Terapia focal del cáncer de próstata

Disponemos de todas las técnicas para un tratamiento mínimamente invasivo exclusivamente de la zona afectada por el tumor.

El 20-25% de los pacientes con cáncer de próstata tienen un tumor único y el 40% una afectación múltiple unilateral. Un número significativo de estos casos podemos detectarlos gracias a la combinación de la RMN y la biopsia con fusión transperineal. De esta forma, se puede plantear un tratamiento mínimamente invasivo exclusivamente de la zona afectada por el tumor, con un margen de seguridad.

Nuestra finalidad es lograr la curación o, al menos, alterar su historia natural de forma que no de lugar a metástasis o molestias locales a lo largo de la vida del paciente, manteniendo la continencia urinaria y la potencia sexual en aquellos pacientes que la conservan previamente.

La terapia focal de próstata está indicada en pacientes con tumores de bajo riesgo o intermedio que no desean tratamientos radicales. Excluimos, por tanto, a los pacientes con tumores de alto riesgo, con afectación bilateral de la próstata o en los que no podemos garantizar la preservación de la continencia y potencia sexual.

En la Clínica Universidad de Navarra poseemos una amplia experiencia y la serie nacional con mayor tiempo de seguimiento, ya con pacientes tratados hace 5 años. Nuestros resultados nos avalan, con una tasa de conservación de la continencia en el 100% de los pacientes, de la potencia sexual en el 96% y del control del tumor en el área tratada del 96%.

UNA MEDICINA PERSONALIZADA

¿Necesita que le ayudemos?

En el Centro de Próstata disponemos de todas las técnicas diagnósticas y terapéuticas para ofrecer la mejor opción según las características y deseos del paciente.
Equipo de profesionales con alta experiencia

Beneficios de la terapia focal para el cáncer de próstata

Evita los efectos secundarios potenciales de los tratamientos radicales (quirúrgicos o radioterápicos), principalmente la incontinencia urinaria y la disfunción eréctil. 

El tratamiento se realiza sin incisión por lo que el tiempo de recuperación es mínimo y la estancia hospitalaria es de 24 horas, siendo dado de alta sin sonda.

Es un tratamiento que se puede aplicar si el cáncer reaparece y el paciente se trató previamente con radioterapia.

96% de éxito en el control del tumor en la zona tratada

Los tratamientos se llevan a cabo bajo anestesia general con una estancia hospitalaria de 24 horas siendo dados de alta los pacientes sin sonda, salvo raras excepciones.

La electroporación irreversible es una técnica que se puede aplicar a lesiones situadas en cualquier parte de la próstata.

Esta técnica se fundamenta en una serie de pulsos eléctricos de alto voltaje y baja energía a través de un volumen que definimos en función de la localización del tumor. Esto provoca la apertura de los poros de las membranas de las células incluidas en el citado volumen, provocando la muerte de las células por la pérdida de la homeostasis interna. No se trata, por tanto, de un daño térmico.


El tratamiento se lleva a cabo introduciendo 3 o 4 electrodos en función del área a tratar, por vía transperineal. De esa forma, definimos la diana de forma precisa alejándonos de las zonas críticas que, en caso de dañarse, podrían afectar a la potencia sexual.

Somos el único centro que dispone de controles de resonancia de todos sus pacientes que confirman que se ha tratado el volumen previamente planificado, lo que avala la calidad y eficacia de nuestro tratamiento.

El procedimiento tiene una duración de unos 60-90 minutos y el paciente es dado de alta sin sonda a las 24 horas, pudiendo reincorporarse a su actividad previa a las 48 horas del tratamiento.

El HIFU para el cáncer de próstata (ultrasonidos focalizados de alta intensidad) consiste en la aplicación de energía ultrasónica en un área definida de la próstata produciendo un aumento de temperatura hasta lograr la destrucción de la zona tumoral con un margen de seguridad, previamente definido, sin dañar los tejidos de alrededor.

Es una técnica que empleamos para lesiones situadas preferentemente en la zona periférica de la glándula.

Se realiza en el quirófano con anestesia general a través de un acceso transrectal, sin incisiones. La estancia hospitalaria es de 24 horas.

Ofrece una doble finalidad, por un lado, permite el control oncológico local de la enfermedad (alternativa a la abstención terapéutica que se realiza con la vigilancia activa), y por otro, evita los efectos secundarios de los tratamientos radicales (quirúrgicos o radioterápicos), principalmente la incontinencia urinaria y la disfunción eréctil.

Es también una opción terapéutica en aquellos tumores que se han reproducido después de tratamiento con radioterapia, cuando se ha confirmado la presencia de células tumorales en la próstata y la ausencia de tumor fuera de la glándula. Este tipo de energía es de eficacia demostrada y se emplea en pacientes desde hace más de 25 años.

La braquiterapia de alta tasa conocida, como “implante temporal o de carga diferida”, es una técnica que consiste en insertar radioterapia temporalmente en la próstata, durante 12-24 horas, por vía transperineal y asistidos por ecografía transrectal de alta resolución.

Este tipo de tratamiento solo se puede hacer en pacientes muy bien seleccionados, con tumores de próstata órgano-confinados que en biopsias por fusión se confirma afectación exclusivamente en la lesión diana y con histologías de poca agresividad (tumores de muy bajo y bajo riesgo).

El tratamiento focal en estos pacientes, tiene la finalidad de erradicar el tumor administrando dosis altas de radiación en el menor volumen de tejido posible.

De esta forma, se evita la administración innecesaria de radiación sobre el tejido sano, disminuyendo el riesgo de complicaciones y aumentando la probabilidad de preservar funcionalidad eréctil.