DICCIONARIO MÉDICO
Gerontoxón
Gerontoxon (también escrito gerontoxón) es el sinónimo griego del arco senil: una opacidad anular blanquecina o grisácea que se forma en la periferia de la córnea por depósito de lípidos y que constituye el hallazgo ocular más frecuente en personas de edad avanzada. La palabra procede de dos raíces griegas: γέρων (gérōn, anciano, viejo) y τόξον (tóxon, arco). Literalmente significa "arco de viejo", una descripción que resulta casi visual: el depósito lipídico adopta forma de arco o semiluna en los meridianos superior e inferior de la córnea antes de completar un anillo. La misma raíz γέρων está presente en gerontología y en geriatría, lo que sitúa al gerontoxon dentro de una constelación terminológica vinculada al envejecimiento. En la nomenclatura latina, el fenómeno se denomina arcus senilis (arco senil), y la tradición anglosajona emplea indistintamente corneal arcus o arcus corneae. La coexistencia de tantos nombres para un mismo hallazgo refleja su antigüedad: los médicos lo observaban mucho antes de poder explicar su mecanismo. Los lípidos (sobre todo colesterol, fosfolípidos y triglicéridos) llegan al estroma corneal desde los vasos del limbo esclerocorneal. En condiciones normales, la barrera vascular limbar retiene estas partículas. Con el paso de los años, la pérdida de permeabilidad selectiva permite que las lipoproteínas de baja densidad (LDL) se filtren al tejido avascular de la córnea periférica y precipiten en la membrana de Bowman y en la de Descemet. El resultado es una franja opaca que nunca alcanza el centro de la córnea ni compromete la agudeza visual. Un detalle útil para el clínico: entre el depósito y el limbo persiste siempre una banda de córnea transparente, el llamado intervalo lúcido de Vogt, que distingue al gerontoxon de otras opacidades periféricas. En mayores de 60 años, el gerontoxon carece de valor predictivo cardiovascular y se considera parte del envejecimiento fisiológico. La prevalencia alcanza el 60 % entre los 40 y los 60 años y supera el 90 % a partir de los 80. Cuando el mismo depósito aparece antes de los 45 años (denominado entonces arcus juvenilis), puede ser indicador de una dislipidemia subyacente, incluida la hipercolesterolemia familiar. Sí. Se trata de dos nombres para el mismo fenómeno: uno de origen griego y otro de origen latino. En la práctica clínica, arco senil es más frecuente en español; gerontoxon se reserva para la terminología más formal. La entrada arco senil de este diccionario desarrolla el tema con mayor extensión. No. El depósito se limita a la periferia corneal. La zona pupilar central permanece libre, de modo que la capacidad visual no se altera. Conviene solicitar un perfil lipídico. En personas jóvenes, el depósito corneal puede ser la primera manifestación visible de un trastorno del metabolismo de las grasas, y su detección permite actuar antes de que aparezcan complicaciones vasculares.Origen del término
Mecanismo del depósito
Significado clínico según la edad
Preguntas frecuentes
¿Gerontoxon y arco senil son la misma entidad?
¿El gerontoxon afecta a la visión?
¿Hay que preocuparse si aparece antes de los 50 años?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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