DICCIONARIO MÉDICO
Lipoproteína a
La lipoproteína (a), abreviada Lp(a), es una partícula del plasma emparentada con las LDL pero con un rasgo propio: lleva enganchada una proteína adicional, la apolipoproteína (a), que se parece a una molécula de la coagulación. Su concentración en sangre está determinada casi por completo por la herencia y apenas varía a lo largo de la vida. Se considera un factor de riesgo cardiovascular independiente. La lipoproteína (a) es una variante de las lipoproteínas de baja densidad. Comparte con ellas el tamaño, la carga de colesterol y la presencia de apolipoproteína B-100, la proteína estructural característica de la LDL. Lo que la distingue es una segunda proteína, la apolipoproteína (a) o apo(a), unida a la apoB-100 mediante un puente disulfuro. Esa apo(a) es la que da nombre a la partícula y la que explica casi todo lo que la hace singular. La apo(a) tiene una peculiaridad que llamó la atención desde su descubrimiento: su estructura recuerda a la del plasminógeno, la proteína precursora del sistema que disuelve los coágulos. Ambas comparten unos dominios plegados en forma de lazo, los llamados kringles. Esa semejanza estructural sitúa a la Lp(a) en un punto de encuentro entre el metabolismo de los lípidos y la coagulación, un cruce que ninguna otra lipoproteína ocupa. El nivel de Lp(a) de una persona lo fija su ADN. El gen LPA, que codifica la apo(a), presenta un número variable de repeticiones de uno de esos dominios kringle, y ese número determina el tamaño de la proteína y, sobre todo, la cantidad de partícula que circula. Entre unos individuos y otros la concentración puede variar hasta mil veces. Esa variabilidad se hereda y se manifiesta pronto. A diferencia del colesterol LDL, la cifra de Lp(a) apenas responde a la dieta, al ejercicio o al peso. Es estable durante casi toda la vida adulta. Por eso basta, en principio, con medirla una vez: el resultado obtenido a los treinta años seguirá siendo orientativo décadas después. Esta estabilidad es lo que la convierte en un marcador de base, más parecido a un rasgo heredado que a un parámetro modificable. La Lp(a) se comporta como un factor de riesgo cardiovascular independiente. Los estudios de aleatorización mendeliana, que aprovechan la distribución genética de la partícula, han establecido una relación causal entre concentraciones altas de Lp(a) y enfermedad arterial. Su carácter aterogénico proviene tanto de la fracción LDL que arrastra como de la apo(a): la partícula se retiene con facilidad en la pared arterial, y su parecido con el plasminógeno puede interferir en la disolución de coágulos. Una concentración elevada se asocia además con la estenosis de la válvula aórtica. El interés clínico por medirla ha crecido en los últimos años, en paralelo al desarrollo de tratamientos dirigidos específicamente a reducirla. La medición cobra especial valor en personas con antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular precoz o con hipercolesterolemia familiar, donde la Lp(a) alta y el colesterol elevado se suman. La partícula fue descrita en 1963 por el médico noruego Kåre Berg, que la identificó mientras estudiaba variantes antigénicas de la LDL. Durante años se la tomó por una simple curiosidad de la LDL. La pieza que faltaba llegó con la caracterización de la apo(a) y su parentesco con el plasminógeno, que reveló que aquella partícula no era una LDL cualquiera, sino una molécula con una biología propia y con implicaciones que aún se investigan. Remite a la apolipoproteína (a), la proteína adicional que caracteriza a esta partícula y la diferencia de las demás lipoproteínas de baja densidad. La designación procede de la nomenclatura con que Kåre Berg identificó la variante en 1963. No. La Lp(a) contiene una partícula de LDL en su interior, pero se distingue por la apo(a) enganchada. Esa proteína le da propiedades que la LDL corriente no tiene, entre ellas su parecido con una molécula de la coagulación. Apenas. Su concentración está determinada genéticamente y se mantiene estable pese a los cambios en el estilo de vida que sí modifican otros lípidos. Es una de las razones por las que se la estudia como un rasgo heredado y no como un valor que fluctúe con los hábitos. Porque la apo(a) comparte estructura con el plasminógeno, la proteína de la que deriva el sistema que disuelve los coágulos. Ese parecido permite a la Lp(a) interferir en dicho mecanismo, lo que se suma a su efecto sobre la pared arterial. Entradas relacionadasQué es la lipoproteína (a)
Una concentración escrita en los genes
Por qué se vigila
Historia del descubrimiento
Preguntas frecuentes
Qué significa la (a) del nombre
Es lo mismo que el colesterol LDL
Se puede bajar la Lp(a) con dieta o ejercicio
Por qué se relaciona con la coagulación
Referencias
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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