequeñas de aparición brusca en nalgas y tronco, asociadas a hipertrigliceridemia grave. El fibroxantoma, por su parte, designa una lesión con componente fibroso predominante que plantea un diagnóstico diferencial distinto. No toda placa o nódulo amarillento en el párpado es un xantelasma. El siringoma —un tumor benigno de las glándulas sudoríparas ecrinas— se presenta como pápulas múltiples, pequeñas y del color de la piel o ligeramente amarillentas en los párpados inferiores, pero su consistencia es más firme y no contiene lípidos; la biopsia muestra estructuras ductales, no células espumosas. La hiperplasia sebácea produce pápulas umbilicadas de aspecto ceroso, generalmente con un poro central visible. Y el xantogranuloma necrobiótico, mucho más infrecuente, genera placas violáceas o amarillo-anaranjadas de mayor tamaño en la región periocular (no estrictamente palpebral) y se asocia en un porcentaje elevado a gammapatía monoclonal. Un dato diferenciador útil: el xantelasma palpebral es blando al tacto, indoloro, de superficie aterciopelada, y su color amarillento es homogéneo. Cuando una lesión periocular presenta induración, ulceración o crecimiento rápido, debe considerarse un diagnóstico alternativo —incluido el carcinoma basocelular del párpado— y derivar al dermatólogo o al oftalmólogo para estudio. Del griego ξανθός (xanthós), "amarillo", y ἔλασμα (élasma), "lámina batida" o "placa metálica", derivado del verbo ἐλαύνειν, "golpear" o "forjar". El término describe con exactitud lo que se ve: una lámina amarilla y plana adherida a la piel del párpado, como una fina hoja metálica. Es la misma raíz ξανθ- que encontramos en xantoma, xantocromía o xantodermia; todas comparten la referencia al color amarillo. No exactamente. El xantelasma es un tipo de xantoma: concretamente, un xantoma plano que se localiza en los párpados. El término "xantoma" es más amplio y abarca cualquier depósito lipídico cutáneo o tendinoso, con independencia de su forma, localización o dislipidemia asociada. Todos los xantelasmas son xantomas, pero no todos los xantomas son xantelasmas. No necesariamente. Aproximadamente la mitad de los pacientes con xantelasma presentan cifras de colesterol dentro de los límites normales. Lo que sí está claro es que la aparición de un xantelasma justifica una evaluación del perfil lipídico, porque en la otra mitad de los casos la lesión puede ser la primera señal visible de una dislipidemia que conviene identificar. Sí, y es una confusión frecuente porque ambas lesiones aparecen en los párpados. La diferencia principal es que el siringoma suele localizarse en los párpados inferiores, tiene consistencia más firme, su color tiende a ser más parecido al de la piel circundante, y bajo el microscopio muestra estructuras de glándula sudorípara, no células espumosas cargadas de lípidos. Varios estudios epidemiológicos han observado una asociación estadística entre la presencia de xantelasmas y un riesgo cardiovascular ligeramente aumentado, incluso en pacientes con colesterol normal. No obstante, el xantelasma por sí solo no es un factor de riesgo independiente validado para la práctica clínica; su principal utilidad es como señal que invita a evaluar el perfil lipídico y los factores de riesgo del paciente de forma global. Si desea profundizar en conceptos asociados al xantelasma, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el xantelasma
Del colesterol circulante al depósito dérmico
El xantelasma dentro de la clasificación de los xantomas
Diferenciación con otras lesiones palpebrales
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "xantelasma"?
¿Es lo mismo un xantelasma que un xantoma?
¿Tener un xantelasma significa que el colesterol está alto?
¿El xantelasma puede confundirse con un siringoma?
¿Los xantelasmas pueden indicar riesgo cardiovascular?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
© Clínica Universidad de Navarra 2026